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domingo, 1 de marzo de 2026

The Legend of Zelda: The Minish Cap (Game Boy Advance, Aventura RPG)

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Carátula europeaEran tiempos felices. Tiempos de infancia, calor hogareño, y de esperar con verdadero frenesí esos momentos en que mis padres salían de viaje para poder dedicarle 10 o 12 horas diarias del tirón a la misma Super Nintendo que hoy sigo teniendo a mi lado. The Legend of Zelda: A Link to the Past llegó a mi hogar dos años y pico después de su salida, pero con una fuerza tan abrumadora, que lo cambió todo en el ámbito de mis preferencias lúdicas: me abrió las puertas al maravilloso universo de los RPG japoneses, y me hizo jurarles amor eterno. Han pasado 32 años desde aquello, pero comenzar de nuevo una odisea de la saga TLOZ sigue siendo una ocasión de esas tan profundamente excitantes, que me hacen respirar hondo antes de ponerme a ello, sabiendo de antemano que, toque el capítulo que toque, va a dejar en mí otra de esas marcas que nunca se borran. Y todavía se convierte en algo más especial al ponerme a los mandos de uno que nunca antes he jugado, como es el caso de este glorioso The Legend of Zelda: The Minish Cap. No deseaba bajo ningún concepto, y en ningún momento, que esta fabulosa vivencia llegara a su fin… pero a la vez, me moría de ganas de poder contaros hasta qué alturas he llegado a disfrutar de ella.

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - PresentaciónNo, amig@s. Para quienes lo jugamos en su época, nunca habrá otro A Link to the Past, por el simple hecho de que la huella que nos dejó fue demasiado profunda e impactante como para ser superada. En mi caso, solo el sagrado Ocarina of Time consiguió tal proeza. Pero también hay que ser realistas en pos de emitir una valoración honesta, y los recuerdos / experiencias personales, por sí solas, no son argumentos que hagan mejor o peor a un juego. Y aun a riesgo de que esta El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Hogar Linkopinión suscite malas caras en algún ‘cegado’ de la vida, si logramos quitarnos la máscara de la nostalgia, comprobaremos que The Minish Cap es casi igual de bueno que aquella legendaria entrega para Super Nintendo. De acuerdo con la cronología oficial, esta aventura se sitúa en un segundo lugar de la línea temporal madre, en la llamada Era de la Fuerza, y nos narra la primera vez que la recién fundada Hyrule El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - El templo de la tierrasucumbió a la oscuridad. Unas criaturas malignas trataron de adueñarse del reino, pero entonces los minish, diminutos seres de otra dimensión, pusieron la espada sagrada en manos del héroe, que finalmente, logaría sellar al mal y liberar a sus gentes. Cada 100 años, las puertas que unen el mundo de los minish con el de los hylianos se abren, y en honor a tal acontecimiento, se celebra en la ciudadela un gran evento, además de un torneo de esgrima. Un desconocido personaje, Vaati, se El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Tormenta en la cúspidehace con la victoria de este último, pero en el momento culminante de la ceremonia, aprovecha para romper la espada sagrada y abrir el cofre, con la equívoca idea de que dentro se halla la Trifuerza que le permitiría transformarse en el ser más poderoso del universo, y en cambio, liberando la esencia maligna encerrada en él. Doble desastre que, de nuevo, requiere la aparición de un gran héroe que sea capaz El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Comerciantes ciudadelade ponerle fin. Lo cierto es que ningún episodio de Zelda necesitó un argumento genuinamente cinematográfico para dar como resultado una obra maestra, pero en este caso, me ha gustado especialmente, debido a la introducción de personajes de lo más interesante (algunos de los cuales, perdurarían en la serie) como Vaati y Ezero, muchos secundarios de relevancia, como los sabios minish, el herrero, o los maestros espadachines, y una auténtica marabunta de NPC El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Tumbas siniestrascarismáticos, incluyendo cameos de entrañables conocidos como Farore, Din, Nayru, el enterrador, los carpinteros, Biggoron, Anju… Gracias a ellos, a sus solicitudes, a sus rutinas de vida, la historia va progresando, generando nuevas escenas (aunque suelen centrarse en el rey Daphne, Zelda, o el estado del castillo) y cambios en una Ciudadela que, con sus nuevas tiendas, actividades, diálogos y lugares por descubrir, nunca permanece inalterable.

