miércoles, 25 de diciembre de 2013

Tales Of Symphonia (GameCube)

A veces, incluso las aficiones que con más ansia es uno capaz de devorar, hasta las pasiones más arraigadas o esas horas del día que más felicidad y evasión te aportan necesitan descansar de uno mismo por un tiempo para poder volver a estar presentes con más fuerza e inspiración que nunca. Ese es quizá uno de los motivos por los cuales este mi querido blog de RPGs ha estado inactivo durante tantos meses, pero nunca olvidado ni descartado. Hoy rompo mi silencio y vuelvo a coger el teclado con el inmenso placer de presentar un título que creo que va a compensar sobradamente tanto tiempo sin escribir. Y es que otro de los motivos del letargo han sido las más de 100 horas de juego que le he dedicado a Tales of Symphonia, la primera entrega que entra en este blog de una de las sagas más prolíficas, conocidas y adorables de la historia del género, algo que quizá ha tardado demasiado en suceder tratándose de este juegazo, inmenso a todos los niveles, que tantos buenos momentos ha dejado plasmados en mi retina desde que lo empecé allá por Septiembre y después de 9 años sin jugarlo. Algún día, sin duda, traeré a estas páginas mi entrega favorita, Tales of Phantasia, pero tal vez está que me ocupa ahora sea mi segunda en la lista.

En estos confusos días que corren en el saturado y cada vez más impersonal mundo de los videojuegos, va siendo más y más complicado que las compañías se salgan de sus estilos predilectos, pero no fueron ni Square ni Enix las encargadas de dar vida a la saga Tales, sino Namco, compañía mejor conocida por tocar otros palos, quienes sorprendieron a propios y extraños con un RPG que rompió moldes, con una factura técnica casi impensable para una
consola de 16 bits, un sistema de batalla totalmente revolucionario y un apartado gráfico de infarto. La saga fue evolucionando con cada nueva entrega y con la llegada del cubo de Nintendo, Namco quiso darle una nueva vuelta de tuerca. Se mantienen muchos de los elementos que hicieron de la primera entrega un coloso, el sistema de batallas (en su día bautizado como Linear Motion Battle System) sigue ofreciendo una jugosa oferta de estrategias, golpes,
combinaciones y posibilidades en general, mientras que los gráficos fueron creados de nuevo para destacar. Quizá en vísperas del año 2014 no resulte una sorpresa encontrarnos con modelados que utilizan la técnica del cell-shading, excesivamente explotado sobre todo en RPGs, pero en 2004, año de su lanzamiento (con más de un año de retraso respecto al lanzamiento japonés) era algo fresco, casi impactante, que bañaba todos los sprites y decorados con
un colorido llevado hasta el extremo y daba una sensación casi inigualable de estar jugando con auténticos dibujos animados. De hecho, todavía recuerdo las esperanzas y sueños que despertó en mí aquel primer trailer del juego, con Lloyd paseando por la ciudad de Flanoir cubierta por la nieve… todo aquel despliegue de color y detalle provocó, entre otras cosas, unas ganas terribles de que el juego llegara por fin a mis manos como un objeto de deseo irrefrenable. Y si la primera experiencia con él fue magnífica, creo que esta
segunda revisión ha resultado mucho más enriquecedora, más profunda y completa, el hecho de entender mucho mejor su compleja historia me ha unido a él más que nunca, a pesar de no ser tarea fácil. Nombrar la cantidad de pilares que soportan el hilo argumental del juego es cosa muy complicada y esto es lo que más brillo le aporta. Incluso esas conversaciones secundarias en las que los personajes cuentan aspectos de su vida, esos instantes a primera vista
intranscendentes, o la ternura con la que se han resuelto muchos momentos del juego con una profundidad humana al alcance de muy pocos, calan hondo en el jugador aunque no resulten especialmente útiles a la hora de entender esta complicada tormenta argumental en que nos sumerge Tales of Symphonia, cada nueva hora, cada nueva partida, más nombres, muchos más objetos misteriosos, lugares, situaciones determinantes… se irán añadiendo a
nuestra particular agenda, con la suerte de poder contar con una sinopsis en el menú que irá ampliándose con cada evento importante, todo un acierto de los programadores. Hablo de una historia mitológica, con espíritus elementales, dos gigantescos mundos paralelos pero necesariamente ligados entre sí, hasta nueve personajes jugables totalmente distintos entre ellos y lo mejor de todo, unos vuelcos argumentales increíbles.

