martes, 18 de junio de 2013

Super Mario RPG - Legend Of The Seven Stars (Super Nintendo)

La sola noticia acerca de una estrecha colaboración entre dos monstruos del videojuego como Nintendo y Square en pos de uno de los proyectos más ambiciosos de la historia hizo saltar las alarmas en las páginas de la prensa escrita de todo el mundo. En una época en que las relaciones entre ambas compañías eran excelentes y prácticamente exclusivas, ya habíamos podido disfrutar en nuestra Super Nintendo de auténticas obras de arte como los tres Final Fantasy, Romancing SaGa, Chrono Trigger, Seiken Densetsu… la lista es casi interminable y los usuarios del cerebro de la bestia les debemos miles de horas de diversión. Pero nunca estas dos compañías habían estado tan involucradas en la creación de un videojuego, por lo que las expectativas eran incalculables. Shigeru Miyamoto codo con codo con Hironobu Sakaguchi. Nobuo Uematsu junto a Koji Kondo y Yoko Shimomura (esta última ya curtidísima en grandes trabajos anteriores como Final Fight o Street Fighter II)… de esta fusión de ensueño solo podía nacer una bestia que hiciera temblar el concepto de los JRPG tal como lo conocíamos entonces. De hecho, se trataba ni más ni menos del primer RPG que iba a protagonizar Mario, el fontanero más famoso del mundo. Insuperable carta de presentación.

El juego apareció en Japón y vendió nada menos que millón y medio de copias sin despeinarse, y su paso por los Estados Unidos tampoco resultó precisamente desapercibido. Sin embargo, cuando lo usuarios europeos lo esperábamos con un charco de babas bajo nuestros pies… algo empezó a torcerse y no poco. Negros nubarrones aparecieron en el horizonte de la hasta ahora feliz colaboración entre Nintendo y Square hasta el punto de
que la tormenta destrozó la posibilidad de que algún día pudiésemos jugar en nuestra Super Nintendo pal las aventuras más roleras de Mario. Las negociaciones entre Nintendo y Square se volvieron tensas, surgieron tiranteces entre ellos que se convirtieron en algo irreconciliable de tal forma que, tras este juego, su relación jamás volvería a ser igual hasta día de hoy. Fue un duro golpe tanto para los aficionados al género como para los que adorábamos todo aquello
que protagonizara el bigotudo personaje. Sí, pocos años más tarde podríamos vivir la aventura por medio de la emulación o incluso de la importación, pero la sensación de que algo tan preciado se escapase poco a poco cuando ya parecía casi estar en la tienda de la esquina… fue algo realmente terrible para los jugones del continente europeo. Algo definitivamente para olvidar. Sin embargo, olvidando este hecho, vamos a centrarnos en el propio juego y desgranar
sus incontables virtudes. Realmente no podíamos esperar una historia diametralmente distinta a la de muchos de los juegos de plataformas de Mario. Una vez más, la princesa es secuestrada por el archienemigo Bowser y llevada a su castillo. Mario emprende su búsqueda (quedando Luigi relegado a la presentación del manual del juego) pero las cosas se tuercen cuando un tercer personaje entra en acción: el terrible Smithy, quien ocupa la
fortaleza de Bowser, desperdigando a todos los presentes por el mundo. El cambio de enemigo producirá situaciones tan inesperadas como la colaboración, por primera vez en la historia, de Bowser con Mario para recuperar su hogar y la reputación que le ha sido arrebatada. Puede que la historia no sea el punto realmente fuerte del juego, pero sí ha sido desarrollada sobre una sencilla pero sólida base en la que Mario deberá recorrer todos y cada uno de los clásicos parajes en los que se ha hecho famoso para recuperar las
siete estrellas perdidas. De esta forma, nos esperan grandes aventuras en bosques llenos de plantas piraña, un barco hundido y por supuesto un volcán incandescente. Pero claro, también encontraremos unos cuantos pueblos (desde el típico reino champiñón a la ciudad de los monstruos, pasando por el poblado de los topos) con sus habitantes, con quienes habremos de dialogar antes de dar el siguiente paso. Tampoco es que haya cientos de textos, pero sí los
suficientes para poner otro granito de arena rolero. Pero aun así, no penséis que hablamos de un RPG al uso. Mario, aparezca donde aparezca, debe llevar consigo sus dotes plataformeras, y el control sobre este es de lo más versátil: podremos correr, saltar y movernos en ocho direcciones, de hecho, hay pantallas que perfectamente podrían haber sido extraídas de un juego de plataformas, en las que tenemos que sortear obstáculos y muchas plataformas a base de medidos saltos.

