miércoles, 24 de octubre de 2012

Shenmue (Dreamcast)

Consideremos que existe un supuesto manual que trata sobre cómo conseguir que un videojuego se convierta en un absoluto éxito. En él, seguramente, se empezaría por sugerir grandes nombres y personajes reconocidos en el staff, seguido de un planteamiento de juego innovador, distinto, sorprendente y lleno de genialidad, así como el uso de una tecnología tremendamente rompedora y avanzada a su tiempo, y la lista seguiría creciendo hasta recoger todos los elementos que hacen que un juego sea una obra maestra, algo que lo convierta en un punto y aparte en la historia de los videojuegos, referente imprescindible para otros que le seguirán y que repetirán fórmula con más o menos éxito. Sería, sin duda, un buen manual, imprescindible. Pero aun con todo esto, aunque los más sabios y astutos programadores y compañías se hiciesen con él, no hay ninguna fórmula que garantice bajo ningún concepto un éxito arrollador y 100% trascendental. Y, amigos, esta es la triste historia de Shenmue.

Un videojuego que reunió todos los puntos anteriormente mencionados, pero que a muchos aficionados a este mundillo, en el peor de los casos, ni siquiera les sonará. Sin embargo, para el conocedor de esta historia, el simple hecho de pronunciar su nombre puede suponer un alud de emociones, recuerdos e imágenes que no tienen nada que ver con ninguna otra experiencia jugable. Y es algo totalmente comprensible, es más, da a entender que Shenmue se
ha comprendido en toda su grandeza, en un compendio de sensaciones únicas que rara vez se olvidan. Porque con nombres tan rimbombantes y sinónimos de calidad como el genio Yu Suzuki, AM2, Yuzo Koshiro… no podía esperarse que algo pudiese fallar. Pero antes de meternos ya de lleno en el propio análisis, una de las grandes incógnitas que rodean a esta pieza maestra es… ¿qué pudo ocurrir para que un juego de semejante calibre haya sido cruelmente
pisoteado por el tiempo y olvidado? Fueron muchas las causas determinantes para que esto sucediera y, desafortunadamente, ninguna fue culpa del propio juego. Fue la misma Sega, una vez más, quien con su desastrosa y nefasta política de marketing y ventas (entre otros asuntos) mandó al traste lo que pudo haber sido su salvación, en una época donde Dreamcast, a pesar de su corta
vida, estaba en el punto de mira de su propio hundimiento. Esto demuestra, una vez más, la desgana y dejadez con las que la compañía del erizo azul trató a sus creaciones finales para su última consola. Tiene delito. Y más todavía conociendo el titánico trabajo y esfuerzo que se esconde tras Shenmue, cuya idea fue concebida nada más y nada menos que en los tiempos finales de los 16 bits, cobrando más fuerza como proyecto para Saturn (llamado Virtua Fighters
) y finalmente anunciado y hecho realidad en Dreamcast como un juego que rompía todas las normas y reglas establecidas en el mundo de los videojuegos. Tanto es así, que antes de su salida al mercado Sega incluso lanzó un demo llamado “¿What’s Shenmue?” para que los jugadores japoneses fuesen iniciándose en su intrigante mecánica. Y en realidad, es una buena pregunta. ¿Qué es realmente Shenmue? ¿Es realmente un RPG como originalmente fue ideado? Tiene
grandes dosis de lucha y artes marciales… ¿es entonces un juego de lucha? Y las conversaciones ocupan un espacio fundamental en él… ¿aventura conversacional, tal vez? ¿Exploración? ¿Juego de inteligencia? La única respuesta a esta aglomeración de preguntas es tan increíble como cierta: Shenmue recopila todos estos géneros en uno solo y no se queda a medias, lo hace todo, y lo hace con absoluta perfección