Hasta aquí llega la parte fantástica, la que nos transporta a un mundo y época mágicos, la que envía nuestra mente hasta los confines de la imaginación, pero detrás de toda la magia, las bellas ciudades que visitaremos, los paisajes pertenecientes a la fantasía más pura… hay una parte muy humana, muy sensibilizada con aspectos que forman parte de nuestra cultura y de la misma vida, como los lazos de amistad, la traición, el cariño o la discriminación racial y social.
Muchas veces los diálogos y las escenas de conversación entre personajes que intervienen en la historia de forma sustancial van por encima del resto. De hecho, el juego es muy propenso a mostrarnos escenas con gran número de personajes en pantalla con diálogos o incluso escenas opcionales en las que nuestros protagonistas comentan aspectos personales que, si bien no resultan del todo relevantes en la historia, aportan mucha más credibilidad y detalle
a esta y a los mismos roles de cada uno o incluso alguna pista muy de agradecer. Estas últimas pueden aparecer tanto en campo abierto, por donde nos moveremos en el mapa, o en cualquier ciudad. Aunque las voces, que también abundan, estén en inglés, los textos de la versión Pal hablan nuestro idioma, con una traducción que roza el rotundo sobresaliente. Las 80 horas de juego que se anuncian en la parte trasera de la caja se pueden quedar cortas,
muy cortas a la hora de la verdad, y esto lo comprenderemos nada más empezar, cuando empecemos a descubrir con sigiloso encanto las misiones secundarias, los jefes secretos o los lugares escondidos en cada recoveco del mapa. También tenemos la posibilidad de coleccionar todos los títulos de los personajes (que les otorgarán mejores atributos), los disfraces, las recetas de cocina, los distintos eventos sorpresa… y por supuesto, luchas, luchas y más luchas. Y no lo digo precisamente con tono repetitivo o angustiante.
Porque amigos, las batallas de Tales of Symphonia, desde la más insignificante hasta la más grandiosa con un buen número de monstruos en pantalla, tienen una capacidad de adicción devastadora y esta virtud tan grande reside precisamente en el mismo sistema de batalla, algo que, visto lo visto en Tales of Phantasia, no podíamos esperar otra cosa. De hecho, no es tan distinto a este primero. Controlaremos libremente al personaje que queramos (de entre
los del grupo) por todo el campo de batalla, pudiendo conformar estrategias con el resto de compañeros y no solo en cuanto a movimiento o alineación, sino tirando de espectaculares técnicas y magias, individuales pero también conjuntas, que desencadenarán una serie de combos y coordinaciones entre los protagonistas para hacer el mayor daño posible. Y dependiendo de las gemas EX, de sus efectos especiales y de la forma en que
combinemos estas, podremos obtener mayores ventajas en pos de la victoria. El transcurso de las batallas se convierte en una verdadera delicia, pero no es solamente gracias a su sistema enormemente dinámico, sino también a las propias animaciones de los personajes en pantalla, del laborioso y detallista diseño de todos y cada uno de los enemigos (que podremos observar con más calma en el Libro de Monstruos), en el zoom que nos acerca y aleja todo con total suavidad o a la multitud de efectos especiales que inundan la
pantalla. Al principio podemos pensar que tan solo con lanzar golpes a diestro y siniestro vamos a abrirnos camino por todo el juego, pero más pronto que tarde algo o alguien nos parará los pies, y deberemos aprender a gestionar todas las posibilidades estratégicas como formaciones o combinaciones de conjuros. Tras cada pelea, obtendremos dinero, experiencia, objetos… y un “grado”, que posteriormente podremos intercambiar por gemas EX o materiales.