Puestos a introducir elementos innovadores, nos encontramos con una espectacular perspectiva isométrica, tanto para los pueblos como para los lugares de acción, muy bien repartidos ambos. Esto significa que sufriremos las clásicas triquiñuelas que implica este punto de vista, como saltos engañosos, objetos escondidos (con mucha picardía, además), plataformas traicioneras…
En algunos escenarios, incluso, el esquema de juego me ha recordado enormemente a los primeros exponentes del género de puzzle con perspectiva isométrica de los viejos ordenadores de 8 bits, como si se les hubiese querido rendir un pequeño homenaje. Y lo más importante de este apartado, por supuesto, es el modelado pre-renderizado de todos y cada uno de los elementos que aparece en pantalla, algo que, por sí solo, ya sirvió para vender el juego
tras el abrumador éxito demostrado con esta técnica en otros cartuchos como el pionero Donkey Kong Country, pese a que la calidad, debido al enorme mundo a recrear, es algo inferior en cuanto a detalles. Sin embargo, el resultado es siempre sorprendente. Bajo el mismo punto de vista, Mario y sus amigos se enfrentarán a todo tipo de monstruos salidos de las hordas que Smithy ha repartido por
todo el mundo. Otro elemento inconfundible de los RPG, en el que cada botón despliega un menú para luchar, usar objetos, técnicas especiales o defensa. En realidad todo es extremadamente sencillo, tanto el control de las luchas como estas en sí mismas; no llegaremos a tener problemas serios en ninguna de ellas. Como veis, se podría decir que tanto Nintendo como Square han puesto lo mejor de sí mismo en este videojuego que mezcla lo mejor de dos
géneros, con claras inclinaciones al RPG pero con ese puntito plataformero que dota al juego de más dinamismo y acción de lo que es habitual. También lo hace muchísimo más accesible para los neófitos en materia, así como los tutoriales que nos enseñarán a utilizar los menús y su aspecto general también ayudan a introducirse en él. Su colorido, en verdad, en tremendamente particular. No hablo de los clásicos tonos alegres / pastel que siempre han
caracterizado el mundo de Mario, aunque están muy presentes en todo momento, especialmente en los pueblos. Me refiero más bien a esos tonos ocres y marrones tan matizados de las minas y más oscuros en las catacumbas o castillos; lucen un aspecto que resulta inconfundible con solo ver un atisbo de imagen de estos. De hecho, recuerdo cuanto me llamaron la atención en su día, cuando las revistas nos traían previews de rpg japoneses que nos hacían soñar…

Mario contará con un buen elenco de amigos en esta su más longeva y realística aventura. A parte de la princesa Peach o Bowser (en exclusiva), nuevos amigos como Mallow o Geno, el muñeco habitado por un espíritu del mundo estelar, cada uno con sus propias habilidades. A esto hemos de unirle un plantel de enemigos de lo más variado y surrealista, aunque clásico al mismo tiempo. Desde los goomba, los koopa troopa, pasando por los shy guy, todos son
perfectamente reconocibles para los fans del fontanero, pero también encontraremos otros nuevos que automáticamente pasaron a formar parte del universo Mario para siempre. El sentido del humor es algo que continuamente baña al juego, de hecho, se podría decir que es uno de sus pilares. Hasta ese momento nunca se había tenido la oportunidad de desarrollar con tanta profundidad esta faceta, pero en Super Mario RPG encontramos situaciones y gags de lo más desternillante, momentos cómicos de clara
influencia japonesa. Recuerdo haberme tronchado en varios de ellos a carcajada limpia. También en los diálogos encontramos un mordiente sentido del humor que se convertiría en marca de la casa en cuanto a RPG (saga Paper Mario, por ejemplo). Y es que el juego parece estar creado para su disfrute directo e inmediato. Subir de nivel, algo que en otros juegos es absolutamente fundamental, no deberá preocuparnos en exceso aquí. Simplemente
siguiendo la marcha natural del juego seguiremos un ritmo adecuado para progresar sin tener que dedicar horas en exclusiva para superar el nivel recomendado en cada momento. De hecho, confirma mi teoría el hecho de que el nivel 30 sea el máximo, y lo alcanzaremos mucho antes de terminar con el último jefe. Otra cosa ya es que nos tengamos que hervir los sesos para encontrar las armas o armaduras secretas que elevarán nuestros atributos.