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Banner cristaleras de colores

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Artesano de los zapatosLe pese a quien le pese, The Legend of Zelda: The Wind Waker marcó un antes y un después en la saga, entre otras cosas, por su apartado visual. En lugar de pretender ir un paso más allá en cuanto a realismo (algo que luego correspondería a Twilight Princess), Nintendo optó por dotar a su nueva creación de un estilo innovador, chocante e inconfundible, que en principio ganó tantos adeptos como detractores, pero que no hacía falta más que probar unas horas para darse cuenta de que, a pesar de los fuertes contrastes entre luz y sombra, su estilo El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Cruzando pasarelacartoon, y sus formas tan retorcidas, el espíritu Zelda rezumaba inalterable por cada uno de sus poros. En esta primera aventura (y única realmente original) para Game Boy Advance, se siguió apostando por un concepto muy similar, pero esta vez, sin cell shading y en puro píxel art 2D. El resultado fue, como dejan entrever las capturas, absolutamente maravilloso. Colores vivos y deslumbrantes que casan a la perfección con la paleta que ofrece la portátil, tonos dulzones, y una personalidad El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Mantarrayasindiscutible. Ahí quedan esos estrambóticos diseños de cada personaje, con sus siluetas curvilíneas y una expresividad muy definida, también de herencia Ocarina of Time. Cada uno de los sprites del juego, ya sean habitantes, enemigos u objetos, es una pequeña obra de arte curtida con precisión quirúrgica, y lo mismo podemos decir de las animaciones, fluidas, casi gelatinosas, pero muy naturales y tremendamente El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Cueva ardienteencantadoras. Gracias a múltiples virguerías técnicas, y a la gran diversidad de zonas que visitaremos, la ambientación es uno de los puntos clave. Y no hablo solo de aquella que se respira en la plaza de la ciudadela, hirviente de vida y movimiento, sino también de lugares como las minas, la ciudad de los cielos, el bosque minish (con esos hechizadores efectos de destellos, bruma y nocturnidad) o el Valle Real, uno de los entornos que más me ha cautivado por su esencia lúgubre, sin El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Entrada Minish Woodsolvidar la palpitante naturaleza en la que nos sumergen sus campiñas. Los jefes finales, como no podía ser de otro modo, poseen un diseño, tamaño y animaciones dignas de tan magna saga, tirando también de florituras como escalados, efectos de luz o rotaciones de texturas. En particular, el combate disputado a lomos de rayas voladoras, es de una espectacularidad asombrosa. Aparte de los ingenios mecánicos de sus mazmorras tematizadas, las pantallas de los tallos gigantes El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Juntos podemos(hermosísimos lienzos de acuarela), o las animaciones de Link al despertar, no quisiera dejarme en el tintero algunas de las estampas más bonitas e inmersivas del juego. Gracias a la habilidad de reducir nuestro tamaño, disfrutaremos de microcosmos domésticos a escala aumentada, a cada cual más fascinante, en donde será imposible no dedicar unos segundos a admirar su belleza artística, planos de scroll y colorido.

