jueves, 14 de febrero de 2013

The Legend Of Zelda - Skyward Sword (Wii)

Año nuevo, Zelda nuevo. Así es precisamente como quise plantear este inicio del 2013. Y a pesar de que ya hace tiempo que estrenamos año, y también tiempo desde la última entrada del blog, podéis estar seguros de que durante casi mes y medio he estado disfrutando como un enano, sin parar de jugar y sentir con toda la intensidad que merece esta obra maestra, la última entrega de la saga The Legend of Zelda (a fecha de hoy). Y no me gusta abusar de la expresión “obra maestra”, pero en este caso solo hago lo inevitable: nombrar a cada cosa por su nombre. Con las mismas ganas e ilusión que empuñé el mando la primera vez que la pantalla de título se mostró ante mí, lo he hecho en esta última partida. Este maravilloso Wii Motion Plus (edición limitada de color dorado) que no ha hecho sino mejorar todavía más la experiencia jugable, hacerla más precisa, más eficiente y más dinámica. Para todo aquel que haya sentido alguna vez la experiencia Zelda en todo su esplendor, ya sabe de sobra la cantidad de sensaciones que acuden a la mente a la hora de empezar un nuevo capítulo.

Nada ha cambiado y al mismo tiempo este Skyward Sword ofrece un compendio de novedades, una cuidadosa y coherente evolución como pocas veces se ha visto en la saga, y sin embargo, no hay nada que temer. A pesar de que Miyamoto no ha estado tan involucrado como en otras ocasiones, ha sido el encargado de supervisar con lupa todo el mastodóntico proceso de creación que supone un nuevo Zelda. Algún inconfesable secreto, alguna fórmula mágica ha debido encontrar este equipo de programación para mantener la esencia de la saga tan intacta y pura que tan solo con escuchar las primeras notas, dar los primeros pasos y ver los primeros paisajes, empieza a fluir esa adicción tan particular que solo un juego de la saga Zelda es capaz de proporcionar, dando a luz sensaciones que se alejan de cualquier otro juego, sea del género que sea. Esto es algo tan común y familiar que debería ir perdiendo fuerza con el paso de los años, pero no solo no es así, sino que Zelda: Skyward Sword, a pesar del nivel de riesgo que ha corrido al introducir tantas novedades y desechar ideas que pertenecen ya al pasado, sale incluso más fortalecido. Se escuchan rumores y empiezan a aparecer las primeras ideas para el próximo juego, con una reestructuración casi total de su mecánica. Hace años me habría alarmado, pero hoy por hoy pasa a ser algo secundario para mí. Mientras el espíritu que ha hecho a cada capítulo más grande que el anterior persista, Shigeru Miyamoto será siempre sinónimo de calidad y buen hacer, y sobre todo, de crear un vínculo profundo e irrompible con los fans de Zelda. La renovación también llega en cierto modo al argumento. En esta ocasión empezamos nuestra odisea en la isla flotante de Altarea, separada hace siglos de las tierras inferiores para evitar la destrucción de los humanidad, en donde todo transcurre apaciblemente, hasta que las leyendas y mitos que solo los sabios conocen empiezan a hacerse realidad y requieren la urgente aparición de un legendario héroe que ponga de nuevo las cosas en su sitio. Si ya tuvimos una inmensa y verde campiña que recorrer y un turbulento mar por el que Link navegaba, en esta ocasión deberemos surcar un cielo abierto sobre nuestro pelícaro con una grandiosa sensación de libertad como pocas veces habremos tenido, uno de los placeres inolvidables que nos depara esta majestuosa y épica aventura de casi 100 horas de juego, un tiempo superior a sus predecesores. Es cierto que repiten elementos imprescindibles. La Trifuerza sagrada ocupa un lugar vital en la historia, objeto omnímodo y todopoderoso, como siempre perseguido con fines maléficos. También la princesa Zelda, la más bella que hayamos contemplado hasta ahora, reencarnación de la Diosa Hylia en cuyas manos yace el destino de las tierras. Y por supuesto, nuestro héroe Link, más agresivo, adulto, expresivo y habilidoso que nunca.