Repito, por si alguien se ha olvidado: Koji Kondo, Nobuo Uematsu y Yoko Shimomura. Probablemente el trío más espectacular que nunca se haya visto a la batuta de un videojuego, así de sencillo. De todas formas, lejos de crear mezclas raras entre Final Fantasy y Super Mario Bros., se optó por conservar la esencia “happy” de toda la vida. Así, las melodías que encontramos evocan magia, estrellas y deseos, aunque también optimismo y buen humor. Pese a
que la mayoría de pueblos pueden resultar demasiado similares entre sí (algo que no me convence) en la música se ha puesto mucho más empeño, ya que cada cual cuenta con una composición propia, la mayoría inspiradas en aventuras anteriores, incluso llegando a haber adorables guiños a, por ejemplo Super Mario World (uno se emociona con tan solo escucharla), al Mario Bros. (incluso podremos
controlar en cierto momento al sprite original de Super Mario de NES) y la más sorprendente de todas, al luchar contra el abominable Culex, en donde podremos deleitarnos con la música del final boss de Final Fantasy IV tal cual, si es que este mismo monstruo o la fanfarria que suena al vencerle no son suficientes homenajes a la saga. Pero como digo, tan solo son guiños, y no han
tirado por el camino fácil a la hora de crear la banda sonora, no han cogido temas de videojuegos anteriores y los han mezclado o compuesto usando una misma base. Muchas melodías son genuinas de Super Mario RPG, destacando algunas como la de Rose Town (esas líneas de saxo son absolutamente vibrantes) o esa curiosa nana triste que ciertos enemigos despliegan sobre nosotros.

Técnicamente es una maravilla, gracias en parte al fabuloso chip SA-1 que el cartucho lleva implementado y que dota a los gráficos de detalle y profundidad sobresalientes. El modo 7, por supuesto, aparecerá en algunos de los muchísimos minijuegos que encontraremos. Sin embargo, a veces tanta pomposidad técnica nos puede llevar a engaño. Super Mario RPG, de hecho, no es una obra maestra que se pueda comparar a Chrono Trigger o Final Fantasy VI ni por asomo. La simpleza de la historia y su discreta profundidad, su sencillez y su corta duración pueden llegar a decepcionar un poco si se piensa eso, ya que no se pueden comparar. Super Mario RPG es mucho menos pretencioso en su modo de juego que en su apartado técnico, por
eso nunca debemos salirnos del contexto Mario: Sencillez de manejo y de juego, aunque esta vez con un extra de volumen y calidad en su aspecto visual, pero sobre todo, mucha ternura y alegría en cada una de sus situaciones, luchas simpáticas y fáciles de entender, humor a raudales y esa magia que solo Shigeru Miyamoto e Hironobu Sakaguchi saben imprimir a sus obras… aunque desgraciadamente esta fuese la única en conjunto.

- Lo Mejor del Juego: El chip SA-1 le da un potencial tremendo a la hora de mover los detallados gráficos renderizados. Perfecta adaptación del mundo de Mario a los RPG. El humor y los incontables minijuegos.

- Lo Peor del Juego: En general es un juego bastante sencillito con una historia algo simple, incluso repetitiva en ocasiones. Solo 30 niveles de experiencia dan poco juego.

7 comentarios:

Raven Izerion dijo...

Un saludo Javi.

Recuerdo este juego con mucho cariño, fue el primer jRPG que pude probar en mi infancia y a él le debo mi afición a este magnífico género.

Tuve la suerte de poderlo jugar en la semana de lanzamiento y pese a que en retrospectiva no impacta a nadie, en su lanzamiento era simplemente el juego más espectacular de la Super Nintendo.

Yo agregaría a "Lo Mejor del Juego" el hecho de que no requiere de dominar el idioma inglés para poderlo superar. Basta con el vocabulario de preescolar, para poder disfrutar de este juegazo.