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Banner grandes hadas

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Escaleras secretasFue el primero de la franquicia en el que Koji Kondo no fue directamente responsable de la tarea compositiva, aunque sí supervisó el proyecto. Si bien su alma e inconfundible estilo siguen planeando sobre cada pieza, la labor principal fue obra de Mitsuhiko Takano (no confundir con Mitsuhiro Takano, coordinador y guionista de otros capítulos), en lo que fue su única incursión en el universo Zelda. Lo verdaderamente importante es que, en el resultado final, nada desentona. Entre vaivenes El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Parroquianosestilísticos, cambios de tesitura, y gran sonoridad, siempre respetuosa con el tono de la saga, no solo se introdujo un buen puñado de temas nuevos. También fue un canto a la nostalgia, y no será de extrañar que cualquier seguidor de toda la vida se emocione profundamente al escuchar, tras pocos minutos de juego, el tema vinculado a la princesa, que tan cristalinas sensaciones despierta, la entrañable ambientación de los interiores, o esa infinita dulzura y sosiego que se percibe en El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Vegetaciónlos celestiales arpegios de los estanques de hadas. Al margen de ellas, todo un cromatismo musical que se acopla de perlas a la brillante luminosidad que transpiran sus gráficos. Cautivadores valses, explosivas piezas épicas, hipnóticas marchas árabes… todo cabe en esta evocadora sinfonía que es su conjunto sonoro, y para mayor deleite, es de lo mejorcito que he escuchado en Game Boy Advance en cuanto a emulación instrumental. Las flautas tropicales, clavicordios, contrabajos El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Marismas pantanosasy marimbas, son algunos de mis favoritos. Por supuesto, no fallan los temas más sombríos protagonizados por Vaati, más orquestados, bélicos y recargados, mientras que en las mazmorras son más bien pausados y atmosféricos, sin renunciar de vez en cuando a melodías realmente inspiradas. En los exteriores, la ciudadela, o lugares apacibles como la Granja Lon Lon, todo huele a inocencia, a naturaleza, y a despreocupación, recordándonos dónde nació la idea primordial de todo: en ese El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Magia empequeñecedoraniño Shigeru Miyamoto explorando los campos de su aldea natal, entre matorrales, cuevas y fauna. En cuanto al tema clásico de la campiña… solo decir que la habré escuchado miles de veces en mi vida, y seguiré haciéndolo sin cansarme, tal es su infinito magnetismo. Algunas partituras se notan inspiradas en anteriores juegos, o emplean algún fragmento del susodicho corte central para mol-dearlo a estructuras y vibraciones completamente distintas, pero indisociables de la grandilocuente El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Tocón y mini casafantasía que siempre rodeó a la Leyenda de Zelda. No menos importante, a nivel ambiental, es la treintena de efectos sonoros, algunos intactos desde Link’s Awakening, otros de nueva factura, y lo mejor de todo, otras tantas expresiones vocales que representan el habla de los personajes. Incluso, si sois unos completistas empedernidos como yo, acabaréis dando con un test de sonido bien oculto.

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Banner coleccionismo

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Hasta las nubesThe Minish Cap posee tal cantidad de virtudes, es un juego tan equilibrado, tan bien planteado, y con un feeling tan directo, que ha derivado en una de las experiencias más intensas que he tenido nunca con esta saga. Y eso, creedme, es muchísimo decir. Su mundo está construido con una inteligencia soberbia, bien interconectado, y fácil de navegar. Puede parecer pequeño comparándolo con el de otros capítulos, pero os prometo que da muchísimo más de sí de lo que aparenta. Sus mapas El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Vibraciones terroríficasampliables nos muestran el terreno con todo lujo de detalles, y cada región posee tantos elementos propios, que en seguida nos desplazaremos entre ellas con total comodidad. Como siempre, ir solamente a por eventos de la trama principal es un completo desperdicio, aunque por suerte, en cuanto a secretos y tareas secundarias, existen Zelda igual de buenos que este, pero no mejores. Cada paso nos llevará hacia una nueva revelación, una gruta secreta, un personaje escondido, o un sendero que El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Se abren las aguaspuede conducirnos al lugar más inesperado. Es esa incontenible emoción previa a abrir un cofre, esa capacidad de sorpresa con cada nueva pantalla, la satisfacción al resolver sus muchos puzles, y su insuperable cadencia, lo que hace de The Minish Cap una experiencia deliciosa, sublime como pocas, y siempre envuelta en un halo de misterio y fantasía inigualables. Una adicción casi peligrosa que te impedirá soltar el mando por mucho que lo intentes. Por delante, unas 40 horas El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Sobre el techopara derrotar a Vaati, completar la colección de figuritas, reunir todas las piezas de corazón, dominar habilidades (que son unas cuantas) y, claro está, hacer backtracking a mansalva para sacarles partido, que es donde reside el grueso de su magia. Las medallas fueron una genialidad. Cada emparejamiento revelará un nuevo secreto en el mapa, y puesto que existen 100 de estas fusiones… echad cuentas. Pero eso solo implica una pequeña parte de los enigmas, porque la posibilidad de encogernos El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Pueblo minishampliará las ya de por sí considerables opciones de exploración, así como el poder dividirnos para llegar a zonas y pasadizos inaccesibles. A esta ecuación hay que añadir los nuevos artilugios exclusivos, como el aspirador, las garras excavadoras, el candil o la capa, imprescindibles para superar unas mazmorras que, sin perder un ápice de creatividad, poseen una dificultad bien ajustada, igual que los divertidísimos final boss. Para redondear sus bondades, el control sobre el héroe roza la perfección, y es El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Gran Goron de Xerauno de los Zelda más asequibles a los que me he enfrentado. Tampoco es fácil, ojo, que algunas pruebas tienen bastante malicia, pero sí queda muy lejos de la abominable dificultad e ilógica de los primeros capítulos. Con una curva de progreso trazada al milímetro, y todo muy bien explicado para neófitos, es sin duda uno de los más idóneos para estrenarse en la saga.