El asesinato de su padre a manos de un misterioso asesino de nacionalidad china es el prólogo perfecto para que Ryo Hazuki, el protagonista absoluto de esta historia, comience una exhaustiva investigación con la única finalidad de vengar la muerte de su progenitor y salvar el honor de la familia Hazuki dando muerte a Lan Di. Empezaremos recorriendo pequeños barrios para, poco a poco, ir avanzando por lugares más abiertos y con más posibilidades de
interacción. Veremos el mundo a través de los ojos de Ryo Hazuki como nunca antes lo habremos hecho en un videojuego, nos introduciremos en su piel, iremos donde él vaya, y viviremos cada momento de su vida con una intensidad arrebatadora. Explicar detalladamente el concepto que nos propone Shenmue es algo de lo más complicado con lo que me he encontrado nunca a la hora de hacer un análisis. En su momento, fue lo más parecido a vivir una vida real
a los mandos de una consola. Nunca antes nos habíamos identificado tanto con un personaje, sus movimientos, sus pensamientos, su visión del mundo, un personaje con proporciones hiperrealistas, por calles tomadas del propio Japón, dialogando con residentes del barrio en cuestión que tienen su propia vida, su carácter perfilado, sus rutinas diarias, sus trabajos y sus lugares favoritos. Podremos darle a nuestra investigación el
ritmo que queramos. Desde abrir un cajón para indagar en su contenido, o dar un meticuloso vistazo a los rincones de su hogar hasta parar gente por la calle para preguntar, entrar en las tiendas, usar el sigilo para infiltrarnos en ciertos lugares… o, porqué no, también podemos tomarnos días de ocio, jugando a las máquinas recreativas reales (como Hang On o Space Harrier, por ejemplo), ampliando nuestra colección de las figuritas que se venden en las clásicas
máquinas de bolas, escuchando música en nuestro walkman o sencillamente, bebiendo un refresco. Todo esto y mucho más está tratado con una naturalidad que hace que, una vez Ryo despierte en su habitación por las mañanas, no queramos separarnos del mando hasta haber dado un paso más en nuestra pesquisa. El tiempo pasa, la mañana deja paso a la noche y los días se suceden, y solo nosotros decidiremos que hacer en cada uno de ellos.

El detalle y minuciosidad con la que todo lo que vemos fue creado es casi escalofriante, sobre todo en lo referente a nuestro personaje. No solo los rasgos de su cara, orejas, pelo, ojos, también detalles que nunca habían sido ni siquiera tenidos en cuenta, como las uñas, minúsculos detalles de su ropa, las venas de sus manos… ¡hasta las suelas de los zapatos! Y si hablamos de gestos, el juego también es un prodigio de expresividad. No hará falta escuchar una sola palabra de alguien para saber si se encuentra mal, si está triste o enfadado, incluso si es una persona afable o ruda. Para las
caras de todas las personas con las que nos encontraremos (y serán decenas y decenas de ellas) se utilizaron técnicas avanzadas que aportan un realismo increíble, tanto en el aspecto como en sus movimientos. También los interiores han sido extremadamente cuidados, con todo tipo de detalles que están ahí sencillamente para gustar, para llenar el lugar de calor, aunque no podamos interactuar con ellos, simplemente por darle más credibilidad a todo.

La forma más habitual de manejar a Ryo se define como “Full Reactive Eyes Entertainment”, que no es otra cosa que un sistema totalmente innovador que nos permite fundirnos con el entorno de una forma fascinante, acercando la vista a lo que queramos mirar con atención, fijando la mirada en detalles importantes o simplemente echando una ojeada a letreros y señales de la
calle. Sin embargo, la mezcla de géneros de la que hablaba al principio se hace especialmente patente en situaciones concretas. Por una parte, fueron creados pequeños eventos semiautomáticos (Quick Time Events) en los que nuestro cometido será pulsar un botón o dirección en el momento justo, con un tiempo realmente apurado, para salir del paso de una lucha,
esquivar objetos y realizar acciones correctas para avanzar. Pero posiblemente uno de las innovaciones que más impacto creó fue el modo lucha, cuando nos encontremos con oponentes que habrá que noquear para sonsacar información o ayudar a personas en apuros. Es aquí donde Shenmue se convierte por unos momentos en el perfecto ejemplo de cómo deberían haber evolucionado los
juegos tipo Final Fight / Double Dragon en las nuevas generaciones. Aquí vemos, además, las reminiscencias que el juego posee del proyecto Virtua Fighters RPG, con un buen montón de técnicas de combinaciones que deberemos usar para deshacernos de los indeseables que se crucen en nuestro camino, aunque a veces son realmente difíciles y poco útiles de usar a la hora de la verdad, incluso si hemos entrenado durante horas.

