lunes 2 de mayo de 2011

Chou Mahou Tairiku WOZZ (Snes)

De vez en cuando, no con demasiada frecuencia, ya que la experiencia hace cada vez es más difícil sorprenderse, se topa uno con auténticas joyas de esas que permanecen ocultas, que el tiempo ha enterrado parcialmente para su ocasional descubrimiento y consiguiente disfrute, de las que apenas has escuchado hablar pero tan solo darle al botón Start ya sabes que están hechas de otra pasta, bajo otros cánones, otros patrones. Wozz es, aparte del nombre del videojuego, el mundo en el que se desarrollan todas las vivencias del juego (traducido como The Magical Land of Wozz). Un mundo mágico que antiguamente estuvo conectado con el de los humanos. Pero dicho vínculo se tuvo que romper para evitar el mal uso que se estaba empezando a hacer con fines malvados de la tecnología de nuestro mundo unida a la magia de Wozz: la alquimia.

Gracias a la encomiable labor de Nightcrawler’s Traslation Corp. podemos disfrutar de la inmensidad de este juego traducido al idioma de Shakespeare, cosa que lo hace jugable para los conocedores del idioma. Perteneciente a la segunda hornada (tal vez la mejor) de RPG para Super Nintendo, Chou Mahou Tairiku Wozz (de ahora en adelante, simplemente Wozz) data del 1995, una época donde el hardware de Snes estaba siendo explotado acercándose al límite y esto se nota en mil aspectos y características distintas. Desarrollado por Bullet Proof Software, una compañía que, en principio, no gozaba de mi entera confianza… hasta que pasé el primer minuto de juego. Este está repleto de delicadezas gráficas, sorprendentes efectos, sprites grandes, al igual que los monstruos, todo metido en un recipiente y mezclado con un toque genial y sobresaliente de originalidad
pocas veces vista en un videojuego del género para la consola, y aderezada con un sentido del humor fuera de lo común, que incluye (siempre basándome en la traducción, por supuesto) chascarrillos, frases malsonantes, expresiones cómicas o incluso símbolos o comentarios que salen de forma gráfica mostrando los pensamientos de los protagonistas. Cada escenario, cada pueblo o cada mazmorra son deliciosamente excepcionales.

Nos habremos dado cuenta al poco tiempo que la paleta de colores empleada en la realización de los gráficos es bastante particular. En mayor medida, se aleja de los clásicos tonos más pastel para mostrar colores más vivos o más realistas, por ejemplo. También hace un gran uso del potencial de la consola en cuanto a efectos gráficos se refiere, como el doble scroll tan suave cuando caminamos por bosques, las transparencias cuando estamos bajo el agua… o punto y aparte: los escenarios donde transcurren las batallas son preciosos (y ojo, las magias son espectaculares), de lo más bonito de todo el juego, mostrando una galería de colores y diseños de gran belleza que te dejarán anonadado. Por otra parte, también veremos graciosas animaciones de los personajes en los combates que podremos
suprimir si así lo deseamos. Algunos sprites se repiten, pero no es algo que podamos echar en cara a Wozz: la variedad sigue siendo muy alta. Los poblados son un remanso de paz, preciosos y muy bien diseñados, su colorido es tremendamente llamativo y enamoran a primera vista, todos ellos: los nevados, en ruinas, floridos… y lo más importante, todos tienen gran personalidad y son distintos entre si, es un aspecto muy mimado, repartidos por un mapeado general bastante grande que dará muchísimas horas de juego (unas 60 aproximadamente). Otro detalle que pica la curiosidad es la posibilidad de construir y manejar diversas maquinas que nos ayudarán en nuestro camino, robots de todo tipo y aspecto, así como barcos y aviones. A pesar de que la mayoría no tienen demasiada utilidad, su diseño alegra la vista una vez más y es un detalle bastante innovador, tan solo recuerdo
algo similar en el Mother de NES en su tramo final. No será aparición, digamos, surrealista en el juego, también podremos llegar a ver una tortuga gigantesca protegiendo un pueblo de zombis, una isla en forma de seta o hasta un hada bailando en una discoteca. Se ha conseguido, para un juego enfocado desde un punto de vista épico, dotarlo de un cierto aire contemporáneo que ha quedado muy conseguido (al relacionar dos mundos casi diametralmente opuestos).

A nivel de controles, que nadie se preocupe, no veremos nada que no hayamos visto en otros RPG, pero un matiz, solo en los grandes RPG, los que han hecho historia. No hay duda, para mi en este sentido Wozz tiene todo, absolutamente todo lo que se le puede pedir a un RPG muy por encima de la media. La facilidad de manejo a la hora de comprar y vender equipamiento, la claridad con las que se nos muestran los datos y los submenús hacen que sea un auténtico placer ir de compras, ordenar nuestros ítems o descartar aquello que ya no necesitemos con total sencillez.

