jueves, 23 de noviembre de 2017

Rogue Galaxy (Playstation 2)

Aunque no es algo que, para nada, tenga la costumbre de hacer, el aspecto visual y estilo en general de Rogue Galaxy picó mi curiosidad, hasta tal punto que me permití darme un pequeño paseo por algunos foros de Internet antes de introducirme en su universo, movido especialmente por su posible relación o parecido con aquella genialidad de Dreamcast llamada Skies of Arcadia. Los piratas y las naves espaciales en forma de barco me parecieron una clara alusión a la creación de Overworks, y esperando que tuviese más cosas en común (cualquier cosa me valía), obtuve unas opiniones que no encajaban precisamente con las que yo tenía en mente ni con las que había escuchado de otros medios, así que dejé de leer y decidí de una vez por todas ponerme con él. Lo cierto es que, después de más de 70 horas de juego y bastantes emociones de todo tipo, me parece excesivo algo que leí respecto a comparar a uno como una obra maestra con este que nos ocupa como un juego de tercera fila, aunque bien es cierto que en dicha comparación Skies of Arcadia sale claramente vencedor en casi todos los aspectos. En cualquier caso, me gusta examinar, analizar y disfrutar de cada juego como una creación única e independiente, y esa fue la mentalidad con la que decidí afrontar esta épica aventura.

Por lo tanto, es aquí donde terminan unas comparaciones que, en realidad, no tienen razón de ser, ya que las similitudes prácticamente terminan en ciertos aspectos de un concepto muy general. En esencia, Rogue Galaxy es una aventura ambiciosa, con un espíritu aventurero y conquistador, con viajes espaciales, mundos inhóspitos y extraños, bastante sentido del humor, épica, y por encima de todo, una experiencia larga y desafiante con muchas emociones sabiamente distribuidas y algunas bastante intensas a lo largo de su desarrollo. Es un juego sin antecedentes ni secuelas, una pieza única y desvinculada de cualquier otro RPG (aunque recientemente ha sido relanzado para Ps4), con el que aprovecho para infiltrar en mi blog, por primera vez en sus 9 años de existencia, a una consola como la Playstation 2, cuya vida es sin duda una de las más longevas de la historia de los videojuegos, y que en aquel año 2005 empezó a vivir su propio ocaso. Claramente es un sistema que a partir de ahora va a darme mucho juego, aunque francamente me sigo inclinando por un estilo más retro. Sin embargo y a pesar de sus muchos aspectos mejorables, ha sido una experiencia que ha valido la pena. La sensación general aventurera de viajar por todo el espacio está muy conseguida, y consigue sumergirte en la historia desde muy temprano en el juego y engancharte con su intensidad y posibilidades crecientes. Desde el principio, y tras una fantástica introducción en FMV, podemos pensar que Rogue Galaxy tomará más de un elemento prestado a lo largo de su desarrollo de una de las sagas más grandes de la historia del cine: Star wars. Sus personajes, sus diseños y vestimentas, incluso su atmósfera extraterrestre nos recordarán a algunas escenas de la magna creación de George Lucas. Poco a poco, veremos como esto solo es una impresión prematura, ya que este irá adquiriendo una personalidad muy propia, empezando por su estilo visual 100% cell shading, que aunque no es el que más me apasiona, sí que ofrece varios detalles de originalidad, por ejemplo en las secuencias en tiempo real, veremos como se usan efectos de niebla para difuminar, ángulos de visión curiosos y por encima de todo, unas secuencias de video de una calidad enorme, nítidas, plásticas, coloridas y brillantes, en las que se nos narran ciertos momentos de la historia y que vale la pena ver con especial atención. Además, el hecho de combinar cell shading con video de alta resolución da un resultado espectacular, único, gratificante y muy sorprendente a la vista, aunque todo esto no valdría la pena si los entornos gráficos, motor del juego y calidad visual general no estuviesen a la altura. Su vasto universo merece ser visitado, recorrido y disfrutado con toda tranquilidad. Pasear por sus gigantescas y a veces intrincadas ciudades es, como punto de partida, un verdadero placer, ir descubriendo poco a poco sus rincones, hablar con sus habitantes, movernos entre la calidez de sus callejones y encontrar nuevas misiones y destinos. Están llenas de monumentos, elementos visuales que no pasan desapercibidos y detalles que enamoran a primera vista, además de un sistema de luces técnicamente impecable y muy bien implantado en cada uno de los terrenos, y que empasta perfectamente con el exuberante colorido de algunas zonas, dotándolas de un encanto único.

