sábado, 8 de octubre de 2011

Neutopia (PC Engine Turbografx 16)

Hola de nuevo, amigos lectores. Vuelvo a la carga para escribir la review de otro RPG clásico. Aquí esta, recién terminado, mi último (aunque no definitivo, por supuesto) capricho en saltar a la pantalla de mi PC vía emulador, un magnífico programa llamado Magic Engine (uno de los mejores que he tenido ocasión de probar) que como muchos habrán podido intuir por el nombre, emula de forma bastante fiel el sistema PC Engine Turbografx, una consola de cuyo catálogo todavía me queda mucho que explotar. De forma coherente a la esencia de este blog, elegí para la ocasión un Action RPG de la vieja escuela llamado Neutopia, un juego al que varios factores le negaron la aparición en las listas de la época en los puestos de los mejores juegos o los más innovadores y atractivos.

Pudo ser su escaso éxito comercial en relación a su calidad, la pobre acogida que tuvo la propia consola en el mercado internacional o bien la pobre distribución y promoción del juego en sí (aunque, por ejemplo, no es demasiado difícil de encontrar en webs de subastas)… lo cierto es que este pasó al olvido sin pena ni gloria en el mercado principal, pero se convirtió en todo un nombre de culto para los seguidores acérrimos de este género lleno de aventura. Pero mi misión en este blog es precisamente esa, sacar a flote cartuchos y sistemas olvidados que tengan relación con mi género favorito a la hora de coger el mando, sin importar año ni consola, así que vamos a detallar en profundidad cada uno de sus aspectos, que dan mucho juego (en todos los sentidos).

Llama la atención, de hecho, la carátula que presentaba la caja del juego tanto en el viejo continente, como en oriente, con un caballero cuyo aspecto difería mucho del protagonista de Neutopia, ya que este ni usa casco, ni blande un hacha e incluso es moreno y no rubio como en la japonesa, aunque sean detalles más como curiosidad que otra cosa. Este tiene el objetivo, en una tierra infestada de monstruos, fantasmas y aberrantes seres inhumanos, de recuperar los 8 medallones, cada uno asociado a 8 viejos sabios que también estan presos en las garras del abominable espíritu Dirth y que una vez antaño
protegieron y mantuvieron la paz y el sosiego a lo largo y ancho del mundo donde tiene lugar la aventura. Se asienta sobre una historia muy épica y aventurera con bastante poca chicha en lo que a argumento se refiere como podéis ver, lo suficientemente sólida como para sostener el juego, pero no demasiado espectacular ni innovadora, aunque esto último es algo a lo que nunca he dado mucha importancia y rara vez quedará reflejado en los textos de este espacio. Nuestro héroe Jazeta (curioso nombre) sale a encontrarse con su
destino armado y equipado hasta los dientes, espada y escudo en mano, con una poderosa armadura que le protege. Dicho equipamiento podrá ser (de hecho, deberá ser) mejorado a lo largo del juego, con nuevas armas y escudos más resistentes que descubriremos en cofres dentro de las 8 mazmorras que tiene el juego, tantas como medallones hay que devolver a su lugar.

Un vastísimo mapeado espera a Jazeta por ser recorrido. Desde desérticas tierras, lugares rodeados de agua o construidos en pleno cielo, cada una tendrá sus propios enemigos, pero con la diferencia de que irán aumentando considerablemente de dificultad en cada uno de ellos. Perdidas en su profundidad, encontraremos dos laberínticas mazmorras en cada una de las regiones de las cuales hay que escudriñar hasta el más recóndito rincón para no dejar en ellas ni un solo tesoro, accesorio o armamento que puedan ocultar. El medallón correspondiente a cada laberinto será custodiado por un
peligroso jefe final, cada uno con su propio patrón de ataque bien definido y todos ellos bastante grandes y vistosos. Por cierto, llena bien la saca de bombas de Jazeta, porque además de ayudarte a superar muchos peligros, las mazmorras están llenas de cuartos secretos e inquietantes que solo se pueden descubrir de esta forma y que por norma general suelen esconder agradables sorpresas. Y aunque hay unos más difíciles que otros, es cuestión de tener un poco de habilidad para cortarlos en pedacitos con tu espada. Lo mismo sucede en los exteriores. Estos también son bastante laberínticos, como las
mazmorras, pero mucho más grandes. De hecho, uno de los puntos fuertes de este juego es la extensión de los mapas. Para movernos por las zonas, el juego utiliza un sistema de “pantallazos” al estilo de muchos juegos de NES como Megaman, Faxanadu o Zelda, pero en vista general son enormes y cada uno tiene su propio aspecto diferenciado como ya he comentado antes. Parece existir algo de confusión entre los textos del juego, aunque no abundan mucho, sobre como llamar a cada una de las zonas, regiones, criptas, laberintos… pero conforme avances comprobaras por ti mismo como la mecánica es muy simple y cíclica, un poco repetitiva incluso, podríamos añadir, ya que en
ningún mundo nos espera ninguna sorpresa en forma de cambio de desarrollo, es decir, no habrá nada que rompa la monotonía en el ritmo que nos lleva desde los laberintos exteriores hasta la mazmorra y vuelta a empezar. Puesto que la duración del juego no es demasiado elevada, esto no llega a ser ningún estigma que emborrone mucho el resultado final, incluso algunos pediríamos algún episodio más.

