miércoles, 19 de septiembre de 2012

Paper Mario (Nintendo 64)

Si hay algo en lo que siempre ha destacado Nintendo por encima de sus competidores en su larga carrera es en su política y estrategia para lanzar juegos sorprendentes e innovadores que siempre van unidos a una calidad intachable. Todo esto se puede sintetizar en dos puntos fundamentales: el primero es su “modus operandi”, ya que Nintendo en general siempre ha hecho las cosas a su manera, sin dejarse influir en lo más mínimo por otras compañías, por muy punteras que sean. Y segundo, por conseguir dar siempre otro punto de vista distinto a cada creación de la casa, tanto en género, enfoque… o gráficamente, como es el ejemplo el juego que nos ocupa, Paper Mario, el primero de una serie de juegos en los que nuestro fontanero favorito pasa a ser bidimensional en su constitución, lo que, sabiendo como hace las cosas Nintendo, podéis estar seguros de que aporta un buen puñado de posibilidades. Si queréis conocer la experiencia jugable de Paper Mario, no dejéis de leer este análisis.

No, no es la primera incursión del orondo Mario en el género de los RPG. No voy a alargarme mucho en la retrospectiva, pero todos recordamos aquella pieza maestra titulara Super Mario RPG, que mezclaba rol y aventura, que marcó el fin de las relaciones comerciales entre Nintendo y Square, y que no dejó a nadie indiferente, por su capacidad jugable y en gran medida por sus excelentes gráficos. Y precisamente es aquí donde Nintendo quiso dar otra inesperada
vuelta de tuerca, presentándonos un juego hecho casi por completo de “papel”, sorprendente, algo que solo puedes esperar de esta compañía japonesa. Todos los personajes, casas y elementos en general han sido tratados como sprites en 2D, dando un aspecto que contrasta fuertemente con ciertos elementos poligonales, muy visual y atractivo, que es justo lo que se quería conseguir. No es lo único que cambia respecto al Super Mario RPG de Super Nintendo: el concepto RPG es similar pero hay diferencias notables
que lo alejan de la idea de ser una simple continuación o basarse enteramente en aquel. Técnicamente no se puede decir que explote completamente el hardware de Nintendo 64. La naturaleza de sus gráficos permite que la consola trabaje de forma muy holgada, aunque no por ello va a dejar de dejarnos patidifusos en algunos momentos, pero siempre más por la parte creativa e ingeniosa que por la técnica; esto realmente es un hecho que yo valoro mucho más, y de hecho, es marca de la casa. Ver como se forman los
caminos o puentes, cayendo del cielo a trozos, replegándose sobre si mismos, o con un efecto de pasado de página demuestra en muchas ocasiones la capacidad creativa de los programadores de Intelligent Systems, que fueron los encargados de dar vida al juego. Se han aprovechado bastante bien las cualidades de unos personajes de papel que, por ejemplo, esquivan golpes al ponerse de lado (invisibles, por lo tanto) o se doblan de manera muy graciosa a la hora de cambiar de dirección, aunque sería tres años después cuando el siguiente título de la saga (que no segunda parte) para Game Cube llevaría estas capacidades a su máxima expresión.

Intelligent Systems han creado una ambientación fantástica y colorista, simpática y agradable que, aunque en muchas ocasiones peque por ser un tanto simplista e infantil, suele ser la tónica general en los RPG de Mario, y así lo sigue siendo. El colorido y brillantez de sus escenarios llega a su cenit cuando nos encontramos en escenarios tan dispares como Campos Floridos, lleno de flores y animales que forman un precioso mosaico de cientos de colores
simultáneos en pantalla donde se respira alegría y vivacidad, o la exuberante jungla, hogar de los yoshi, donde palmeras, largas playas y un salvaje volcán en erupción serán los entornos por donde habremos de movernos. El juego deja bien satisfecho a nivel de variedad y originalidad. Nunca nos esperaremos pasar de una mansión embrujada a un solitario camino de un poblado fantasma, donde además suena una de las mejores canciones del
juego, para terminar en un gigantesco castillo gobernado por un no menos colosal monstruo. Las situaciones y lugares se van empalmando con total naturalidad. El bosque eterno, de épico nombre, nos llevará a través de sinuosos e inquietantes caminos, donde el jubiloso colorido de otros escenarios se convierte en oscura y tenebrosa noche que puede albergar mil y un misterios. Aunque, para misterio, la minuciosa investigación que Mario será obligado a llevar para descubrir al asesino de Ciudad Escalofrío. Como podéis comprobar, no
habrá rato para el aburrimiento, ya que siempre iremos cambiando radicalmente de situación y paisaje... ¡Pero si llegaremos a estar incluso en el interior de una caja de juguetes! Y todo esto sin contar con la búsqueda de piezas estrella, la tarea de conseguir todas las medallas del juego, los favores del anciano koopa, las cadenas de cartas… etc. Esta multitud de posibilidades hará que no tengamos ni un segundo en donde no sepamos que hacer, siempre de aquí para allá con un listado de cosas en la cabeza, tantas que a veces es lo ideal coger papel y lápiz.

