
Mientras voy preparando mi próximo análisis (que estoy deseando publicar), y habiéndose cumplido ya una semana desde la celebración del RetroBarcelona 2026, he decidido pasarme por aquí, no para hacer una crónica en profundidad de lo que ofreció este grandísimo evento, sino más bien para escribir un breve resumen, unas líneas muy generales sobre las impresiones que me dejó plasmadas, que fueron muchísimas y muy positivas. Lo cierto es que, en principio, no tenía en mente publicar nada al respecto. Fui con la intención pura y dura de ver, tocar y disfrutar todo lo que pudiese, sin tomar notas ni trazar ningún tipo de esquema, pero al final las sensaciones más potentes se quedan aferradas, y como digo, aquí hubo unas cuantas que merecen la pena ser contadas, amén de mostraros unas cuantas fotos tomadas allí, que representan tan solo una mínima parte de lo que vimos. El lugar escogido, el gran ambiente que se respiraba, el excelente acompañamiento con el que tuve el placer de contar, y por supuesto las toneladas de material retro, tanto en máquinas y videojuegos, como en merchandising de lo más diverso, fueron los principales protagonistas de esta, la primera edición a la que he tenido el privilegio de acudir.Sí, ya sé que suena raro. Porque, a pesar de que no hace falta decir cuantísimo me apasionan este tipo de congresos, por unas razones o por otras, por distancia o por trabajo, etc. al final nunca tuve la opción de ir, aunque me muriese de ganas de hacerlo. Y este año, por fin, me he desquitado a lo grande. A decir verdad, todo fue planeado de forma bastante apresurada, a menos de dos meses vista, pero definitivamente, el anuncio de la presencia de Michiru Yamane, y sobre todo, Yoko Shimomura, fue un cebo demasiado irresistible como para decir que no. Solo pude ir ese mismo día, pero al final lo hice rodeado de la mejor compañía. Por una parte, mi chica (que ya es casi una experta en RPG retro, de la chapa que le he dado durante años), y por otra, mi amigo Javi de Nestálgicos, con quien ya he compartido unas cuantas horas en su magnífico podcast El Bloque Misterioso [?], lo cual garantizaba horas y horas hablando sobre videojuegos hasta casi quedar afónicos. Dicho sea de paso, también me creó una necesidad vital con su camiseta de Moonside (Earthbound) jeje.
Haciendo un poco de historia rápida, por si hay algún despistado, RetroBarcelona es una exposición celebrada actualmente en la localidad de Hospitalet de Llobregat, que ha ido creciendo a pasos agigantados hasta convertirse en una de las más importantes (si no la que más) en cuanto a temática de videojuegos retro en este país. Desde aquel 2013 inaugural en el Museu del Disseny de Barcelona, formando parte de la Barcelona Developers Conference, con los años ha ido aumentando su aforo y asistencia hasta ocupar en exclusiva y por completo el gigantesco recinto de La Farga, donde comenzó a llevarse a cabo desde el 2023, después de tres años de parón debido a la maldita pandemia.
Traspasar sus puertas, incluso antes de visitar el primer stand, me trajo todo un aluvión de recuerdos. Porque reconozco ser novato en el RetroBarcelona, pero no en visitar La Farga. Allí, entre 2008 y 2011, fui asiduo al Salón del Manga donde, por cierto, adquirí algunas piezas americanas de mi colección de RPG de Super Nintendo a unos precios que hoy serían inimaginables, como Shadowrun, Secret of the Stars y también Light Cursader de Mega Drive, entre otras varias. Aún eran tiempos razonables para el coleccionismo...
Primera parada en los 8000 metros cuadrados que se extendían ante nosotros: las mesas de juego, con distintos sistemas disponibles, donde una de las estrellas era una Virtual Boy con el Mario’s Tennis, que pude probar por primera vez. Las incontables vitrinas alrededor, albergaban prácticamente un resumen de la historia de las videoconsolas, desde la mítica Magnavox Odyssey (la primera consola de sobremesa de la historia), y su clon catalán, la Overkall, hasta los sistemas más actuales, pasando entre medias por modelos y ediciones menos comunes de otros. También me llamó mucho la atención el pequeño homenaje a la saga The Legend of Zelda, con todos sus títulos allí expuestos en toda su gloria. Ya sabéis que este año cumple 40 años de existencia, pero al mismo tiempo, también es el cuadragésimo aniversario de Dragon Quest, que tenía otra vitrina enteramente dedicada a mostrar todos sus juegos.
