miércoles, 26 de marzo de 2014

Secret Of Mana (Super Nintendo)

En el año 1994 la época de los 16 bits, era dorada de los videojuegos, continuaba su implacable expansión y, a pesar de que los sistemas aun no habían dado de sí todo aquello que podían ofrecer, ya se notaba un periodo de madurez cuya recta final nos traería algunos de los más grandes títulos de la historia. Hago referencia a este año precisamente porque fue entonces cuando Secret of Mana cruzó las fronteras europeas, hecho que supuso un punto y aparte para la evolución del género que tanto amamos, un enorme empujón a la distribución de tantos y tan añorados RPG en el viejo continente. Hasta entonces, los juegos de rol japoneses para consola eran algo bastante desconocido por estas tierras, no hablemos ya de nuestro país, pero Nintendo encontró un buen filón con ellos, ya que muchos más vendrían a partir de este con el término RPG ya acuñado en sus cajas. Secret of Mana nos hizo mucho bien a los amantes del género, y solo por esto ya merece ocupar un distinguido lugar en estas páginas. Estamos hablando, si no me falla la memoria, del primer Action RPG de Square distribuido en Europa y el primer juego de este sub-género realmente importante al que muchos tuvimos acceso en aquella limitada época sin tener que tirar de importación.

No salió traducido al español, pero quizá eso era demasiado pedir ya que, como digo, podíamos darnos con un canto en los dientes si teníamos la oportunidad de jugar a algún RPG para consola en aquellos días (de hecho, estoy seguro de que muchos de nosotros todavía desconocíamos el significado del término). De todas formas, bien se podrían haber planteado el asunto, ya que su llegada se retrasó más de un año respecto a su salida en Japón. Sin embargo,
mereció totalmente la pena, ya que esto ayudó a fortalecer las relaciones entre Nintendo y Square de las que aun quedaban muchas obras maestras por salir, y que finalizarían tras la aparición de Super Mario RPG, aunque por desgracia muy pocas llegarían a salir de Japón o EEUU. Junto con el modesto Mystic Quest y el criticado Secret of Evermore, completa la trilogía de juegos de la compañía distribuidos en Europa para Super Nintendo.

¿Qué tenía Secret of Mana para que por fin Square se decidiese a acercarnos alguna obra importante? Pues un buen puñado de virtudes, sin duda, pero sobre todo un aire amigable, un aspecto muy atractivo y distinguido, lleno de detalles y color, que le atribuía una gran facilidad para llamar la atención del jugador poco acostumbrado a este género. Un juego que, encuadrándose por supuesto dentro de los RPG, alejaba su mecánica de los turnos y las rígidas obligaciones de subir de nivel, de los menús complicados y de los gráficos más cuadriculados y rígidos. La alegría visual que podemos encontrar en toda la extensión de Secret of Mana es puro amor a primera
vista y no imagino mejor forma de llevar un juego a todos los públicos que haciendo que este entre por los ojos. Potos Village, el primer lugar que sirve de toma de contacto con el juego, es un maravilloso ejemplo, con casas que desbordan en color y en detalle, ciudadanos y elementos con un diseño atractivo, lleno de frescura, que encandila y seduce, algo que seguimos sintiendo en los interiores, cálidos, minuciosos y acogedores.

Su encanto proviene de los vivos pero suaves colores, pero también de la distribución y buen gusto a la hora de crear espacios. Lo mejor de todo es que esta tendencia continúa a lo largo de la aventurade forma más remarcada si cabe, ya que dejando a un lado los clásicos pueblos llenos de floridos jardines, caminos empedrados y casitas de ensueño,
encontramos algunos totalmente insólitos que además hacen un uso más intensivo si cabe de los recursos de la consola, como Matango, la ciudad de los champiñones, cuyo concepto puede estar algo manido hoy en día, pero que (obviando esos insustanciales detalles) posee un encanto hipnótico, una combinación de colores fascinante y un relajante sombreado que crea un efecto tranquilizador. El mayor acierto de los grafistas fue emplear toda su imaginación para construir lugares tan mágicos como un bosque de cristal nevado, cuya
oscilación de color en sus árboles crea un interesante efecto visual, una ciudad construida con oro, un campo que alberga las cuatro estaciones en un mismo paisaje… y todo esto llega al punto álgido de belleza en la tierra donde se encuentra el místico árbol del Mana (que dicho sea de paso, habría sido fantástico incluir más escenas estáticas como esa), lleno de vegetación y de vida, una
espesa y exuberante jungla en la que da gusto perderse solo para admirar su naturaleza. En los castillos, laberintos y mazmorras desafortunadamente baja un poco el nivel, no por dejar de tener estructuras bien realizadas o poner en alguna ocasión a prueba nuestra inteligencia, pero sí es cierto que la mayoría son muy parecidas a la vista y cuesta diferenciarlas, carecen de la personalidad de otros lugares del juego y en general son más frías.