No puedo dejar de resaltar la originalidad en los diseños. A pesar de que muchos de los enemigos ya los conocíamos de aventuras anteriores del personaje, se han creado multitud de nuevos personajes y monstruos, siempre siguiendo el estilo dulzón y casi infantil que siempre rodea el universo Mario. Los final boss son divertidos, bien diseñados y con un patrón de ataque que en ocasiones requiere una estrategia a seguir, algo que no siempre sucede en todos los combates del juego, que se han planteado de forma muy distinta si los
comparamos con los del citado Super Mario RPG. Los clásicos puntos de experiencia han desaparecido. En su defecto, encontramos puntos estrella que vienen a cumplir un cometido similar, con la diferencia de que, a medida que nos hagamos más fuertes, cada vez los enemigos dejarán menos puntos. Esto nos permitirá aumentar nuestra capacidad de vida, de magia, o la posibilidad de llevar puestas más ventajas en forma de medalla, pero nunca subirá nuestro ataque ni nuestra defensa, algo que conseguiremos en puntos muy
determinados del desarrollo. En cierto modo, se podría decir que el sistema de batallas / experiencia es un tanto ineficaz, ya que todos los monstruos con los que nos encontramos sube cada vez más sus atributos ofensivos / defensivos y nosotros no. Sin embargo, esto se suaviza con la ayuda de las mencionadas medallas, que nos otorgarán cualidades especiales y con las que, por ejemplo, podremos eliminar sin tener que luchar a enemigos que ya no nos aportan experiencia.

Siempre he confiado de forma casi ciega en Nintendo para todo, pero especialmente a la hora de componer melodías, siempre tienen un toque tan personal que son muy fáciles de distinguir, y siempre te puedes encontrar con alguna que te alegre el día y se quede rondando tu cabeza durante mucho, mucho tiempo. Como en otros aspectos, no llega al nivel absolutamente soberbio que presentaba la entrega de la saga para Game Cube (de la cual podéis encontrar un análisis en este blog) pero eso no quiere decir que no vayamos a encontrar
lugares dignos de visitar una y otra vez casi exclusivamente para poder degustar la música que suena en ellos. Uno de estos lugares se trata de Cima Estrella Fugaz, un pequeño rinconcito de Ciudad Toad, donde un halo de magia envuelve cada elemento y cada una de las estrellas fugaces que caen del cielo a nuestro paso, todo teñido de un morado esotérico y mágico, donde la música acaba de redondear la escena, ofreciendo un ambiente de espiritualidad y misticismo sagrado. En realidad, no solo cada ciudad, sino cada uno de los
lugares del juego cuenta con su propia melodía. Hay muchas que destacar, pero en general todas tienen ese aire simpático y desenfadado, incluso la mansión llena de fantasmas posee una banda sonora que nos arrancará una sonrisa, jugando en todo momento con líneas musicales desafinadas y demás efectos sonoros. Es solo un ejemplo de la capacidad de los compositores de Nintendo, en este caso Yuka Tsujiyoko, para implementar en cada uno de sus temas esos detalles únicos, geniales sonidos extraños, melodías
trabajadas, llenas de simpatía a la par que adictivas… Otras de corte más serio para representar los momentos de verdadera tensión o resaltar los instantes clave del argumento. Pero lo que destaca ya al poco de empezar el juego (y comenzando por la propia intro) es el corte estilo nana que se le ha querido dar a muchas composiciones, y que encaja perfectamente con ese estilo visual de cuento de hadas tan marcado. Estas, lógicamente, son las más suaves y azucaradas de todo el juego, pero tanto sonora como compositivamente hablando están sobradas de calidad.