Nintendo 64 + 64DD |
3DO, CDi, Amiga CD32... |
Dragon Quest |
The Legend of Zelda |
Había tantísimo por ver, que llevando tan solo unos minutos allí, uno no sabía por dónde tirar. Se montaron más de 100 puestos, una auténtica barbaridad, entre expositores, zonas de juego, de actividades, arcades, pinballs, escenarios, ropa, manga, anime… y por supuesto, tiendas, ¡tiendas!, ¡TIENDAS!... de videojuegos retro y modernos. Primero, nos dimos un garbeo por algunas con mucho material actual, como Impact Game. Si os soy sincero, a mí me ponéis delante juegos de Switch 2 o Ps5… y me acaba dando el bostezo (cada vez me interesa menos el panorama), pero más tarde, recorriendo los stands petados de buena mandanga retro… ahí empezó para un servidor lo verdaderamente emocionante. Cartón, ¡bendito cartón a raudales! de NES / Famicom, Super Nintendo / Super Famicom, Game Gear, Nintendo 64, así como cajas de Mega Drive, Master System PC-Engine o Dreamcast, incluyendo versiones Pal, NTSC USA y NTSC Jap por doquier. Fue un subidón tremendo, y los ojos se me iban solos hacia todas direcciones. No quería perder detalle, pero al mismo tiempo, era tal la cantidad que no sabía en qué punto detenerme a mirar con calma. Muchísimos stands con enormes mesas y más mesas (la mayoría, cubiertas en plástico) donde ‘gulismear’, ver precios, comparar estados, buscar rarezas, atisbar periféricos de lo más insólito… También cables, mandos, repuestos y mucha cartuchada suelta.
Selección Nintendo Switch | Konami Hyperbeam Wireless Controller |
De antemano, me prometí a mí mismo mantener la cartera bien cerrada, mirar pero no tocar, reprimir mis incontenibles ganas de quemar la pasta en todos los videojuegos que me pudiese llevar… pero dicha promesa, como habréis adivinado ya, no aguantó mucho tiempo. Paseando por el stand de GamePress, ya me fijé en un par de libros que, casi con total seguridad, caerían. También en varias de las tiendas fiché algo de Super Famicom con precios realmente suculentos. Sin embargo, y por el momento, habría que dejar todo eso en un segundo plano, ya que estaba a punto de tener lugar la principal razón por la que me encontraba allí: la conferencia de Michiru Yamane y Yoko Shimomura. Entre la visita por lugares como Retroplaying BCN, Retro Cabeza, las revistas Loading y Micromanía o la mesa con los microordenadores de 8 bits, se nos fue el santo al cielo, y cuando llegamos al escenario, todas las sillas estaban ocupadas, así que tuvimos que ver la presentación de pie.
Surtido Amstrad CPC 464 y 6128 |
Con aproximadamente media hora de retraso, se presentaban en el escenario Michiru Yamane y Yoko Shimomura, muy elegantes ellas. Las charlas en sí, sinceramente, no fueron todo lo interesantes que imaginaba. Debido a temas de licencias y demás rollos, no se pudo hablar en profundidad de juegos o de ciertos temas, y ambas artistas nos contaron, sobre todo, acerca de sus carreras en términos generales, y de varias anécdotas personales, algunas de ellas muy divertidas. Pudimos entenderlas gracias al gran Luis Shinyuden, que actuó de interpreté, ya que no soltaron ni una palabra en inglés. El gran momento llegó cuando Yamane interpretó al teclado un popurrí de fragmentos pertenecientes a la saga Castlevania (a partir del Bloodlines), por la cual es mayormente conocida, amén de otras bandas sonoras de su autoría. Ya digo, esperaba un poco más, pero solo por el hecho de haber visto en persona a una de mis grandes musas compositoras, como es Yoko Shimomura, y esa interpretación al piano por parte de Yamane, ya mereció sobradamente la pena. Con un tímido ‘¡gracias!’ se despidieron entre aplausos, y nosotros seguimos con el trayecto.
Michiru Yamane y Yoko Shimomura | Michiru Yamane al teclado | ¡Hasta siempre! |
Hubo otros stands realmente increíbles, también flipamos, entre otras cosas, con montones de juegos para Neo Geo, y uno de los que más disfruté fue, cómo no, el de la más que conocida Canadian Games, sencillamente espectacular. Allí brillaban con luz propia, al menos para mí, varios RPG Pal de Super Nintendo, como un impecable Secret of Mana o un Lufia español (a casi 1000 euros), así como un Illusion of Gaia americano. Los precios eran de auténtico terror, algo que era de esperar y que se podía atribuir a casi todos los vendedores, pero ver semejantes piezas ante mí me hizo segregar dopamina a borbotones. Otros juegos que me dejaron patidifuso fueron un Whirlo Pal, y un Skyblazer en un estado inmaculado por la nada despreciable cifra de 500€. Lo dicho, mirar, babear y callar. Al margen de esto, claro, también había mucha morralla en todas partes, incluso algún rótulo engañoso. Porque obviamente un The Legend of Zelda: A Link to the Past al que le falta el mapa NO es un juego completo. Tras despedirnos de Javi (¡mil gracias por tu compañía!), mi chica y yo fuimos a comer al centro comercial anexo, lo más exprés y barato posible, para continuar curioseando entre todo lo que nos quedaba por ver.