Visitaremos 6 planetas distintos a lo largo de la aventura, y un número más elevado de ciudades dentro de estos. Pronto se nos dará la libertad de viajar entre unos y otros, y así poder buscar objetos, misiones, planos o personajes por todo el universo. Sin embargo, aunque a priori uno se pueda imaginar una extensión casi agobiante, realmente las zonas se van descubriendo de forma bastante dinámica y natural, y al final nos conoceremos cada resquicio de memoria. Hay algunos lugares prescindibles, como la cárcel de Zerard o las ruinas de Rosa, y sin embargo, otros imprescindibles que tardaremos mucho tiempo en olvidar por su belleza, como el mar de Navalsa, la jungla de Juraika o los suburbios de Myna, con sus humeantes y oscuras calles de neón y su halo de sordidez, con una ambientación maravillosa. En general, es un aspecto en el que se puso toda la carne en el asador, y la diferencia entre los lugares es tal, tanto por su colorido como por su decoración y detalles varios, que rápidamente sabremos apreciar su personalidad. En ellos viviremos algunos de los momentos más tensos de los que se puedan recordar. El juego es especialista en proporcionarnos este tipo de emociones, desde la primera persecución de Jaster (que así se llama nuestro héroe) al agobio laberíntico de las gigantescas torres de Gladius. Pero las que más me han gustado sin duda son las más íntimas, las de amor y muerte, las de venganza y traición, de las que Rogue Galaxy también está bien sembrado gracias a unos buenos diálogos, personajes con mucho que contar y oportunas situaciones, y que llegan a su punto álgido en una mágica conjunción de momentazos estelares, con el reencuentro entre Deego y Ángela, la partida del grupo hacia nuevos lugares y el trágico e inesperado destino de Gale, todo esto se encaja a la perfección en una secuencia memorable y llena de pasión, que adquiere una fuerza descomunal, brillante, a la que una preciosa melodía cantada pone el gran colofón, y tras la cual no podemos hacer otra cosa que quitarnos el sombrero. Apenas dura unos minutos, pero su genialidad la hace más larga e intensa, tan emotiva, profunda y bien dirigida que cuando terminó, tuve que aplaudir de forma instintiva. De hecho, ninguna de las otras secuencias entre protagonistas o en distintas situaciones similares tiene la misma intensidad, aunque existen unas cuantas, y algunas especialmente lacrimógenas, como las que podremos ver casi al final, en el momento de las revelaciones de la vida de cada uno de nuestros personajes, o la triste historia del Dr. Pocacchio. Una faceta sentimental tan bienvenida como necesaria y que compensa algunos sinsabores del juego.