Por supuesto, en el año 93, cuando el juego vio la luz, todavía le quedaban muchos ases en la manga a nuestra queridísima Super Nintendo, la explotación de sus cualidades avanzaba conforme lo hacía la habilidad de sus programadores, pero a pesar de todas las características positivas de Secret Of Mana, sería excesivo encuadrarlo entre las bestias sagradas de la compañía para esta consola como Chrono Trigger, Final Fantasy VI o sin ir más lejos, su secuela, Seiken
Densetsu 3, que nunca llegó a salir de Japón a pesar de que superaba a este su predecesor en la mayoría de aspectos. El caso que nos ocupa da muchas muestras de evolución técnica para su año de lanzamiento, abarca y utiliza la gran mayoría de posibilidades de Snes con efectos de sol y sombra, rotaciones con modo 7 y el tan exclusivo ghost layering en lugares como el bosque de la bruja, pero no de forma tan avanzada como en posteriores títulos. Tampoco sería estar en todo lo cierto si comparásemos el
acompañamiento sonoro del juego con el de los grandes iconos del género. Sin despreciar en absoluto el notable trabajo de Hiroki Kikuta, se nota la ausencia de un compositor reputado como Nobuo Uematsu, quien se encargaba del trabajo de Final Fantasy. De todas formas, que nadie se lleve a engaño, porque cualquiera que emprenda el viaje que Secret of Mana propone va a quedar atrapado por muchas de sus melodías sin remedio. A parte de suponer una tremenda
evolución respecto a la primera entrega de la saga (Seiken Densetsu para Game Boy), sus temas lucen un brillo especial que entona perfectamente con su positivismo visual. Los alegres colores del juego son encajan con unas bonitas y pegadizas melodías para todos los gustos y momentos. No se puede decir que, salvo en casos particulares, sean canciones que entran a la primera y se quedan para siempre, pero esto tiene sus ventajas.

Escuchemos por ejemplo una de las primeras que nos acompaña en campo abierto mientras luchamos con decenas de enemigos. Es tranquila y pausada, lo que favorece la concentración en nuestros ataques, y no es la típica aventurera y grandilocuente de estos entornos, pero tiene tanta instrumentación y ritmos que solo escuchándola detenidamente podemos apreciar ese ligerísimo aire
progresivo en algunas partes, o ese ritmo tan groove en otras. Esto se puede decir también de otras melodías, que en general tardan más en pegarse a nuestra memoria pero tienen mucho más trasfondo del que inicialmente se puede apreciar. Por supuesto la alegría envuelve a la mayoría de ellas, notas limpias llenas de frescura, aunque no es esto lo que se puede adivinar con la inicial, compuesta a base de un piano lleno de añoranza y un bajo muy presente. La variedad va
más allá de los clásicos momentos tristes o de júbilo, incluso composiciones que parecen ir por un camino se revelan en su parte final para mostrarnos detalles de otra faceta distinta. Se podría decir que las melodías compensan y añaden a Secret of Mana ese punto de profundidad que le falta a su argumento y a su lado emocional dejando además siempre lugar a la sorpresa, como la apocalíptica melodía que suena en los cielos hacia la parte final del juego.
Una curiosidad que ha llamado mi atención son los nombres que se le puso a los temas. Lejos de tomar simplemente el nombre de lugares a los que acompañan o de situaciones concretas, casi parece que hagan referencia a sentimientos que nos provocarán esos lugares o situaciones. Es un detalle que se molestaran en aportar un extra de calidez y ternura por medio de sus títulos.