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Banner dibujos final

El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Jefe final Vaati's WrathLas sensaciones que me llevo de este The Minish Cap son tan dulces y cálidas, que me ha sido imposible no establecer una prudente comparación con A Link to the Past. ¿Herejía? Para mí, en absoluto, ya que jamás se debe confundir nostalgia con valoración objetiva. Dos juegos muy afines en espíritu, tanto, que muchas críticas recibidas por esta entrega para Game Boy Advance se centraron en su relativamente limitada evolución. No obstante, y bajo mi criterio… ojalá la serie se hubiese mantenido así hasta día de hoy, sin ese concepto de libertad completamente desbocado. A El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Fin / The Endpesar de que Link comparta protagonismo con Ezero, y de las nuevas habilidades, que nadie se equivoque, porque esto es puro clasicismo en toda regla, sin excepción, y elevado a su máximo exponente de jugabilidad y disfrute, de los que te enamoran desde el primer minuto y para siempre. Experiencias de tal calibre provocan que, más que una saga de juegos, el nombre de Zelda sea casi religión para mí.

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El Pequeño Rincón de los Grandes RPG - The Legend of Zelda: The Minish Cap - Puntuaciones

- Lo que más me gusta: Dificultad muy bien medida. Colorido exhuberante. Enorme calidad de sprites. Solo las medallas ya garantizan una ingente cantidad de secretos. Siempre habrá hilos de los que tirar. Sabor Zelda 100% clásico.

- Lo que menos me gusta: Algunas pequeñas ideas parecieron quedar inacabadas. Se echa de menos alguna mazmorra más, y en general, se me ha hecho corto. Un tanto escueto en su narrativa. A buenas horas, el escudo espejo…


----OTROS ANÁLISIS RECOMENDADOS----

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LA MÚSICA DE ESTE RPG

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Es un hecho que no se puede negar. La saga The Legend of Zelda nos ha dado incontables alegrías musicales, mientras ha ido forjando gran parte de su personalidad través a de ellas. Aquí, Koji Kondo pasó el testigo compositivo a Mitsuhiko Takano, labor que no desmereció en absoluto de anteriores entregas, con un resultado lleno de la magia y carisma a la que nos tiene acostumbrados Nintendo. Un excelente compendio de nuevas creaciones y melodías de antaño que sacaron muy buen provecho de los recursos sonoros de la portátil, y que despertarán no pocas sensaciones.