Me ha costado bastante encontrarla, pero al fin he conseguido descargar la banda sonora completa de Neutopia con el fin de hacer la selección para el apartado musical del blog. Sin llegar a destacar ningún tema en concreto que sobresalga entre la gran variedad que hay en el género, si que hay piezas que merecen ser nombradas, muchas de ellas recordando a famosos arcades no necesariamente vinculados con los RPG ni aventura, por ejemplo, la de la primera y segunda cripta, las de los final bosses… acompaña a la acción muy bien, ajustándose muy bien a la tonalidad fantástica del juego y aportando su granito de originalidad. Eso si, muchas otras no son demasiado buenas y tras unas cuantas horas de juego preferiríamos algún cambio de melodía, concretamente las de alguna región. Los efectos especiales de sonido se reducen a los descubrimientos de nuestro protagonista, sus afilados espadazos, detener objetos con nuestro escudo y alguno un poco molesto como cuando alcanzan a nuestro protagonista. El cortante sonido de
nuestra espada es todo lo que necesitaremos escuchar en este sentido para acabar con todo bicho viviente que se nos ponga delante, que al fin y al cabo, es donde más tiempo invertiremos. Un apartado sonoro en definitiva, bastante bueno, con algunas canciones que da gusto escuchar y otras no tanto, adornadas ligeramente por sonidos de justita calidad. Esta es una de las grandes diferencias respecto al primer Zelda para NES.

Vaya… por fin apareció en escena la saga Zelda, aunque era inevitablemente cuestión de tiempo, pues el juego que nos ocupa tiene muchísimas similitudes, al menos, con los primeros títulos como The Legend Of Zelda o Link’s Awakening. En cuanto a mecánica jugable, nadie puede negar que ambos estilos no son prácticamente un calco uno del otro, aunque matizando. En Neutopia la variedad y posibilidades se reducen bastante, por lo repetitivo de su mecánica, cuando en la saga Zelda se puede explorar mucho más y nos ofrece misiones secundarias y/o alternativas sin ningún orden particular a la hora
de llevarlas a cabo. Los gráficos son mucho más limpios y nítidos en este Neutopia (también hay que tener en cuenta que este tiene 3 años más) pero la magnitud de los escenarios será similar. Las mazmorras, cofres, enemigos, objetos… todo ello nos recordara sin remedio a la saga de Miyamoto. Como curiosidad, Neutopia nos ofrece la posibilidad tanto de usar passwords como de salvar la partida, algo muy inusual.

Sin embargo, tan solo he querido dedicar unas pocas líneas (necesarias, por otra parte) a las comparaciones entre ambos, porque sería muy injusto para el título que nos ocupa que le dejáramos como un simple clon de Zelda y ahí acaba la historia (también podría ser así con, por ejemplo, Alundra de Psx…). Puede que su concepto estuviese basado en la saga de Nintendo (o puede que no) pero en la misma sencillez del juego está también la mayor parte de su atractivo y esencia, sin mayores pretensiones que presentarnos una clásica aventura de caballeros, princesas secuestradas y espíritus malignos. De todas formas, hay un montón de aspectos bastante mejorables. Los que más dolores de cabeza nos van a dar son determinados fallos en la programación, como la detección de colisiones entre nuestro héroe y sus enemigos o a la hora de
asestar una estocada a nuestros enemigos. Da mucho coraje cuando, estando en línea con el enemigo, damos un golpe y es él quien nos pega a nosotros, por no haber estado perfectamente alineados al milímetro con este. Con más razón cuando aparecen hasta 4 o 5 por pantalla en ocasiones, algunos de ellos bastante inquietos como las odiosas moscas y sucedáneos.

Un buen juego, muy digno, que quizá apareció en el momento y lugar (mejor dicho, sistema) equivocados pero que aun así se hizo y sigue teniendo un nombre en la escena, principalmente reconocido por jugadores que buscan pequeñas reliquias escondidas en el amplio elenco de juegos de rol / aventura. Tiene grandes momentos de diversión que ofrecer, sobre todo al principio, cuando vas captando el ritmo de la acción, llega a engancharte bastante.

- Lo Mejor del Juego: Su aventurero espíritu anima mucho a continuar adelante. La mecánica, aunque algo monótona, también es muy atractiva. Descubrir secretos en las mazmorras.

- Lo Peor del Juego: A veces desespera bastante la poca precisión en los enfrentamientos contra los monstruos. Algunas melodías cargan un poco.

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