Realmente es importante en este caso particular observar al juego con la perspectiva que solo la experiencia puede dar, pero no solo por sus apartados técnicos, ya que al menos a mí me ha facilitado mucha amplitud a la hora de opinar, me explico. Recomendaría este juego especialmente a aquellos que deseen iniciarse en el mundo de los RPG por varias razones de las que he mencionado antes, como su amabilidad visual, su atractivo jugable y
facilidad de control. La simpleza para subir los atributos de los personajes, comprar y vender equipamiento y sobre todo, su menú en anillo (toda una innovación en el género) que nos permite utilizar magias y equiparnos pasando de un personaje a otro con total sencillez, juegan un papel importante a la hora de conquistar al neófito. Sin embargo y por otra parte, a mí mismo me pareció un juego bastante difícil las primeras veces que me puse con él (hace muchos años, eso sí) incluso en las dos primeras no llegué a terminarlo, cayendo siempre
en el mismo punto. Ahora, mucho tiempo después, me doy cuenta de que dedicarle bastante tiempo para desarrollar niveles de experiencia, de magia y de armas es la clave, al mismo tiempo que saber emplear las distintas técnicas como cargar nuestro arma antes de atacar o situar correctamente a nuestros personajes en la matriz de posición para hacerlos menos vulnerables o más agresivos.

También en su argumento influye el hecho de analizar con perspectiva las cosas. La historia de un travieso aunque inocente joven que, escuchando la llamada del destino, causa un terrible cataclismo sin realmente tener noción del cómo o el porqué… de una terrible guerra del pasado en la que interviene magia y tecnología, desencadenada por la avaricia humana en su obsesión por controlar todo el Mana y desafiar a los dioses… o de una resistencia oculta esperando el momento para desbancar al tiránico ejército y levantar una nueva república
son elementos que a día de hoy pueden resultar muy comunes, unos u otros, en distintos juegos del género, pero que no lo eran tanto en su época. Y no es que Square optara por bordear lo obvio y crear una retorcida historia con decenas de giros argumentales, ya que este precisamente es uno de los puntos más débiles del juego, pero sí que apostó por unos elementos clásicos y bien reconocibles que con el tiempo sirvieron de inspiración para futuras entregas tanto dentro como fuera de la saga. Hoy en día, mientras algunos
programadores se empeñan en destrozar la saga sacando absurdas entregas para sistemas tan fríos e impersonales como teléfonos móviles y convirtiendo su desarrollo en infumables juegos de cartas u odiosos MMORPG, los que le tenemos un cariño verdadero a la saga suplicamos por un nuevo capítulo de corte clásico y verdadero, que tanto echamos en falta desde 2006 con Children of Mana.

- Lo Mejor del Juego: Cualquier lugar dentro del juego tiene un colorido excepcional y los interiores son adorables. El manejo de personajes y menús es facilísimo. Multitud de jefes finales y gran variedad de armas.

- Lo Peor del Juego: Se echa en falta mayor carga emocional, un desarrollo más sorprendente y un argumento más profundo. Acertar como quisieramos los golpes es complicado a veces.

11 comentarios:

Vincent Valentine dijo...

Muy buena reseña Javi, como siempre. Por cierto, no se si lo tenías en mente, pero me encantaría leer una reseña tuya del Secret of Evermore. Nunca he entendido porque se ha convertido en un juego tan polémico. Que sí, reutilizaba mecanicas, del Secret of Mana, pero a mí personalmente, el argumento siempre me ha parecido mucho más interesante, diferente y divertido el del Evermore que el del Mana.

Un saludo, ¡y sigue así crack!

JaviMetal dijo...

Muchas gracias amigo Vincent. Secret of Evermore es un juego al que, pese a lo que muchos opinan sobre él, yo guardo mucho cariño, quizá no tanto como a Illusion of Time o Terranigma (ni de lejos) pero sí fue uno de los juegos con los que me inicié en el género. Si en la reseña del SOM me he referido a él como un juego polémico es porque de alguna forma no fue recibido con el calor que se esperaba, pero yo tampoco entiendo muy bien la razón por la que se tiende a considerarlo una obra menor. Porque, como bien dices, su argumento es más espontaneo y original que Secret of Mana, por ejemplo. Lo que nunca comprenderé, eso sí, es como Square decidió lanzar en EEUU este Secret of Evermore antes que exportar el Seiken Densetsu III, que es enormemente superior. Esto no sentó nada bien a los amantes de los RPG, por lo que fue prematuramente criticado, y parece que este hecho se extendió por gran parte del mundo. Pero Secret of Evermore me sigue pareciendo un gran juego, al Cesar lo que es del Cesar. Espero rejugarlo y analizarlo pronto, se agradece la sugerencia.