Minish Woods. El bosque de los Minish nos da la bienvenida con sus frondosas arboledas, sus verdes suaves, y sus destellos, creando una imagen idílica y fantasiosa. A ello contribuye también su música, y cuando hablé de inspiraciones, me refería al parentesco entre esta y Lost Woods del A Link to the Past. Su rítmica es comparable, y su tono mezcla también distintas atmósferas, desde las más cargadas de misterio a las más simpáticas. El sonido añejo y predominante del fagot es capaz de transportarnos allí de inmediato, pero también esas orquestaciones tan sutiles.



Wind Ruins. A falta de desierto, la pantanosa región de Tabanta explora estos sonidos tan característicos, pero es en las ruinas del viento donde estos llegan a su máximo esplendor. Líneas serpenteantes, ritmos hipnóticos, tonos inquietantes, casi amenazantes y envueltos en insondables misterios, como el propio suelo que pisamos. Cuenta con uno de los conjuntos instrumentales que más me ha gustado, y es uno de los temas más trabajados del juego. Mención especial para las percusiones y los graves, que crean una ambientación magnífica, profunda, y muy diferenciable.



Royal Valley. Un tema nada al uso, el que suena a continuación, y no obstante, la mejor pieza ambiental del juego sin lugar a dudas. Y no es solo por sus notas, o por esos sube y baja de intensidad, sino porque además, también incluye sonidos animales, dando lugar a un siniestro concierto de medianoche interpretado por búhos, cuervos y lobos, que llegará a provocarnos escalofríos, mientras paseamos entre árboles muertos, verjas y lápidas antiguas. Si en el análisis dije que el Valle Real era uno de mis lugares preferidos, esto también atañe a su magnífica banda sonora.



Minish Village. Volvemos con los minish, esta vez a su aldea del bosque. Hubo muchas cosas que me llamaron poderosamente la atención de este corte, con toda su originalidad. La combinación entre teclados y metalófonos, su bailable 3/4, o su subyugante melodía, que roza lo extraño y lo onírico. Pero aquello que, para mí, destaca sobre el resto, es el bajo. No solo por esos creativos (y a la larga, adictivos) dibujos que forma, sino por su exagerada carga de fuzz, algo que, en principio, atribuí a las características del chip sonoro, pero parece que fue algo intencionado.



Dark Hyrule. A la hora de plantear esta selección, decidí centrarme en temas exclusivos de este juego, ya que las piezas más clásicas ya han sonado por aquí con anterioridad. Sin embargo, no he podido evitar 'volver' a esta. Su audición me ha transportado inmediatamente a uno de los momentos más estremecedores de The Wind Waker, aunque mientras aquella era únicamente para piano, en este caso son muchos los instrumentos que la componen, tales como órganos, violines y esos espléndidos contrabajos. Si acaso suena algo menos amarga, pero incluso más épica y variada.



The Journey Ends. La tristeza y la melancolía no están demasiado presentes. Algunos ejemplos son las canciones que acompañan a la pantalla de game over, a esos amargos recuerdos del científico Ezero, o esta misma que se reproduce a continuación. Una melodía suave, que a pesar de su luminosidad instrumental, suena descorazonadora antes de los créditos, simbolizando el más triste adiós a quienes nos hab acompañado en tan increíble e inolvidable aventura. Curiosamente, tiene una estructura casi idéntica a Princess Zelda, pero con un tono completamente distinto.

11 comentarios:

Antuán dijo...

Gran análisis, como siempre. Totalmente de acuerdo: este título es una joya... ¡Y en miniatura!

JaviRPG dijo...

Querido Antuán, sabía que esto te iba a tocar la fibra. Demasiado tiempo lo he ido retrasando, pero al final, como no podía ser de otro modo, ha resultado ser una de las mejores experiencias jugables que he tenido en mucho, mucho tiempo. Cualquier Zelda clásico (bueno... salvo las infames entregas de CD-i, jeje) es apostar a caballo ganador. Muchas gracias por tu tiempo y tus palabras. ¡Un abrazo!

Mauricio Rey dijo...