Los arriesgados cambios que antes comentaba se hacen patentes especialmente en la alforja de artilugios que nuestro protagonista deberá emplear, no solo para salir adelante, si no también para regresar a zonas ya visitadas y encontrar nuevas rutas y objetos gracias a ellos, algo que siempre ha sido marca de la casa, pero que se ha ido ampliando conforme crecían las posibilidades de los sistemas que albergan cada título. Ahora, junto con el ya clásico gancho que nos permite sortear distancias imposibles, tendremos un látigo para accionar dispositivos y balancearnos; no faltarán los necesarios tirachinas y arco, pero también nos facilitarán las cosas una curiosa vasija que lanza viento, sin olvidar el mejor objeto de todos: un escarabajo mecánico que podremos lanzar a volar y manejar con el mando. Lo más importante es que ninguno de ellos desentona lo más mínimo con la esencia que siempre ha mantenido la saga, incluso amplían las posibilidades de exploración, de descubrir esos lugares secretos que siempre nos dejan con la boca abierta por el ingenio y picardía con que han sido escondidos. Me he dado cuenta de que no son tantos, y quizá no están tan ocultos como en otras ocasiones, pero la tensa emoción que produce reventar unas rocas, descubrir un cofre y no poder siquiera imaginar que se esconde bajo su tapa… no tiene precio ni comparación. Gracias al Wiimote el control tanto del menú de herramientas, el de los objetos y el de la recerca de objetivos es mucho más sencillo y rápido. No siempre el control es así de agradecido. Al principio nos equivocaremos unas cuantas veces (se utilizan todos los botones del mando, así como también movimientos) pero con unas pocas horas será algo tan intuitivo como lo puede ser conducir un coche: casi ni nos daremos cuenta de que lo estamos haciendo. Y si el empleo del mando de Wii ha sido todo un acierto en cuanto a los menús, es increíble la precisión y el dominio que nos da de la espada. Esto si que es verdadero movimiento 1:1. Por mínima que sea la variación del nivel de inclinación que demos a nuestra espada, siempre responderá en la dirección deseada. Y por supuesto, los desarrolladores han jugado mucho con esto, han exprimido totalmente las posibilidades que ofrece este magnífico control, obligando en ciertos momentos a blandir la espada con una sensibilidad bastante estricta en puzzles y combates. ¡De verdad que me va a costar jugar a otro Zelda sin él!

Twilight Princess fue un juego con un apartado visual oscuro y casi tenebroso en general. El colorido, los elementos e incluso los personajes lo dotaron de un aura que se distinguía de los demás. Contrastaba con Wind Waker, con su tratamiento cercano a los dibujos animados cartoon. Pues bien, aquí volvemos a notar otro contraste, pero a la inversa. Los oscuros y apagados pasajes y llanuras de Twilight Princess dan paso a una verdadera explosión de colorido, pero sin abusar de la técnica cell-shading, mostrando unas texturas con colores muy vivos, radiantes, un término medio entre el estilo cartoon y la seriedad gráfica de su antecesor. Altarea rebosa vida y colorido por los cuatro costados, sus aguas vibran en color azul, los caricaturescos personajes están repletos de detalles y la luz invade cualquier resquicio con tonos luminosos y alegres. La felicidad de pasear entre sus casas, saltar por sus riscos y conversar con sus habitantes es solo una parte de lo que encontraremos allí. Cuando cae la noche en un Zelda… todo se vuelve un poco más mágico. La sepulcral calma solo es turbada por las corrientes de agua, la música cesa por completo dejando a nuestros pasos desnudos, y peligros que son inexistentes por el día acechan desde cualquier oscuro rincón. En Skyward Sword el tiempo no fluye como lo hacía en Majora’s Mask, por ejemplo. Pero para ver el sol de nuevo, tan solo tendremos que tumbarnos en una cama, algo que haremos con frecuencia ya que las tareas que asumimos por la noche son distintas a las del día. Y no solo en Altarea podremos aceptar sub-misiones para ayudar a alguien. A su alrededor en el vasto cielo existen islas donde otros vecinos tienen sus casas. Y puedo asegurar que llega a haber sesiones de juego en las que podremos pasar horas y horas tan solo para explorar y conseguir más tareas, como buscar objetos en el submundo o recolectar las gemas de gratitud. Todo ello al margen de la trama principal, que podremos ir desarrollando a nuestro ritmo. Realmente esa es la verdadera y única forma de vivir un Zelda en su nivel máximo, degustarlo sin prisas, sin agobios, apreciando cada lugar y momento, sabiendo que cada uno de ellos es único.

