
Permitidme que os relate la curiosa anécdota que me hizo decidirme a escoger este juego como mi siguiente aventura. Hace tan solo unos días, estuve jugando a
The Pagemaster para Super Nintendo, cuyo análisis podéis leer en mi otro blog
El Cerebro de la Bestia. Un plataformas clásico basado en una película que prácticamente había olvidado. La casualidad llegó cuando, justo en esos días, releyendo aleatoriamente una vieja revista, me topé con este Who Framed Roger Rabbit? de Game Boy, inspirado en la película homónima, que a su vez también mezclaba actores reales y dibujos animados, pero que, al contrario que la anterior mencionada, sí fue una de mis películas favoritas de la infancia. Para rematar, ambas tuvieron al colosal Christopher Lloyd en su reparto. La cosa es que, en este caso, era dicho juego el que había olvidado por completo. Entonces, acudió a mi mente una frase de mi admiradísimo agente Dale Cooper, algo así como “cuando eventos separados se dan de forma simultánea respecto al mismo concepto investigado, siempre debemos prestar la más estricta atención”. Ante tal razonamiento y cruce de coincidencias, no me cupo la menor duda: este era el objetivo destinado para el momento, aunque no se tratase de un RPG.