Será la nada despreciable cifra de ocho la de los personajes que podremos manejar, equipar y evolucionar, cada uno con sus propias características y modos de ataque, y por supuesto, también con su historia personal que nos llevará a cogerles afecto, aunque tampoco es la parte más sobresaliente del juego. A veces se hace patente en ellos cierta falta en el perfeccionamiento de su personalidad, no por su diseño o por sus diálogos, sino porque a veces, sencillamente, no saben “llegarnos” del todo. Otro aspecto que no me ha terminado de convencer, y que choca diametralmente con el placer que supone recorrer las calles de sus ciudades: las mazmorras / laberintos. Las primeras pueden ser llevaderas, pero muy pronto la longitud de estas empezará a subir desproporcionadamente, hasta vernos inmersos en auténticos infiernos interminables, como las Torres o el terrible laberinto de Rosa, repetitivos y excesivos en casi todos los sentidos, incluyendo la frecuencia con la que los enemigos nos asaltan. Y como no llevemos un nivel y un equipamiento acorde, rabiaremos de lo lindo. Creo que si se hubiesen dividido y repartido mejor este tipo de zonas, serían más cortas, amables y soportables, pero al final terminan cansando y lo que es peor, superan en tiempo a cualquier otro evento en el juego. Y todo esto contando con que el sistema de batalla empleado es de lo más limpio, sencillo y directo que he visto en mucho tiempo: los enemigos son invisibles y bastante pesados, pero se nos da una libertad absoluta para pelear con ellos, tomando el control y la posibilidad de elección de cualquier personaje y objeto en cualquier momento, todo puro Action RPG, lo cual agiliza muchísimo las batallas y las hace muy entretenidas y vibrantes. Mediante ellas, podremos ir evolucionando armas y equipamiento, conseguiremos objetos para completar el listado de nuestras habilidades, colocándolos en los huecos de la gran tabla para aprender movimientos especiales. La contundencia, velocidad y dinamismo de estas es sin duda uno de los aspectos punteros de Rogue Galaxy, aunque eso no obvia que haya enemigos insufribles debido a sus rebuscados puntos débiles. En ocasiones, se añadirá un extra de dificultad a estas, planteándonos los llamados “desafíos”. Algunos jefazos y enemigos superiores parecen sacados, por su estilo, de un manga de Toriyama (y no sería la única influencia, contando con la transformación de nuestro protagonista) y en general tienen un diseño notable.

A grandes rasgos, la historia nos traslada a un mundo fantástico donde Jaster, un joven con un pasado difuso que aspira a algo más que a la vida rural que lleva, emprende un viaje que le llevará a recorrer la galaxia en un barco espacial uniéndose a un grupo de piratas, lo que siempre fue su sueño. Juntos irán descubriendo, además de nuevos planetas y civilizaciones, enigmas de su pasado y amenazas al universo que deberán combatir. Y en cada escena, en cada pensamiento de Jaster y sus compañeros, siempre sonará una melodía tras otra, conformando juntas uno de los apartados en los que más destaca este Rogue Galaxy, composiciones que se quedan en nuestra mente durante mucho tiempo y ambientan de una forma magnífica cada ciudad, cada oscura gruta y cada rincón paradisíaco. Y estoy seguro que, a quien haya jugado al Starfox Adventures de Gamecube, la esencia de la mayor parte de las melodías le resultará muy familiar, ya que sus matices y tesituras tribales, tranquilas y místicas transpiran una serenidad que nos hace afrontar algunos retos de una forma muy agradable. Quizá en algunas partes incluso resalta más la variada y luminosa exposición de los distintos instrumentos, su coherencia con el entorno y su capacidad de transmitir que la propia melodía que construyen. Una colección de cortes que tienen mucho en común entre sí por su estilo, y aunque algunas puedan pecar de pasar un tanto desapercibidas, notaríamos muchísimo su ausencia, y es que se pueden apreciar detalles realmente sorprendentes en ellas, desde los celestiales coros de la pantalla de título (y que volveremos a disfrutar en momentos muy clave) a la ostentosa orquestación del tema central. Sin embargo, flautas tribales, tambores, guitarras acústicas… en definitiva, instrumentos más suaves y sutiles serán los que nos sirvan de acompañamiento la mayor parte del tiempo. Starfox, Zelda, Banjo Kazooie… de todos estos juegos y de muchos más encontraremos inspiración.