Siempre existirá un objetivo principal que nos hará recorrer cada uno de los templos en busca de distintos objetos. Esto es también algo en lo que nunca ha decepcionado la saga. Las dimensiones de los lugares van creciendo, los peligros cada vez son más difíciles de sortear y tendremos que echar mano de todo nuestro ingenio y perspicacia en ciertos momentos, pero siempre bajo una dificultad calculada al milímetro, como si los programadores tuviesen cogida la medida perfecta, nos proponen complejos retos pero nunca dejan que nos ahoguemos. Siempre podremos acudir a Fay, nuestra fiel acompañante, sierva de la Diosa, que nos dará pistas y consejos para avanzar en situaciones peliagudas. A veces uno se queda pensativo, como es posible llegar a ese nivel de perfección en la coordinación de los puzzles y todos los elementos de cada uno de los enormes templos. Al final de cada uno, todos los cabos quedan perfectamente atados, y si observamos algo extraño o inacabado, es porque no será la última visita al lugar. Malintencionadamente se podría pensar que han tirado por la ley del mínimo esfuerzo, creando “solo” tres parajes que podremos visitar en el mundo bajo las nubes. Pero esos tres parajes se van ampliando cada vez más, duplicando e incluso triplicando su tamaño, y no solo eso, si no que en cada parte de la aventura albergarán retos totalmente distintos y originales, como buscar esquivas notas de una partitura en el fondo de un hermoso bosque inundado (puro arte) o buscar en sigilo los objetos de Link que han sido robados y escondidos por una cuadrilla de roñosos Bokoblin. Encontraremos muchos seres que nos ayudarán en nuestra misión, recorreremos en barco un desierto cuyas arenas se transformarán bajo nosotros en cristalinas aguas sobre un fondo marino formado por miles de colores, jugaremos con el pasado mediante los “cronolitos” creando sorprendentes efectos… pero es sencillamente imposible describir todo esto con palabras y no por falta de espacio ni ideas, sino porque un Zelda solo se puede sentir jugándolo. Las imágenes estáticas no hacen justicia, ni siquiera los vídeos.

Link sigue en su empeño de no sotar ni una sola palabra, pero sus sonidos vocales y su expresividad lo acercan más que nunca al jugador. Todo lo relacionado con su persona es un auténtico espectáculo sonoro: sus carreras, desenfundar su espada, cubrirse con el escudo (que es más útil y funcional que nunca, por cierto)… algunos llegarán a ponerte los pelos de punta, como el crujir al pisar sobre una superficie de huesos o el chapoteo sobre las orillas del río. Koji Kondo, junto a un equipo de excelentes compositores está detrás de todo esto, pero ante todo, de la genial lista de temas que envuelven cada rincón de Celestea y las tierras inferiores. En este sentido ha habido grandes cambios, pero el espíritu Zelda se ha conservado intacto una vez más. Me pregunto cuanto tiempo pasará hasta que decida escuchar de nuevo la melodiosa composición de Altarea, algunos de los temas que aparecen en las situaciones más peligrosas o por supuesto, la que nos acompaña en nuestros vuelos por el cielo de Celestea, que sustituye con mucha dignidad al tema clásico de Hyrule. Es, sin duda, una de las mejores bandas sonoras compuestas para un Zelda, y esto son palabras mayores, pero la orquestación aquí tiene muchísima clase, y lleva a esta magna creación a otro nivel… La edición especial del juego viene además acompañada con un cd de auténtico lujo, con algunos de los temas interpretados por una orquesta. Una vez más, me descubro ante los compositores. ¿Y que hay de esas músicas extrañas que siempre quedan en un segundo plano? La de la isla bambú o la del “Sr. Demonio”, por ejemplo, sencillamente deliciosas. Por no nombrar detalles tan alucinantes como que, sea donde sea que toquemos la lira del héroe, sus notas tónicas se adaptarán sobre la marcha a las de la música del lugar. Si el mítico momento en que das muerte al final boss o el triste final no te hacen soltar unas lagrimillas, estoy seguro de que lo conseguirá la ambientación musical de los créditos, en donde veremos mezclados temas actuales con alguna sorpresa como el inolvidable tema de la campiña de Hyrule que, por fin, hace su aparición.

- Lo Mejor del Juego: El universo de Skyward Sword está inundado de un colorido vibrante y lleno de alegría. Los nuevos objetos son un acierto. Banda sonora deslumbrante. Control casi perfecto.

- Lo Peor del Juego: Hay menos secretos. La forma de expresarse de Fay me suena un tanto anacrónica. Falta algo de carisma en los dos jefes finales.

15 comentarios:

Firewings 07 dijo...

hace poco termine el juego (igual poseo la edicion limitada con control dorado y cd de musica) y la verdad me senti imcompleto, no me atrapo como los anteriores, me gusto la emotividad y todos los detalles del final (el peor que he visto de los zelda es el de wind waker).