Hasta pronto.

Raven Izerion dijo...

Ahh, y a la señora Yoko shimomura no creo que le agrade que se refieran a ella en masculino. Saludos.

JaviMetal dijo...

Que tal Raven.

Perdón por el tiempo que he tardado en publicar / contestar tus comentarios, estaba de viaje. Yo te puedo decir como opinión personal que esta segunda vez me ha gustado más que la primera que lo jugué, hace 8 o 9 años, pero también me he dado cuenta de que se mitificó muchísimo, casi tanto como las bestias del género de la consola, y para mí es excesivo calificarlo como tal, aunque eso no quiere decir que sea un juegazo imprescindible. Mirándolo con perspectiva, gráficamente sí impacta teniendo en cuenta las posibilidades de la consola, pero obviamente hoy día, mirándolo fríamente no (como la gran mayoría de títulos antiguos). Lo del idioma no lo había valorado porque estoy acostumbrado a jugar rpg en inglés, pero sí es cierto que los textos son mucho más escasos que en otros juegos y el nivel es muy básico.

Lo de la sra. Shimomura, toda la razón, mea culpa, rectifico inmediatamente.

Gracias y un saludo.

Firewings 07 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Benjamin Mauro Passarelli dijo...

Coincido Plenamente con el usuario Raven Izerion, el super mario rpg fué mi primer juego de rol que jugué a mi corta edad de 11 años (tengo casi 27) y la verdad no entendiá mucho pero no hacia falta saber tanto ingles como para comprender. Fué un juego muy querible que era ideal para empezar en el mundo del Rol, ya no teniá excesiva dificultad

Mi segundo juego Fué el Breath of fire 3 para playstation 1, hasta el día de hoy cuando tengo un tiempo me gusta recordar viejas epocas y jugarlos emulados en la PC, pero obviamente los tiempos de una no son los mismos que antes.

PD: SUIKODEN 1 Y 2 Fueron de los mejores que jugué en mi vida.

Firewings 07 dijo...

Ah que juego tan especial has reseñado, este juego me trae nostalgia al instante, icono de mis tiempos jovenes cuando descubri y revivi esta aventara una y otra vez. Definitivamente el soundtrack de este juego es de los mejores, las melodias son muy pegajosas y memorables.

Y las historias alternas de los personajes secundarios, entre partes tristes y alegres me marcaron. Uno de los temas que mas nostalgia me hace sentir es el tema de Nimbus Land, en el soundtrack creo que se llama lets do the fooka fooka o algo asi. Ese tema en especial es como una invitacion a poner la mente a soñar y crear.

Gracias por reseñar este gran juego, ******Spoiler****
aun recuerdo a los personajes secundarios, la familia del principe Mallow, el lider de los tiburones, Jonnhy C Jones, la historia de Geno y su triste pero bello final, y el drama de Valentina y Booster y su gracioso final.

a ti que partes recuerdas y/o te gustaron mas de este juego?

JaviMetal dijo...

Para mí también es un juego muy especial, de hecho la gran mayoría de RPG para Super Nintendo lo son. Yo también lo jugué por primera vez hace mucho tiempo, y revivirlo trae muy gratos recuerdos, como también sucede con las entregas para Nintendo 64. Pese a todo, como comenté en el análisis, nunca lo he considerado un juego a la misma altura que las grandes bestias del género. Sin embargo, de Square nunca salió nada malo y mucho menos de su alianza con Nintendo. Todo su universo Mario brilla con luz propia y eso ya es una garantía de satisfacción a la hora de sumergirse en su historia y su música. Lo más impactante, sin embargo, fue su avanzado aspecto gráfico, pero la ternura y simpatía que desprende cualquier obra protagonizada por el fontanero están aquí presentes, lo que ya de por sí te hace soñar despierto. Mi tema favorito del juego es Rose Town, y de momentos en particular tengo muchos recuerdos, como la Isla Yo'ster, Tadpole Pond y sobre todo el barco y Nimbus Land (también a mí me encanta su tema central :) ) y muchísimos otros momentos casi anecdóticos me vienen a la memoria, como el descenso por el río, el combate contra el sensei Jinx, o el enemigo secreto, Culex, y sus múltiples referencias a la saga Final Fantasy.

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