¡Un saludo y gracias de nuevo!

Vincent Valentine dijo...

Secret of Evermore también fue uno de mis primeros RPG :). La verdad es que no tuvo mucho sentido que decidieran exportar el Secret of Evermore, ¡y además traducido! Antes que el Seiken Densetsu III, supongo que pensaron que al tener un argumento menos fantástico y más peliculero tendría más aceptación en los consumidores occidentales.

Por cierto, siento haberte hablado de un juego diferente del que trata la reseña, pero es que siempre le he tenido más cariño al Secret of Evermore, que al Secret of Mana. Puede que sea así porque lo jugara antes, no se.

Respecto al SOM coincido contigo, es un muy buen juego, pero para mí lo que le falta es un argumento que enganche, que te invite a seguir descubriendo más, algo más de profundidad. Los demás aspectos cumplen estupendamente. Y la mecánica de ir mejorando las armas y tener que entrenar a los personajes para que las usen bien etc, al igual que en SOE, me parece genial. Y los menús en discos, super intuitivo.

Por otra parte, para mí el Terranigma también es magnífico, y siempre lo tendré dentro de la lista de mis juegos favoritos sin ninguna duda. Es más, descubrí este blog por la reseña que hicistes de esta obra maestra de los videojuegos.

Una ves más te animo a seguir con tu gran trabajo, y aunque no comente a menudo leo todas y cada una de tus reseñas.

JaviMetal dijo...

Si es que los primeros RPG siempre dejan huella, pueden ser obras maestras o solo entrañables juegos con los que pasar un buen rato, lo cierto es que se quedan marcados y en los primeros años uno siempre tiende a usarlos como referencia para otros. Muchos se hacen esa pregunta, y además Secret of Evermore ni siquiera fue lanzado en el mercado japonés, para más rareza. Supongo que, como dices, el estilo argumental podía calar más entre el público estadounidense y europeo.

No te preocupes, para eso están los comentarios, para hablar de cualquier juego, además en cierto modo hay mucha gente que considera Secret of Evermore una especie de spin-off de la saga del Mana, así que tampoco está tan desencaminada la cosa :). Es un placer charlar de cualquier RPG clásico siempre que sea con coherencia, así que ningún problema.

Aun recuerdo algunas de las reviews que se le hizo en distintas revistas del sector. Concretamente, en Superjuegos lo que más destacaban era la falta de profundidad emocional en el argumento y la verdad, poco después de haber jugado títulos como Illusion of Time, yo al menos les di toda la razón, carecía de la emotividad de otros títulos de la época, dando la sensación de ser más frío y áspero. Pero respecto al apartado técnico en general, no creo que nadie pueda tener quejas (hombre... si se compara con Seiken Densetsu III por ejemplo, obviamente sale muy perjudicado, pero tampoco es la cuestión).

Sí, recuerdo que tu primer comentario fue en dicha review, un título mágico y maravilloso, mi segundo RPG de Snes y aun hoy en día, para mí, el mejor videojuego jamás creado.

Es un placer tener lectores como tu, ¡gracias!

europeanstrike dijo...

secret of mana...Este juego,junto con terranigma y lufia 2 es uno de los pocos que me probocan un suspiro nada mas ver la intro y escuchar ese tema principal, hermosamente compuesto.
si bien es cierto que la historia puede pecar de simplista y vacia, para mi la ambientacion, la musica, y el diseño de los escenarios crean un mundo vivo y hermoso que deja huella.

En cuanto a la historia... no estoy muy seguro pero creo recordar haber leido por la red que el script original en japones era mucho mas coherente y completo, llegando incluso a tener referencias al anterior juego de la saga, que fueron omitidos al salir de japon.

Por ultimo dos opiniones,primero si bien es cierto que Seiken Densetsu III es un juego muy superior en todos los aspectos, creo que en aspecto sonoro sale ganando este, no porque SD III suene mal ni nada de eso, sino porque pienso simplemente que las melodias de secret of mana estan, en mi opinion, mejor compuestas.
Y segundo, terranigma fue para mi un punto y aparte, tuve la suerte de jugarlo muy joven y a dia de hoy solo lo termine una vez porque solo con la melodia de la intro se me saltan las lagrimas, suena estupido, lo se, pero solo me pasa con este juego, la nostalgia es fuerte :)

JaviMetal dijo...