No me agrado esa sensacion de vacio de este zelda, todo es desolado, los personajes que te ayudan no son nada memorables, es un zelda muy solitario, viajar en el cielo llega a ser cansado y aburrido, pues no hay manera de acortar distancias, las cuevas que te impulsan estan muy alejadas y no te acercan mucho, y esperaba una mejor exploracion en el cielo, no pedacitos de isla que no tienen mas que un item oculto del cual despues de tomarlo ya no vuelves jamas. El link de este zelda me gusto, muy maduro, preparado, no despistado y perdido como en otros juegos, por primera vez en este juego se deja entrever un cariño especial entre link y zelda. Y aun sigo sin entender porque siempre los habitantes de la ciudades donde link vive o visita tienen diseños demasiado feos o estrafalarios, porque no los hacen normales.

Para terminar la aventura se me hizo muy lineal, las aventuras secundarias muy limitadas, la verdad se sient muy diferente este zelda para mi, siento que algo le hizo falta, un "feeling" que en otros zelda siempre te hace sentir identificados, (me encanto el twilight princess) pero en este la verdad me decepciono.

JaviMetal dijo...

Preciosa la edición especial, ¿verdad? Muy trabajada.

Estamos en desacuerdo salvo en alguna parte que citas, pero se perfectamente por donde vas. Es verdad que ha habido muchas quejas respecto a los exteriores de la ciudad principal de Skyward Sword, por tamaño pero también a la hora de recorrerlos y profundizar en ellos. Estoy de acuerdo en que la definición de la personalidad de los personajes que tenemos alrededor del héroe en esta aventura ha bajado algún que otro entero. Yo no diría lineal, pero sí un desarrollo menos imaginativo. Y por último, lo comento en el análisis, echo mucho de menos esa tremenda cantidad de secretos y también esa picardía casi obsesiva y genuina para esconderlos y hacernos buscar una y mil veces por todo el mundo.

Por lo demás, mantengo que me ha parecido una obra maestra. Obviamente no conserva la misma frescura del Ocarina of Time, pero es lógico que con los años se pierdan ideas, aunque como es este caso, no han afectado a mi experiencia.

Un saludo.

nyan dijo...

qué decir.... genial análisis, y eso, que le faltan más secretos, más!! XD.

JaviMetal dijo...

Muchas gracias tío. Parece que los fans de Zelda siempre estamos más y más ávidos de secretos. Al fin y al cabo, así es como nos ha acostumbrado Miyamoto jaja.

Vincent Valentine dijo...

El análisis me ha perecido una pasada. Que pena que aún no lo haya podido jugar :(
Por cierto, llevo un tiempo leyendo tus reseñas y me encantan. Siempre he sido un gran fan de los RPG y la verdad es que da gusto leer análisis tan trabajados, completos y argumentados.

Un saludo y sigue así.

JaviMetal dijo...

Pues muchas gracias Vincent :D
Comentarios como el tuyo son lo que hace que valga la pena tanto trabajo, aparte de las inolvidables experiencias y sensaciones que este tipo de juegos dejan, por supuesto. Me alegro de contarte entre mis seguidores. Te animo a que juegues a Skyward Sword cuando llegue el momento y por supuesto me interesará saber tu opinión.
¡Un saludo!

Firewings 07 dijo...

asi es, la edicion especial es preciosa, salvo por la caja en donde viene todo incluido, me parece que tu edicion, la europea, tiene mejor calidad, porque la que tengo tiene el detalle de que como es un acabado completamente dorado, la capa de esta pintura se cae al menor rasguño a la caja y esto obviamente desmerece la calidad del mismo, ahh pero genial el control, y los bonus que traen.

Y si..como dices, falto mas imaginacion y mas items secretos, ahh lo que si no me gusto es el tedioso proceso para crear pocimas en la tienda.

JaviMetal dijo...

Ahora que lo comentas en tu último párrafo, es un detalle que también quería comentar, pero este juego es demasiado colosal para plasmar tanto detalle en tan pocas palabras. La pócima de salud está bien, la de invencibilidad una buena idea, pero el resto me da la impresión de que no sirven absolutamente para nada. La que sirve para aguantar más tiempo la respiración no la he necesitado ni una sola vez. La de aumentar tu resistencia tres cuartos de lo mismo. Y la de reparar el escudo prácticamente solo es útil para el de madera. Buen intento de innovar en este sentido, pero no ha cuajado.

peta dijo...

este lo tengo en la estanteria de pendientes esperandome, la cual no consigo que baje apenas xd

JaviMetal dijo...