A medida que avance la historia, iremos conociendo a decenas de personajes. Algunos nos darán información pero otros incluso se unirán a nosotros en nuestra causa para, con el objetivo final de volver a nuestro mundo, salvar el suyo. Cada uno tiene sus propios comandos de ataque y sus propias habilidades, desde devastadores hechizos, golpes especiales hasta otros casi anecdóticos como magia blanca. Deberemos optar por quedarnos con el que más favorezca nuestro modo de luchar los combates, pero sea como sea, terminaremos cogiéndoles cariño. Los combates no son extremadamente dificultosos, si bien en ningún momento del juego llegan a
ser fáciles del todo. El ritmo en que estos aparecen es inflexible, cada cierto número de pasos o cierto tiempo siempre tendremos que enfrentarnos a uno, lo que puede hacer que, en la recta final de la historia, esta pierda algo de consistencia y regularidad. La historia precisamente creo que es lo que, de alguna manera, no llega a igualar el elevadísimo nivel de calidad general que poseen el resto de apartados. Es buena, si, original, duradera y con muchas sorpresas, pero en un marco tan elaborado y sobresaliente necesitaría de algún empujoncito de calidad en algunos momentos. Que nadie se equivoque, engancha y bastante, nunca nos perderemos y sabremos distinguir los acontecimientos
durante el desarrollo, pero a lo mejor si hubiesen quitado algún capítulo hubiese quedado más compacta. A lo mejor, solo es algo que veo yo desde mi perspectiva o gustos personales, porque como ya digo, en este juego no se ha descuidado el menor de los detalles, todo es redondo y tratado con mucho cariño y eso se nota cuando, al llegar al final, notas que vas a echar de menos muchas cosas, amigos, paisajes, músicas, emociones…

Podemos elegir uno de tres personajes para convertirlo en el protagonista central de la historia, aunque siempre guiaremos a los tres (más otro que irá variando con el argumento) y tan solo fragmentos muy particulares cambiaran dependiendo de si hemos elegido a uno u otro, los tres con gran personalidad y sorprendentemente poco estereotipados. Ya desde esta temprana pantalla nos daremos cuenta de que la música tiene un deje muy dulce y tierno, que en ocasiones se torna más dramático e incluso apocalíptico (como en la intro, por ejemplo) utilizando una enorme cantidad de instrumentos para componerlas (flautas, violines, pianos, órganos…) y hacer, como resultado final, que sea
un apartado que entra a la primera, de forma directa. Pero esa mezcla de dulzura y dramatismo llega a su culmen cuando entremos en Dolune, el pueblecito en que mis oídos se enamoraron al escuchar su preciosa melodía una y otra vez, que se repetirá en varias localizaciones a lo largo del juego, una música celestial, que nunca nos cansaremos de escuchar y que nos llenará, sin ninguna duda, de una mezcla perfecta de nostalgia y alegría que pocas veces habíamos experimentado en un videojuego. En la sección música podéis darle una escucha y contadme después. Yo la pongo incluso a la altura de bandas sonoras tan increíbles (y no, no me he vuelto loco) como la de Terranigma o Seiken Densetsu 3. Hay algunas que pasan más
desapercibidas, pero otras en concreto merecen tan osada comparación. Un apartado que sin duda sube muchos enteros de calidad al juego ya que incluso la música que suena durante y tras la batalla tiene un toque muy especial y fresco. Los efectos de sonido no son demasiado numerosos, curiosamente hay algunos que me recuerdan a otros juegos de la consola. Es difícil exigirle demasiado a un apartado que suele pasar un tanto desapercibido en este género.

De verdad que este juego me ha marcado. Es uno de esos que se ha quedado grabado a fuego en mi memoria. Como colofón final, el ending es supremo, siguiendo la tónica del juego, compuesto por retazos de humor, algo de alegría pero, como todo RPG de los que jamás olvido, cargado de melancolía. Por supuesto, también lleno de sorpresas inesperadas que tuercen la historia para hacerla más extraordinaria si cabe. Adiós, Journey, Northan, Minocress… Wozz. Hola, mundo real.

- Lo Mejor del Juego: Los gráficos están al mismo nivel que los más grandes del género sin ningún tipo de exageración. La música de los pueblos… inolvidable. Menús y controles en general excelentes.

- Lo Peor del Juego: Al argumento le falta algo más que al resto de apartados para rozar la perfección. Se echan de menos sub-misiones o sub-tareas.

2 comentarios:

Alejandra Láquesis dijo...

Me gusta mucho cómo hablas de los RPGs; se nota que les tienes un gran cariño. Fuera de eso, que analices títulos poco conocidos junto con los titanes que todos conocemos es tremendamente valioso. Gracias a eso pude conocer Wozz, del que jamás había oído hablar, y hasta ahora me ha agradado bastante.

Así que va un espaldarazo para que continúes con los artículos. También te paso el dato de que hace poco he abierto un blog que se dedica a analizar los RPGs desde una aproximación literaria. Quizá te pueda interesar a ti y/o a tus lectores habituales: lanarrativarpg.blogspot.com

¡Saludos! :)

JaviMetal dijo...

Pues muchas gracias Alejandra. Así es, guardo un enorme cariño por los RPG y mi pasión por ellos no va sino en aumento cada día desde hace... "n" años.

Ese es precisamente el posicionamiento que siempre he querido darle a mi blog porque, a pesar de lo que muchos piensan (poco amigos del género, la mayoría de ellos) no solo de Final Fantasy se compone esta historia. Hay joyas muy bien escondidas como este WOZZ, solo hay que cavar un poco para descubrirlas.

Gracias por tus ánimos. Respecto a tu blog, te dejo un comentario y además va directito a mi lista de enlaces, me ha parecido de lo más interesante que he leido en mucho tiempo. Lo voy a seguir muy de cerca.

Ánimo a ti también y ¡qué no decaiga la ilusión!

Un saludo :)

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