Pero detrás de toda la parte técnica y llena de cifras y logros, imposible de obviar en un juego como este, se encuentra algo que muy pocos juegos han logrado, meter al jugador hasta los huesos en el papel de Ryo, ofrecer un desarrollo y un entorno tan intimista y personal que marca a fuego. No solo el paso del tiempo será un factor decisivo a la hora de infiltrarnos en la realidad de Shenmue, también el cambio climático está representado con tal fidelidad que casi
sentiremos la temperatura por las encantadoras calles de Dobuita, cuando la lluvia azote los paraguas de los viandantes o cuando la nieve cree pequeños montones a los lados de la calzada. Es una sensación muy profunda y personal que nos embriagará, algo que difícilmente volveremos a experimentar en otro juego, porque Shenmue es único en su clase. Y aunque muchos juegos hayan cogido silenciosamente ideas y elementos de esta joya, nunca ha vuelto a
ser igual. Tan solo su segunda parte (que muy pronto tendremos por aquí) consiguió, tirando del mismo desarrollo revolucionario, mejorar la mayoría de sus aspectos sin perder un ápice de su magia original. Incluso su banda sonora es especial y considerablemente distinta. No son músicas con delirios de grandeza que intenten sobresalir por encima de otros aspectos, ni son excesivamente
pretenciosas, ni siquiera buscan ser eternamente recordadas. Pero igualmente es innegable que forman parte indiscutible e inseparable de Shenmue, de sus lugares, de sus situaciones y de las vivencias que tendremos con él. Son melodías muy suaves, de corte puramente ambiental la mayoría de ellas y con un sabor descaradamente oriental, con instrumentos típicos de esos lejanos países y rebosantes de su cultura. ¿Cómo destacar tan solo unas cuantas?
Depende de cual sea tu estilo predilecto. No vamos a encontrar canciones orquestadas ni demasiado explosivas, pero sus melodías son encantadoras y su variedad, dentro de un estilo tan concreto y definido, es sobresaliente. De hecho, cada comercio y cada zona tienen la suya propia. Es más, incluso dependiendo del clima que haga podremos salir de casa y encontrarnos una melodía distinta. Quizá no llamen excesivamente la atención, no creo que
sea lo que Takenobu Mitsuyoshi, Yuzo Koshiro y el equipo de compositores buscó, pero es cierto que es casi imposible pensar en Shenmue sin su acompañamiento. Podemos disfrutar algunas en el disco Shenmue Passport. El tema de las voces también es alucinante, el hecho de que cada persona en el juego tenga su propia voz pone las cosas claras sobre el asombroso trabajo realizado en este sentido, tanto en doblaje, como en realismo.

A pesar de su tremenda capacidad de adicción, su sistema de juego tan íntimo y absorbente, Shenmue pide dosis más cortas de juego que otros títulos. Quizá nos siente mejor este ritmo que otro más acelerado debido a lo pausado y tranquilo de su desarrollo. Incluso es probable que al principio cueste cogerle el gusto a tanta calma, pero conforme la libreta de anotaciones de Ryo se vaya llenando de datos y pistas, es una dinámica de la que no podremos apartarnos fácilmente y se acabará convirtiendo en una auténtica vida paralela, algo que tan solo unos pocos privilegiados han podido conseguir de forma tan envolvente y precisa. Continuará...

- Lo Mejor del Juego: La viva realidad nunca tuvo un representante tan cercana en el mundo de los videojuegos. El increíble nivel de detalle. Los valores y la sensibilidad que sugiere.

- Lo Peor del Juego: La extremada lentitud de algunas partes. El motor gráfico se resiente con las aglomeraciones. Lo innovador y distinto siempre cuesta de entrar de primeras.

8 comentarios:

peta dijo...

este juego siempre me a llamado, pero es que me falta tiempo aun ando con los de la play 2
pero algun dia lo jugare

JaviMetal dijo...

El problema si no tienes Dreamcast es que los emuladores existentes son una patata. El Chankast es horrible y el NullDC es bueno, pero tiene el gran inconveniente de que para usar un pad tienes que hacer las mil y una historias.

Por cierto, mi problema es que la que no tengo es Playstation 2, por lo que aun no he inaugurado su catálogo en este blog, por si alguien se ha preguntado alguna vez el porqué.

Diego Guerrero dijo...

Joder ojala no hubiese vendido hace unos años la Dreamcast. Cuantas veces he querido rejugarlo todos estos años... y tienes toda la razon; los emuladores no vale la pena ni probarlos (los de dreamcast).
Un saludo Javi y a ver cuando veo por aqui el Vandal Heart 2 que me haria bastante ilusion conocer tus impresiones sobre ese juego!

JaviMetal dijo...

Nunca me he visto en ese caso porque nunca he vendido ninguna consola (ni siquiera las que menos he jugado). La verdad es que tiene que ser un palo por juegos de esta grandeza. Los emuladores de Dreamcast son bastante penosos. El NullDC ha mejorado mucho con el tiempo y emula muchos juegos a la perfección, pero el tema del control lo tendrían que mirar seriamente...