Pinball Iron Maiden, arcade Out Run | Con el gran Javi Huerta | Pinballs de Pokémon y Deadpool |
Pasamos por los arcades y pinballs, vimos más tiendas de libros, de unos cuadros / dioramas preciosos, pins, camisetas, figuras de anime o muñequitos artesanos… allí había de todo lo que podáis imaginar. Lo que más me fastidió fue, por despiste, perderme la conferencia de El Búnker: Nintendo 64. Pero al final hay que estar a tantas cosas… Ya acercándose la hora de despedirnos de La Farga, tras casi ocho horas de pateo constante (y más que hubiese estado, ¡no me cansaría jamás!), llegaba también el momento de hacer la ‘batida final’, de agenciarme todo aquello que no podía dejar allí y que entraba en mi presupuesto. De vuelta al puesto de GamePress, me llevé el libro La Leyenda de Nintendo 64. Ya era hora de que alguien escribiese un libro en condiciones sobre esta, le pese a quien le pese, grandísima máquina, tal como le dije a uno de sus autores (y redactor jefe en Retro Gamer España), Sergio Martín, en una amigable conversación sobre ella. También tuve el placer de de compartir experiencias de mi eternamente idolatrado The Legend of Zelda: Ocarina of Time (mi Zelda por excelencia, y uno de mis videojuegos favorito de todos los tiempos) con la encantadora Anna-Victòria 'Kurusonna' Teixidó , a raíz de la reciente salida de su libro Ecos de Hyrule, que por descontado, también se vino para casa. Como veis, ambos tuvieron la gran amabilidad, no solo de charlar conmigo, sino también de firmarme y dedicarme sus obras. Ni que decir tiene que, en cuanto las lea de cabo a rabo, escribiré sus correspondientes reseñas por aquí.
La Leyenda de Nintendo 64 | Muchas gracias, Sergio |
Ecos de Hyrule | Moltes gràcies, Anna |
Primer objetivo cumplido, y ahora, a por los videojuegos. Y es que, de entre las muchas que recorrimos, hubo una tienda especializada en material japonés que no podía pasar por alto. Allí, entre la montaña de videojuegos nipones, hubo dos que me pusieron ojitos, y lo más importante, a unos precios que estaban incluso por debajo de los mínimos que apunté en mi más reciente viaje a Japón. Se trataba de Bounty Sword y Soul & Sword, dos RPG para Super Famicom que solo salieron allí. Lo cierto es que tenían, en general, unos precios bastante competitivos para lo hinchados que suelen estar en este tipo de eventos. La tienda en concreto se llama World Viceous, con sede física en Barcelona (prometo visitarla en un futuro), y tras hablar un rato con el encargado, ambos títulos fueron derechitos a engrosar mi colección de RPG para Super Famicom, que poco a poco se acerca a los 100 ejemplares.
Bounty Sword (Super Famicom, 1995) |
Soul & Sword (Super Famicom, 1993) |
Visto lo visto, y sabiendo por terceros que los domingos suele acudir menos gente, se puede concluir que la undécima edición del RetroBarcelona volvió a ser un rotundo éxito de cifras. No fue una experiencia tan brutalmente intensa como la que tuve recientemente en Japón a nivel de videojuegos y adquisiciones, por motivos obvios, pero sí os puedo decir que es una de las ferias más alucinantes que he tenido el privilegio de visitar en la península. Cuando las palabras ‘retro’ y ‘Barcelona’ se juntan, hay que acudir a la llamada, y yo he pecado de muchos años sin hacerlo. Pero después de esta primera, estoy seguro de que van a llegar muchas más, siempre que las circunstancias lo permitan. Y os recomiendo fervientemente que hagáis lo mismo.
Larga vida al retro y al coleccionismo. Larga vida a los incomparables 80 / 90 y, por supuesto, ¡larga vida al RetroBarcelona!
P.D. Algunas de las fotos han sido cedidas por mi colega Javi, pues con la emoción y el frenesí del momento, se me olvidó por completo hacer las mías propias. Si es que…



















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si te ha gustado el análisis y/o te resulta interesante, deja aquí tu comentario :)