A mí me pasa algo parecido jeje. Llevo tiempo formando una lista similar y de un tiempo a esta parte prácticamente solo hago que re-jugar rpg de los cuales no hice análisis en su día. Pero este... era demasiado irresistible como para dejarlo más tiempo apartado del blog.

Anónimo dijo...

bueno amigo no tengo quejas del análisis, es muy bueno pero como dijo otro usuario este zelda nos deja con una sensación de vació de falta de esa magia que nos dejan los zeldas hace mucho tiempo no me atrapa un juego salvo xenoblade, que aunque no este epecento de clichés, se siente lleno de frescura lleno de misiones y me perdí en el mundo de xenoblade. eso no me paso en este zelda es mas lo sentí como un juego mas del monton con mcha arte y buena música pero como uno mas del montón abeces un poco aburrido.


mi intención no es quejarme hay muchos zeldas con fallas pero los salva su atrayente historia pero la monótona historia de skyward lo siento pero no atrae es mas me decepciono mucho a pesar de todo lo bueno que pueda traer el juego lo que en verdad me atrae de un juego es su historia.

Firewings 07 dijo...

Siento que a este juego le falto mucho misticismos (entre otras cosas) los personajes y areas secundarias no terminan de cuajar como personajes, areas o razas memorables, todos se pierden en la monotonia de juego. Quizas un poco los del agua, pero del resto sigo pensando que este zelda es muy solitario...

JaviMetal dijo...

Pues yo sigo firme en mis trece. He leído opiniones de todo tipo, desde las que lo califican como una de las peores entregas hasta aquellas que afirman que esta es la mejor. Yo no diría tanto, pero para mí sigue siendo una obra maestra 100% Zelda. Parece ser que en próximas entregas (y no me refiero a refritos HD, eso no cuenta) van a cambiar totalmente la estructura de los juegos. Tratándose de Miyamoto, dudo que nada pueda salir mal, pero también podría ser que volviésemos lloriqueando, pidiendo a gritos un retorno a la mecánica clásica, que es al fin y al cabo lo que tenemos en este Skyward Sword.

Firewings 07 dijo...

La mecanica de juego no es problema, es bueno innovar, me refiero mas que nada a la forma de contarte la historia y del ambiente que te rodea, no te atrapa, uno de los zeldas que mas me gusto que el twilight princess, y eso que tambien fue muy criticado. Pero tenia ese aura de misterio y miedo que me gusto mucho (mi unica decepcion fue el mundo del cielo, esperaba algo mas que esos personajes y del paisaje que no parecia nada celestial).

Siento que en Skyward Miyamoto no estuvo muy metido en la historia, aunque tambien con tantos proyectos debe ser complicado.
No dudo que el nuevo Zelda tenga sus novedades, pero al menos espero pueda atraparme como lo han hecho todos los zeldas que he jugado, a excepcion del skyward que me dejo con ese agridulce sabor...

JaviMetal dijo...

Rufus dijo...

Hola de nuevo, yo este Zelda Skyward Sword lo jugué ya hace bastante tiempo (incluso antes de mi reenganche a los rpg's del año pasado) y es un juego que me encanto.
No soy un experto de esta saga ya que de momento solo he jugado a 3 títulos, los dos de wii y el de la GameCube, y los tres me han parecido obras maestras.

Pero estoy escribiendo aquí porque precisamente acabo de terminar un acción rpg de la PS2.
Se trata de Ys: El arca de Napishtim
Es mi primer juego de la saga Ys y tengo que decir que me ha encantado.
Por lo visto los juegos de está saga suelen ser bastante cortos, por lo que estamos acostumbrados en los RPGs, pero personalmente creo que tienen la duración perfecta. Apenas cinco mazmorras y la historia muy bien desarrollada.
No sé cuanto a durado mi partida porque al guardar el juego no me lo indica (cosa rara).
El argumento es bastante clásico pero me ha gustado mucho, los personajes tienen carisma (si no contamos el protagonista que es un prototipo de héroe) y los apartados técnicos, sin llegar a ser excelsos, son de categoría.
El único punto un poco desquician-te es alguna de las fases plataformeras (muy pocas) donde el control no es del todo preciso.
En conclusión, creo que es una de esa joyas ocultas del genero rpg que caminan en silencio por las sombras y sospecho que toda la saga Ys debe ser igual de buena.
Lastima que solo hayan traducido este titulo, saludos cordiales.

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