Así, el deslumbrante aspecto gráfico se luce también en las peleas, pero es en las ciudades donde su protagonismo es absoluto. Partiendo del cariño que le tengo por ser la ciudad de las nieves de turno y por aparecer en aquel trailer que tanto me hizo soñar, Flanoir es mi favorita, una ciudad determinante en el desarrollo y que alberga muchos secretos (ese terrible Abyssion que nunca logré superar en mi primera toma de contacto), pero existen cantidad de lugares llenos de misticismo y calidez a lo largo del juego, como Ozette, una aldea de ensueño, el bullicio y detallismo de Meltokyo o incluso ya
saliéndonos de las poblaciones, el Bosque de Gaoraccia, por ejemplo, o el Bosque de Ymir, en claro homenaje a cierto paraje del primer título de la saga, con sus puentes de madera y los claros reflejos de nuestro personaje en el agua. Viajaremos a pie, en barco o en rhiar (vehículo aéreo propulsado por maná) y cada uno de ellos tendrá su encanto personal. Mientras que sobre los últimos no tendremos encuentros con enemigos, recorriendo los campos a pie podremos subir de nivel y además observar en primera persona la suavidad con la que se mueve todo el mapeado y como la luz inunda cada rincón de este, para
contrastar con algunas mazmorras oscuras y tenebrosas donde seguramente aguarde un espíritu protector de original diseño. Todos los personajes hacen gala de una gran personalidad quizá en parte transmitida por ese diseño tan de estilo anime que tanto se ha explotado en los últimos años, tan moderno y audaz al mismo tiempo (aparte de, obviamente, por sus diálogos).

Especial atención también a los, agarraos, más de 100 temas distintos que componen la banda sonora. Los compositores no han escatimado en medios ni en esfuerzo para acoplar al juego una banda sonora fantástica en el más puro significado de la palabra, extensa y elaborada como pocas. La mayoría de piezas se pueden encuadrar en un estilo épico de lo más grandilocuente, aunque quizá una minoría estén algo faltas de personalidad, no se puede negar un
trabajo muy bien cerrado, siendo algunas de ellas incluso exclusivas de ciertos momentos como la del ending, variada y cautivadora desde el primer minuto, aunque no hace falta adentrarse tanto en el juego para descubrir auténticas maravillas sonoras que se adaptan como un guante a cada lugar, más relajadas en los templos para favorecer la concentración o de las que piden a gritos aventura y acción como las de las batallas mismas (muchas de ellas en clave de Rock) o las que tendremos de fondo al recorrer las vastas
praderas de Tethe’alla. A nivel compositivo e instrumental tampoco se ha escatimado creatividad, aunque a veces no por ser más grandilocuentes y bombásticas son más originales o saben llegar más al jugador, principal defecto de muchas de las B.S.O. de juegos de rol actuales. Pese a que hay tramos del juego que se nos pueden hacer un tanto largos, es muy disfrutable en toda su extensión y lo adictivo de su mecánica y historia, a pesar de ser muy
compleja y enrevesada, conseguirá mantenernos enganchados y en vilo durante cada minuto de juego. Los cientos de batallas que libraremos no se harán pesadas en ningún momento, algo de lo que muy pocos juegos pueden presumir, siendo algo tan constante en este género. Una pequeña maravilla para disfrutar sin límites, eso sí, asegúrate de tener mucho tiempo y mucha dedicación por delante o no le sacarás el partido que merece.

- Lo Mejor del Juego: Las posibilidades de las luchas son enormes, tanto en estrategia como en combinaciones. La historia es de auténtico guión maestro de fantasía, ayudado por el carisma de los personajes.

- Lo Peor del Juego: Algunas side-quest solo aparecen en el momento justo. Exceso de diálogos en algunas partes. La trama puede ser demasiado compleja, sobre todo para principiantes.

15 comentarios:

Diego Guerrero dijo...

Vaya! Este le machaque hace 7 años por lo menos! recuerdo que me encantaba la banda sonora y los graficos, pero me costo bastante avanzar y lo acabe abandonando. Tambien lo recuerdo especialmente largo. La verdad es que si conservase mi Game Cube no me importaria nada echarle un vistazo.
Un saludo colega!

JaviMetal dijo...

¡Buenas! Ahora que lo dices, una cosa que se me olvidó mencionar es que en las primeras horas el juego es algo durillo, las batallas nos ponen al límite y no hay muchas posibilidades de subir nivel, sin embargo al poco tiempo se estabiliza la dificultad y se puede avanzar normalmente. Yo hacía un montón de años que lo terminé y le tenía muchas ganas, creo que pronto volveré a coger otro de la saga, seguramente mi favorito Tales of Phantasia que también hace como 10 o 11 años que lo terminé. Aunque no conserves tu cubo, siempre puedes tirar de Dolphin que emula perfectamente si tu PC lo soporta bien.

¡¡Un saludo!!

peta dijo...

este juego me lo pase en su dia en la gamecube y aunque e de admitir que no me acuerdo de la misa la mitad, este juego me lo acabe pese a su duración en una epoca en que dejaba casi todos los juegos a medio pasar , esta claro que me gusto jeje

JaviMetal dijo...