Y por último, para quien quiera exprimir el juego más allá de sus 70 largas horas de duración, todavía tiene unas cuantas excusas para hacerlo. Tenemos el campeonato de insectors, la creación de nuevas armas y armaduras combinándolas, los objetos raros, la fábrica, la tabla de revelaciones, y un sinfín de sub-tareas con las que, sinceramente… no he podido. No es que no sean entretenidas, o incluso complejas y muy originales (especialmente esta última), pero la mayoría me han parecido demasiado pesadas, o difíciles, o insípidas, y no me han motivado lo suficiente para completarlas (algo muy distinto a lo que me pasó con Baten Kaitos Origins). Considero que, sin ser lo mejor que he jugado nunca, su trama ya tiene suficiente personalidad sin necesidad de estos excesivos añadidos, que al final lo que pretenden es alargar de forma innecesaria el tiempo de juego, y creo que esto es uno de los principales problemas de los RPG a partir de esta generación de consolas.

- Lo Mejor del Juego: La interactividad en sus batallas. Su concepto espacial, la tensión de algunas situaciones y los 8 personajes jugables. La escena múltiple en Myna es simplemente maravillosa.

- Lo Peor del Juego: Las mazmorras son excesivamente largas y machaconas. La recta final es demasiado abrupta, pesada y estructuralmente pobre. El tema de las sub-tareas es exagerado.

6 comentarios:

Rufus dijo...

Que gran diamante, no puedo ser objetivo con Rogue Galaxy porque amo este juego y lo disfrute muchísimo.
Diría que coincido con todos tus matices respecto las mazmorras y las sub-tareas opcionales para alargar el juego. Tampoco hice lo del coliseo de insectos y la gestión de la fabrica porque esas cosas fueron creadas en una época sin demasiados "juegos pendientes".
A mi el diseño gráfico me parece espectacular y nunca envejecerá.
Las tramas del robot y el hijo del científico y el triangulo amoroso del cara de perro me parecieron brutales. Como así la incidencia de la recepcionista estrella, tan típica del anime japones surrealista.
Eso sí, el final, ALERT SPOILER, me pareció un poco LOL.
Que el padre y Jaster mostraran de repente ese amor frenético por la "chica" chirría un poco por su comportamiento en toda la aventura. Al igual, de que ella pasara de ellos y se fuera a sus labores "reales".
El final deja un sabor de gag chorra pero he leído por ahí que el juego fue recortado a mitad del proyecto y tuvieron que suprimir varios planetas y arcos argumentales.
A destacar, el carisma del malo friky y su vil subcomandante megatetona.

Para mi este juego está asociado a Skies of Arcadia y al primer Grandia por el increíble espíritu de aventura que me trasmitieron. No pondría a ningún titulo por encima de otro pues son demasiado distintos entre sí y los tres me fascinaron.

PD: Si en el futuros cataras mas pasteles de PS2, te recomiendo, a nivel argumental, Arc - El crepúsculo de las almas, y Tales of The Abyss.

JaviMetal dijo...

Rufus, me alegro de volver a leerte por aquí, como siempre.
Ahora que haces referencia a lo del recorte de presupuesto en el juego me encaja más el precipitado y desestructurado final. La verdad, esperaba algo que diera otro punto de vista, o un giro, pero todo fue demasiado repentino y me dejó un poco a medias. Hay algunos aspectos en los que esperaba más de este Rogue Galaxy, pero en general me ha dejado buen sabor de boca. En relación al tema de las sub-tareas... simplemente me vi tan agobiado que directamente pasé de ellas, porque habrían supuesto al menos 30 horas más de juego sin apenas aliciente. Personalmente, creo que Skies of Arcadia y Grandia están bastante por encima de él.

Por último, gracias por las recomendaciones, puedes votarlas si te apetece en la encuesta de la sección "Opiniones y sugerencias", incluiré el Arc the Lad: El crepúsculo de las almas ya que lo citas, porque sí que tengo perspectivas de jugar más joyas de Ps2, ya que tiene un grandísimo catálogo de RPG, quizá no tan interesante como el de Snes, Psx, o DS, pero sí con grandes exponentes.