De herejía nada, Javi. Ya te había dicho alguna vez que Zelda es mi saga de videojuegos favorita (no solo de RPGs, sino en general) y, de todos ellos, este Minish Cap guarda un lugar especial en mi corazón. No es el primer Zelda que jugué (ese fue el Link to the Past), ni tampoco es mi favorito (ese es mi idolatrado Majora's Mask), pero sí fue el primero que completé (como también lo fue de un vecino amigo mío con el que lo jugué de manera casi simultánea, aunque a él le molaban más los Metroid, jeje), al ser el único que tenía por aquel entonces con traducción oficial al español, y por lo tanto, fue el principal culpable de que me enamorara perdidamente de esta saga, y no puedo estar más de acuerdo contigo: una vez quitado el velo de la nostalgia y analizado de manera objetiva, esta entrega está, como mínimo, a la par con su antecesor de SNES. Puede que peque de ser un juego continuista que no innova en nada, pero es que, con el paso de los años, la fórmula Zelda ha sido pulida hasta tal grado de perfección que, al menos yo, no le veo fisuras ¿Y no se dice siempre que lo que verdaderamente importa es la ejecución?

Para un neófito en la saga como era yo en aquel entonces, el viaje que proponía este juego era el acabose: mundo normal, mundo minish, viaje a volcanes, a ruinas en ciénagas pantanosas, a cuevas de hielo, al cielo (con ese divertidísimo jefe de las manta rayas voladoras que mencionas, para mí el mejor del juego), mil y un items distintos que usar, las técnicas de los espadachines, las piedras divididas en dos, la habilidad de multiplicarse, las fuentes de las hadas... ¡Mi mente infantil explotó! Literalmente no podía concebir que hubiese un juego más ÉPICO que este. Y además todo esto complementado por un despliegue audiovisual soberbio y una trama sencilla pero de las que te llegan al fondo (ese flashback en el que se revela la conexión entre Ezero, Vaati y el gorro minish, con ese remix triste del tema de Zelda... o ese vitral con el que cierra el juego... inolvidables). Luego conocí el resto de la saga y... bueno, ya la historia fue otra, pero aún así siempre le tendré un cariño enorme a esta pequeña gran aventura de la GBA.

Por cierto que este juego forma una suerte de trilogía con otros dos, todos centrados en el villano Vaati: el Four Swords, también de GBA, y el Four Swords Adventures, de Gamecube. El primero solo se puede jugar en multijugador y es bastante breve, lo que no quita que tenga su encanto, pero el segundo sí que tiene un modo campaña que retoma y expande el concepto de las copias de Link. Te lo recomiendo encarecidamente (bueno, para ser justos, te recomiendo TODOS los juegos de la saga que aún no has probado, pero eso ya sería demasiado XD).

Un abrazo.

Mauricio Rey dijo...

Perdona el doble post, pero acabo de repasar el soundtrack y he caído en la cuenta de que he mezclado recuerdos: el remix triste de Zelda suena al final del juego (tú mismo lo habías incluido en la sección de música), y lo que suena en el flashback entre Vaati y Ezero es un remix triste del tema del pueblo minish. En fin, parece que mi memoria no es tan infalible después de todo XD.

Un saludo.

JaviRPG dijo...

¡Buenas, Mauricio!

Sí, te tengo por un gran 'zeldamaníaco', lo cual nos acerca mucho en gustos, ya que para mí también es una de las más grandes estirpes que ha dado la historia de los videojuegos. También, como comento, fue A Link to the Past el primero al que jugué... y me marcó para siempre de una forma que ni siquiera yo supe en su momento. Y saber que tu capítulo favorito es el Majora's Mask... me parece maravilloso, pues le guardo un cariño inmenso, y casi con total seguridad, está entre mis favoritos (aunque... ¿cuál no?). Las sensanciones que conservo de este... son únicas, incomparables. Es un Zelda con una personalidad y profundidad inmensas, y en cuanto a originalidad, diría que el número uno sin duda. Para mí nunca fue un gran problema la poca innovación si la formula original era prácticamente perfecta. Mucho peor es el cambio que ha dado la saga en sus últimas entregas (de nuevo, en mi opinión, claro).