Mario no estará, ni mucho menos, solo en esta larga aventura de más de 40 horas de juego. Los personajes que le acompañarán a lo largo de su periplo irán uniéndose a él en diversas circunstancias, y cada uno aportará un estilo propio a la hora de librar las batallas, de forma que se irá ampliando poco a poco el espectro de posibilidades a la hora de deshacernos de los monstruos que nos
acosarán continuamente, pero también serán imprescindibles a la hora de interactuar con el entorno, bien sea explotando a Bombette en una grieta de la pared para abrir un pasadizo, o utilizando a Watt para ver bloques y objetos ocultos. La temida pero ineludible lucha final contra el malvado Rey Bowser se acerca conforme rescatas a cada una de las siete estrellas, cautivas en distintos lugares del mundo, a la vez que alternando con el hilo principal del argumento,
tendremos que ayudar la también secuestrada (para variar) princesa Peach en su labor para recabar información que ayude a Mario en su fantástica aventura. Esta vez he podido disfrutarlo en la propia consola, como debe ser, olvidándome por completo de los frustrantes problemas que en su día tuve con el emulador, así que, una vez más, después de nada menos que 10 años desde la primera vez que lo jugué, Paper Mario ha conseguido introducirme de pleno en su
universo, un universo tan personal, tan distinto y entrañable, lleno de humor, fantasía, color, magia… del que, una vez terminada la historia, realmente cuesta salir. Una experiencia que, aunque a priori pueda parecer excesivamente infantil y sencilla, es más enriquecedora de lo que se puede llegar a pensar y proporciona momentos muy grandes, y más emocionales de lo que en principio deja entrever. ¡Viaja con Mario a las estrellas!

- Lo Mejor del Juego: La ingeniosidad con la que todo se ha puesto en pantalla, con gran variedad de mundos y escenarios. Nivel de dificultad muy bien ajustado. Adictivo.

- Lo Peor del Juego: El sistema de evolución de los atributos de Mario puede resultar un tanto ineficaz. El desplazamiento de este es un poco lento.

5 comentarios:

Firewings 07 dijo...

Esto me recuerda una articulo de la revista club nintendo mexico, donde compartieron imagenes e informacion de las solicitudes de nintendo para los interesados en trabajar en crear este juego, los perfiles que pedia para programador, compositor, diseñador grafico etc, lago curioso y poco comun de ver, pues nunca te enteras de detalles como estos

JaviMetal dijo...

Eso que comentas es muy interesante. Seguro que ese artículo se puede encontrar buscando los scans en esta web: http://scanclubnintendo.blogspot.com.es, muy interesante también. Un gran trabajo la labor de intentar recuperar números de revistas antiguas.

Firewings 07 dijo...

de hecho yo tengo algunos numeros, aqui en Mexico hay fans que tienen la coleccion completa, o al menos hasta los años del n64 antes de que la situacion de nintendo aqui en Mexico cambiara radicalmente.

Los numeros mas antiguos son de coleccion y tienen cierto valor para los conocedores.

Pero volviendo al tema tengo varios temas que incluyen analisis completos de juegos de snes, por ahi tengo guardados las guias completas de ocarina, mario rpg etc, en su tiempo nunca las use pues no tenia SNES pero sirvieron como referencia.

JaviMetal dijo...

Yo también tengo un buen montón de revistas antiguas, de hecho, tengo unos 130 números de Superjuegos (una de las mejores revistas que se han editado en España sobre videojuegos) con guías, trucos, etc. Empecé hace poco la tarea de escanearlas todas, puesto que no existe ninguna web que tenga dicha revista en pdf.

Sin embargo nunca ha pasado por mis manos ningún número de la revista del Club Nintendo, realmente aquí no tuvo demasiado éxito y no duró mucho tiempo.

Firewings 07 dijo...

ahh superjuegos, aqui llegaban muy pocas y atrasadisimas, digamos que revistas de 4 o 5 meses de retraso llegaban aqui como las mas "recientes". Me encanto mucho los japanmania que traian, era en ese entonces la unica ventana al mundo del anime y los juegos que buscaba (el internet aun no existia formalmente como ahora) asi perdi una al prestarla, aqui ese tipo de publicaciones eran oro.

Otra de mis favoritas era la revista de loading, maravillado estaba con el primer numero y los regalitos que traia al hablar de Final fantasy, asi como los especiales de juegos rpgs. Que tiempos aquellos!!!

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