Probablemente el apartado musical, aunque en mi opinión no se pueda comparar a Terranigma (que para mí tiene la banda sonora más entrañable que existe en un RPG) es de lo mejor del juego. La melodía de la intro te llena nada más comenzar. Mis favoritas son las que he colgado en la sección de música, fantásticas todas ellas. Es el único aspecto en el que yo lo empataría más o menos con SD3, aunque este último lo supera en número de temas. Lo que yo creo que sucede con la trama es que realmente se han apoyado demasiado en los elementos principales de esta y no han dejado lugar a diálogos más profundos o situaciones más emocionales, le falta algo de corazón en este aspecto. Una lástima no entender japonés para poder jugar al original y comprobar lo que comentas :( pero es un dato interesante.

Lo último que dices no tiene nada de absurdo. Yo llevo jugando a Terranigma en mi Super Nintendo desde que hace casi 20 años, cuando lo compré, y aun después de tantos años, de tantas veces terminado, se me continúa formando un nudo en el estómago en muchas situaciones, y sé que esto siempre será así. Ningún juego me ha vuelto a transmitir esas sensaciones tan brutalmente intensas.

Firewings 07 dijo...

Lo quise jugar pero hasta la fecha nunca he entendido el modo de combate..me salen animaciones y todo pero no se como jugarlo y es frustante ver como me bajan hp mientras que yo no logro bajar nada.no se eso me hizo no seguir jugandolo...no lo entiendo..

JaviMetal dijo...

Personalmente no lo veo tan complicado. Si que es verdad que cuando los enemigos lanzan algún conjuro no hay forma de poder esquivarlos, y por otra parte la detección de golpes que lanzan nuestros personajes es un poco extraña: has de conocer el timing correcto y atacar solo cuando tengas posibilidades de dañar. Otro consejo muy útil es que saques provecho de la habilidad de cargar las armas para hacer mucho más daño. Recuerdo que la primera vez que lo jugue también me sentí algo frustrado por un tema similar, pero pronto se le coge el tranquillo, además es un juego bastante fácil en general. Saludos.

Rufus dijo...

Hola de nuevo, ya hace unos días que termine otro juego en mi retorno por la pasión a los rpg's.
Lo comento aquí porque veo que no lo tienes reseñado.
Se trata de Sword of Mana, que según me informe por Internet, es una precuela que transcurre 10 años antes que este Secret of Mana.
El juego está bien pero mata. La historia es muy genérica y no tiene nada especial para el jugador experimentado.
Creo que es un excelente juego para los que quieran iniciarse en el rol desde cero, y sobretodo para los más jóvenes que quieran empezar a jugar con un poco de historia en la trama.
Los gráficos son muy buenos para ser de la GBA y la música acaba siendo un poco reiterativa aunque tiene un par de temas muy buenos.
Ademas es corto, poco más de 20 horas, eso si, luego puedes volver a jugar con el otro personaje (chico o chica) y vives la aventura desde otro punto de vista y por otro camino. Yo no lo he hecho porque la trama no me motiva lo suficiente.
La jugabilidad, a pesar de algún momento tosco, está bien.
La valoración es subjetiva pero creo que llego a pillar este juego con 17 años (o menos) y me parecería una obra de arte.

Después de Sword of Mana he decidido no jugar las sagas retro en orden cronológico, sino que priorizare la calidad contrastada.
Jugare antes Seiken Densetsu 3 que Secret of Mana, Terranigma antes que Illusion of Time, etc..

La lista de pendientes es cada vez más grande y ni solo jugando la crem de la crem se puede dar abasto en este fascinante universo infinito de los RPG.
Saludos

El Mago Gamer HD dijo...

gran reseña de un clásico y uno de los mejores rpg de la historia aun lo recuerdo con mucho cariño y aun mas ya que el 15 de febrero de 2018 saldrá el remake en 3d para pc,ps4,xboxone,psvita y nintendo switch.

JaviMetal dijo...

Yo también le tengo un gran cariño a este Secret of Mana. Puede que sea por el hecho de que fue uno de mis primeros Action RPG, por su colorido o por su cándido aspecto, lo cierto es que cada vez que lo juego me transmite más. El remake prefiero no verlo ni mucho menos jugarlo, siempre me quedo con la magia de los juegos originales, pero gracias por la información y por leerme.

Un saludo.

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