Sí, es un juego que te envuelve por completo, te abruma con su cantidad de secretos, pero todo está tan bien establecido, y con un ritmo tan increíblemente atractivo, que no llega a agobiar y engancha como un diablo. Es sencillamente imposible parar hasta que te lo pasas. Las 40 horas que me ha durado, las he pulido en 6 días... con eso te lo digo todo. Qué MARAVILLA. Contestando de paso a tu siguiente comentario, efectivamente, esa reimaginación del tema de la princesa me sorprendió muchísimo, reconvertida en tonos menores para provocar unas sensaciones opuestas a la del original. Ese Four Swords Adventures lo tengo pendiente. Siempre pensé que, al ser un juego orientado a multijugador, la historia para uno solo tendría poca chicha... pero seguramente me equivoque. Lo corroboraré a su tiempo, no lo dudes. Y no te creas, salvando los de Switch (que, francamente, no sé si llegaré a jugar), y este último, solo tengo pendientes Phantom Hourglass y Spirit Tracks. También tengo que rejugar a su majestad el primer The Legend of Zelda para hacerle un análisis digno de su grandeza e influencia. Pero son juegos muy importantes para mí, por lo que solo los jugaré, como siempre, llegado el momento perfecto para poder absorber toda su magia.

Gracias por tu comentario ¡Un saludo!

P.D. tu memoria, según me has demostrado repetidas veces, ¡es impresionante! :D

Nagual dijo...

Yo tampoco tengo terminado esta aventura... siempre me dejo un zelda sin terminar, asi la historia nunca termina... pero quiza esta vez lo haga, porque se que en realidad, el viaje nunca terminara. un saludo desde abandonsocios, soy jim raynor, voy a disfrutar el analisis, hasta que llegue a los spoilers...;) nos vemos !!!

JaviRPG dijo...

¡¡Eyyy, qué tal Nagual / Jim!! Un alegrón leerte.

A mi la verdad es que ya me quedan pocas entregas canónicas por terminar (solo Spirit Tracks, Phantom Hourglass, y los de la Switch, en quienes tengo ya un interés mucho menor), pero soy un acérrimo incurable de la saga, una de mis favoritas de todos los tiempos. Precisamente por eso, los espacio, para degustarlos mejor, para prolongar ese hype, para nunca quedarme sin un Zelda en el horizonte.

Bienvenido al blog, en cualquier caso. Aquí hay una máxima sobre las demás, y es que cada artículo de cada juego, se basa en una experiencia 100% conclusa con la mayor dedicación posible, sin trampas de emulador, y desde un PC o consola original (nunca en móvil). Como ya habrás imaginado por el foro, soy tremendamente cabezota, y jamás dejo nada a medias, así que ten por seguro que cualquier análisis es totalmente honesto. Espero que te haya gustado el de este impresionante Minish Cap.

También te digo que soy bastante meticuloso con los textos, describo mecánicas y apartado técnico con tacto para no destripar nada importante, y solo hago un esbozo contextual ligero de su trama, siempre sin spoilers. De esta forma, todo el mundo puede leerlos sin quedarse con la sensación de haber sabido 'demasiado' sobre cada juego en cuestión (cosa que a mí me molesta bastante). Ojalá nos volvamos a cruzar por aquí.

¡Un saludo!

Nana O dijo...

Lo estoy jugando yo ahora en mi NDS lite. Ando trabada con el jefe del Arco de los vientos, que no consigo pasarlo.
Reconozco que no son mis RPGs favoritos (mis favorritos son los dragon quest), pero entretienen un montón.

JaviRPG dijo...

Pues espero que lo estés disfrutándolo como se merece una obra de tal calibre. Yo sigo emocionado con todo lo que me ha transmitido, y las incontables horas de diversión que me ha regalado. Para mí la saga Zelda está, como mínimo, a la altura de la de Enix, aunque tampoco me gusta compararlos porque hablamos de RPG frente a aventuras con toques RPG. Ese jefe (Mazaal), es bastante puñetero, pero en mi opinión, también uno de los más divertidos. La clave está en las flechas, en la habilidad para empequeñecerse, y como siempre, en tener reflejos y buen pulso. Un saludo.