¡Saludos!

european strike dijo...

Este juego lo termine con un amigo, junto con una serie de otros rpg's.
Por desgracia, hoy en dia ninguna tele de mi hogar funciona bien con mi ps2, (todo se ve mucho mas oscuro y difuminado) Y a la emulacion no le hace gracia este titulo.
Es una pena, pues queria disfrutar de el en solitario para apreciarlo mas... Bueno, esperare a que se emule, no tengo prisa.
Como siempre enhorabuena por el analisis, de nuevo te voy a recomendar un rpg que nadie suele mencionar, en este caso: kyuuyaku megami tensei.
Es una recopilacion para snes de los dos originiales megami tensei (sin el shin).
El primer juego es un dungeon crawler un poco tosco, pero el segundo es como una mezcla entre rpg clasico, pokemon y aventura post-apocaliptica.
honestamente disfrute mucho con estos dos juegos,que tienen una gran banda sonora y una historia minimalista pero con corazon.
Ahora que estan traducidos al ingles es mas facil que nunca probarlos y disfrutarlos.
Un saludo!!

JaviMetal dijo...

¡Muy buenas!

Te comento, ahora mismo sí que dispongo de una Ps2, pero en el momento de comenzar a jugar a este Rogue Galaxy no, por lo que lo jugué en el PCSX2 (el único emulador realmente para Pc de Ps2) y la experiencia fue bastante buena, en contra de lo que yo esperaba, salvo algún glitch muy puntual y escasísimas ralentizaciones. Eso sí, necesitas mínimo un I5 con 4 gigas y una gráfica decente u olvídate, pero si es así, no tendrás ningún problema para jugarlo de principio a fin. Tomo nota de las recomendaciones, como todas ellas, las incluiré en el formulario de votación.

¡Muchas gracias y un saludo!

Rufus dijo...

Comento mi ultimo jrpg jugado aqui porque es de la PS2.
Se trata de Radiata Stories, el primer juego que me paso en completo inglés y me ha encantado.
Primero por la satisfacción de entenderlo (un reto personal que me abre infinitas posibilidades) y segundo por el juego en sí. Una maravilla absoluta.
La trama tiene un desarrollo magnifico, los personajes son carismáticos y la ciudad del juego, más extensa y variada de lo que parece a simple vista.
El combate es una variación de los Teles of y hay reclutamiento de personajes al estilo suikoden.
Las localidades tienen vida propia ya que los personajes tienen rutinas diferentes según la hora del día (o noche). Me recuerda a la película Atrapado en el tiempo, pues acabas conociendo las rutinas de muchos de ellos y puedes interactuar según te convenga.
El juego tiene un montón de secretos interesantes y hay un momento donde tienes que tomar una decisión crucial, a partir de ahí son dos juegos distintos por lo que vale la pena (haber guardado antes) y jugar las dos opciones.
Precisamente los puntos de guardar son el único punto negativo del juego, pues son muy escasos. Solo puedes guardar en tu habitación y en algunos puntos esporádicos que raramente aparecen.
Por lo demás, un juegazo muy pero muy disfruta-ble.

JaviMetal dijo...

Vaya Rufus, por lo que comentas es un juego muy interesante. Al hablar de rutinas, tal como lo describes, me viene a la cabeza el Majora's Mask. Lo incluiré en la lista de votaciones, porque nada más leer tu comentario lo he confundido con el Radiant Historia de Nintendo DS (aunque nada que ver, tan solo por curiosa similitud en el título). Yo a lo largo de mi vida he aprendido inglés a través de varias fuentes, y te aseguro que los RPG han sido una de ellas y muy importante. Es cuestión de aventurarse diccionario en mano si es necesario, porque limitarse al castellano significa reducir drásticamente el casi infinito número de RPG del que se pueden disfrutar.
Saludos y enhorabuena.

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