Yo también lo terminé prácticamente nada más salir y te entiendo, la historia es tan complicada que si no la tienes fresca se van olvidando muchos detalles, a mí también me ha sucedido. Lo mejor de todo es que pese a que algunas partes cuestan de seguir, te engancha irremisiblemente, por lo que es cosa difícil dejarlo a mitad :)

Seijuro dijo...

Estupendo análisis.
Sólo añadiría que en este juego, puedes jugar con 3 amigos más, lo que multiplica la diversión, aunque la cámara, no resulte tan acertada en multijugador.
Symphonia es uno de mis juegos favoritos, y le estoy muy agradecido, porque desde que acabé el Terranigma ( lo comprara de salida), ningún rpg posterior llegó a emocionarme tanto, hasta que tuve en mis manos Tales of Symphonia.
He perdido la cuenta de las veces que acabé el juego, tanto en GameCube como en Ps2, y, ahora, con la versión de Ps3, volveré a jugarlo como si fuera el primer día.

¡Ah!, Los homenajes que comentas, son más que eso, Symphonia y Phantasia, ocurren dentro de la misma línea argumental. Los separan unos 4000 años, pero es el mismo mundo.

¡Feliz año Javi!

JaviMetal dijo...

Amigo Seijuro, como siempre un inmenso placer leer tus comentarios ya que siempre sueles aportar datos tan interesantes como en esta ocasión, cosa que se agradece mucho. Nunca lo he probado con ningún colega, pero las luchas deben ser apoteósicas, si ya lo son de por sí. Es verdad que TOS te llega hondo, la historia da tantos vuelcos y giros que potencia las emociones del jugador hasta el punto de volverse una experiencia inolvidable. No sabía que hubiese versión Ps3. Lo de tu último párrafo me ha encantado, no tenía ni idea de que el universo de TOP y TOS fuese el mismo en distintos marcos temporales. Cuando juegue al primero (mi favorito, como ya he comentado) me fijaré bien en este detalle.

¡Muchas gracias y feliz año para ti también!

Link96 dijo...

No se como he llegado hasta este blog, pero me satisface muchísimo descubrir que hay gente como yo, que aprecia los videojuegos como algo más, no como simples juegos. Este blog es un sueño hecho realidad, todo el contenido que hay despierta pasiones en mi, me siento muy identificado por tu forma de hablar sobre los RPG, o tal vez por los gustos similares que tenemos. Siempre he querido tener un blog exactamente como este.

En fin, felicidades por el excelente contenido que publicas, te has ganado un fiel lector!

Feliz año!

JaviMetal dijo...

Muchísimas gracias, tu comentario es un regalo anticipado de reyes para mí :)

Por supuesto yo también me alegro de conocer a gente como tu que valora los RPG y los videojuegos en general como una auténtica pasión y no tiene prejuicios ni de épocas ni de sistemas. Siéntete como en tu casa y gracias de nuevo por tu comentario, es de los que motivan profundamente.

¡Feliz año a ti también!

gonmx freex dijo...

un muy buen juego y bastante largo que recuerdos

Vincent Valentine dijo...

Joder macho, cada vez que leo uno de tus análisis de algún juego que no he probado me entran unas ganas locas de hacerlo. De la saga Tales of solo he jugado al Tales of Phantasia de Snes, y el sistema de combate me pareció muy entretenido y original. La verdad que el Symphonia tiene una pinta increíble,.¡Qué ganas de probarlo!

JaviMetal dijo...

Todo un honor para mí poder transmitir esa ilusión y ganas a un lector :) gracias por tu comentario de verdad. Yo he jugado a bastantes de esta importante saga (que con el tiempo sin duda irán apareciendo aquí) y mi favorito sigue siendo Tales of Phantasia, un juego que me dejó maravillado en su día y para siempre. Te recomiendo encarecidamente Tales of Symphonia, es largo, con un sistema de combate que mejora incluso el del primer juego, una historia alucinante y que además está relacionada con TOP.

Rufus dijo...