JoseValdes dijo...

Me gusta mucho como reflejas en la análisis la pasión que te suscita esta saga desde la primera entrega.
Y por lo que leo, ha sido de tus experiencias más intensas. Me dsn ganas de jugarlo al leerte, me lo voy a apuntar como futurible.

La saga Zelda es una de mis asignaturas pendientes, me falta por jugar la gran mayoría, me interesan especialmente el Wind Waker, los que sean en 2D y los dos de Switch, que por cierto, por qué te repelen tanto? Tienen una pinta magnífica, los jugaré algún día.
Supongo que no te termina de atraer ese concepto de libertad enorme y desbocada que comentas, a mí me suele abrumar también, pero siendo Zelda, seguro que está bien planteada y justificada.

La verdad que visualmente es una pasada, menudo despliegue de liz y color, me recuerda mucho a Link to the Past

Veo que no lo tienes en tu colección, es muy caro hoy día?

Saludos Javi, insisto una review brillante (otra mas...)

JaviRPG dijo...

¡Hola Jose! :D

Dentro de los RPG (o sucedáneos, como en este caso), la saga Zelda para mí es casi tan importante como la Heaven & Earth o Mother. Sin ella, ni yo mismo sé si me habría metido tan de lleno en este fascinante mundo. El impacto que dejo A Link to the Past en mí, es algo que apenas puedo describir con palabras.

Y aciertas. De hecho, las sensaciones que he obtenido de este The Minish Cap, han sido las más cercanas a ALTTP de cuantos Zelda he jugado, de ahí toda esa emoción que intento transmitir. Una auténtica e infinita maravilla que todavía estoy digiriendo, y que sin duda, volveré a jugar.

Tío, con el Wind Waker... ni te lo pienses. No te digo que es uno de mis Zelda favoritos, porque te lo podría decir casi de cualquiera... pero es una rotunda obra maestra. Lo he terminado tres veces, y a cada una me ha gustado más. Tiene una esencia única, pero al mismo tiempo, clásica a rabiar. Lo adoro con todas mis fuerzas, y si lo terminas algún día, entenderás el porqué.

Pues no, la verdad es que ni Breath of the Wild ni Tears of the Kingdom me atraen, ni siquiera Echoes of Wisdom, que parece más clásico. Los dos primeros, en particular, debido a su nuevo concepto. Creo que a los videojuegos se les ha ido completamente la mano con eso del mundo abierto. Que un juego te de cierta libertad para actuar, me parece fantástico, siempre está bien decidir qué hacer o dónde ir. Pero por lo que he visto jugar a mi novia (que se aburrió antes de terminarlo), estos dos me parecen un auténtico disparate. Son TAN abiertos, y TAN enormes, que me provocan hasta ansiedad (y no lo digo en broma). Yo necesito juegos con cierto hilo conductor, aunque sea sutil, no que suelten en un mundo mastodóntico con 50000 objetos que recoger y otras tantas tareas que cumplir en 300 horas de juego. Y no, no me vale eso de "puedes ir solo a por lo principal", porque como digo en este mismo análisis, para mí eso es desperdiciar criminalmente un Zelda (y cualquier RPG). El Breath of the Wild seguramente lo jugaré (algúuun día, jeje), pero el Tears of the Kingdom, desde el momento en que vi su trailer, que te podías fabricar absolutamente de todo, desde armas hasta medios de transporte... vamos, es que ni me molesté en comprarlo. Sencillamente, demasiadas posibilidades para mí. Los veo muy alejados del espíritu original de la saga.

Me molaría tenerlo original, pero nunca fui aficionado a las portátiles, y básicamente solo colecciono Super Nintendo. ¡No es nada barato, no!. Así por encima, te digo que completo supera los 100 euros, aunque todo depende de la versión, estado... Por coleccionismo, me interesaría más pillar el Four Swords Adventures de GameCube.

Muchas gracias por tus palabras ¡Un saludo!

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