Tal como hice con el Golden Sun, estoy haciendo un pequeño descanso para evitar "saturación de Shenmue", pero en cuanto termine lo que estoy jugando ahora, volveré con Shenmue 2.

Respecto a Vandal Hearts 2, normalmente me gusta jugar antes los primeros títulos de cada saga. ¿Me recomiendas que lo haga en este caso, o mejor pasar directamente a la segunda parte? Te aseguro que lo tengo en cuenta, será uno de mis próximos RPG de Psx. Un saludote Diego :)

Diego Guerrero dijo...

Buff...pues yo por desgracia he vendido unas cuantas. La Game Cube tambien la vendi y tambien la hecho muchisimo de menos. Encima con el Skies of Arkadia a medias y sin haber probado el Baten Kaitos del que tanto he oido hablar. Pero en fin...lo hecho,hecho esta :)
Respecto al Vandal Hearts 2,no hace falta que juegues al primero en absoluto. Son historias independientes. Ademas el primero es bastante normalito. Pruebalo, y te garantizo que nunca olvidaras ese juego. Para mi ha quedado como uno de esos juegos especiales que me marcaron como lo ha sido Terranigma o el Shenmue. Por eso se que a ti tambien te resultara un juego muy especial. Se que entiendes lo que quiero decir :)
Un abrazo Javi!

JaviMetal dijo...

Te mentiría si te dijese que no tengo problemas de espacio jeje. Entre mi colección de sistemas (9 en total) y mi colección de juegos, especialmente rpg de Snes me ocupan tres cajones y un armario enteros. Pero de alguna manera, siempre le he tenido apego a las cosas materiales, especialmente a las consolas / videojuegos.

Ok, lo cojo, empezaré directamente por el 2º, además, le tengo ganas y igual el 1º por lo que dices me dejaba un poco desencantado. A ver si para finales de año o principios del que viene lo tenemos por aquí. Una alegría como siempre tenerte por aquí, mucha suerte con tu blog. Un abrazo.

Diego Guerrero dijo...

Un apunte sobre el Vandal Hearts 2 Javi: cuando decidas empezarlo, quizas te parezca un tanto complicados los combates. Yo cuando lo jugue hace 11 años tuve que abandonarlo por que no era capaz de pasar del tercer o del cuarto combate. Luego lo retome un tiempo despues y le eche tiempo, y llevo 10 años pasandomelo mas o menos a razon de una vez por año. Asi que creo que puedo decir que entiendo algo de su mecanica :)
Lo que queria decirte, es que al principio tengas en cuenta que si los enemigos son de ataque fisico (guerreros, lanceros, hachas...) tendran prioridad a atacar a tu personaje que menos vida tenga y siempre poniendose en su espalda si llegan (si no a un lado). Asi que vigila ese punto. Lo magos y arqueros son mas dificiles de predecir. Si lo haces bien puedes hasta predecir donde se van a colocar y atacarlos en el mismo turno. Quizas todo esto te suene a chino pero cuando empieces a jugar vuelve a leerlo. Te prometo que lo agradeceras :)
El juego tiene unos 8 oficios que puedes elegir como quieras. te aconsejo que al menos al principio en el primer capitulo (en el prologo no puedes) tengas 2 guerreros, 2 magos, 2 arqueros y un lancero alado (son super utiles combinados asi). Luego si quieres puedes cambiar al oficio que quieras cuando quieras (lo unico que tienes que hacer es "vestir" al personaje del oficio que quieras que tenga)
De todas formas si te decides a probarlo y jugarle hasta el final yo creo que lo rejugaras en mas de una ocasion.
Un saludo y perdona por la parrafada :)

JaviMetal dijo...

Hola Diego,

Oye, ¡pedazo de guía-resumen para principiantes que te has currado! Vamos, que los atacantes físicos van en plan "cobardica" jeje. Estoy seguro de que a raíz del cariño que le tienes al juego, y de haberlo jugado tantas veces, eres experto en él, así que seguiré tus consejos. Aunque no haya probado el juego aun, no suena a chino porqué son conceptos que tienen mucha lógica en el campo de los tactical RPG (aunque cada cual sea un mundo, está claro). Suena a una buena estrategia a seguir. De todas formas volveré a dar un vistazo por aquí cuando me decida a disfrutarlo.

Gracias y un saludo :)

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