He terminado el Tales of Symphonia: dawn of the new world. Sí, la segunda parte de esta historia que salio para wii (y luego en un recopilatorio para otras consolas). He empezado por la secuela (o Spin-off) por la valoración comparativa de la critica y los usuarios. Se ve que el primero es tan bueno (tal y como tú dices en tu análisis) que luego el "dawn of the new world" deja un mal sabor de boca a algunos jugadores.
Las comparaciones son odiosas y si el listón está muy alto las expectativas pueden verse frustradas.
Tengo que decir que la jugada me ha salido bien. El juego me a encantado en todos sus aspectos. Es mi primer Tales Of y sé que no está en el top ten de la saga.
Es cierto que en el desarrollo de la historia salen mil spoilers de la primera parte pero eso se arregla dando un margen de tiempo a la hora de jugar al juego original y ya no me acordare de la misa la mitad.
La cosa me será familiar pero sabre como sigue la trama.
Comento aquí porque veo que no has jugado al dawn y no hay análisis. Para mi es un juegazo muy recomendable.
Saludos

Rufus dijo...

Pues escribo de nuevo en este hilo del Tales of Symphonia porque acabo de terminar mi segundo juego de la serie Tales of.
Concretamente el Tales of Phantasia de la SNES, el primero de la saga, y una autentica maravilla del genero.
Pensaba que encontraría tu análisis en tu blog porque tienes el juego en tu top ten personal pero no lo he encontrado.
¿Que decir del Phantasia que no se haya dicho ya?
Es un súper cartucho descomunal, una superproducción técnica de la época. Es cierto que hay muchos combates pero eso se arregla tomando botellas sagradas, pero es que encima son muy rápidos, divertidos, y sin apenas transición.
El argumento es el de siempre pero muy bien desarrollado. Todo muy épico y majestuoso.
Hago una especial valoración positiva de la traducción al español de Magno. Sin censura ni cortapisas.
Hay algunos de los diálogos más delirantes que he visto nunca en un rpg.
El malo tiene sus motivaciones pero eso no le disculpa de ser un hijo de su madre.
Reconozco que habiendo jugado solo 2 juegos, la saga Tales Of me parece un diamante rpg de muchos quilates.

JaviMetal dijo...

Se agradece tu ritmo de comentarios Rufus, se nota que eres una persona interesada y con criterio.
Como ya has indicado, Tales of Phantasia es mi juego favorito de la saga y uno de mis videojuegos favoritos en general. Un prodigio de la técnica adelantado a su tiempo que dejó boquiabiertos a todos aquellos que lo probaron en su día, que fueron los jugadores japoneses y más tarde, gracias a la traducción que citas, el resto del mundo (se tradujo a varios idiomas de forma no oficial).

Por supuesto, es un juego que ya jugué en dos ocasiones, pero sería cruelmente injusto comentarlo más de diez años después de la última vez que lo terminé, por lo que es un juego más de los que engrosa mi lista de pendientes de analizar. En cuanto tenga mi situación personal un poco más controlada (basicamente tiempo para vivir) y retome el blog como se merece, no tardaréis mucho en verlo por aquí, ya lo adelanto.

Un saludo.

Rufus dijo...

Hace unos días termine mi partida de Tales of the Abyss.
El juego encaja a la perfección con tu análisis del Symphonia, no en vano, es un juego de los mismos autores, diez años mas tarde, pero esta vez para la PS2.
No tengo palabras, que no resulten tópicas, para describir lo maravillado que estoy con este fascinante rpg.
Todo es sobresaliente pero en este inmenso y basto mundo de fantasía destaca la historia. Es brutal por su magnitud, complejidad y a la vez resulta interesante y amena.
Por no hablar de algunos de sus memorables personajes, todos con su historia y razón de ser. Incluso los malos son buenos, valga la contradicción.
Para entender lo colosal del guion solo hay que ver los números que ponen en la web de los traductores (porque encima ha sido traducido por fans) http://toa.tales-tra.com/extra.html

Tiene mas palabras que La montaña mágica, que es un clásico de los libros tocho.

El único "pero" es lo escondidas que están algunas Sidequests, sin ninguna lógica racional tienes que ir a tal lugar después de tal evento para que aparezcan. Es decir, sin una guía te puedes perder muchos "acontecimientos" opcionales.
No me gusta jugar con guia por el peligro de tropezar con un spoiler, y solo las uso para no perder el tiempo en caso de quedar atascado.

Mi partida a durado más de 100 horas, le he sacado casi todo el jugo ya que no me gusta rejugar rpg's sin no han pasado 10 años (demasiado pendientes).
Recomendado a los amantes de los rpg's con una buena historia y con mas de un giro de guion inesperado.
Jade es el personaje mas adorablemente odioso que he conocido.
Saludos.

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