jueves, 27 de septiembre de 2012

Starfox Adventures (GameCube)

Son pocas las generaciones de consolas de Nintendo que no han tenido el placer de contar en su catálogo con alguna entrega de la serie Starfox desde que se lanzara aquel legendario Starwing para Super Nintendo, aquel shooter de naves con primitivos gráficos poligonales (aunque rompedores para la consola) pero tremendamente adictivo que causó un gran impacto en la industria y en los jugadores. A partir de aquel momento, el zorro Fox McCloud y su Arwing han tenido una gran evolución, tanto gráfica como jugable. En Gamecube, los creadores decidieron darle un cambio radical a la mecánica del juego, alejándose del clásico esquema de pilotar la nave para destruir flotas enemigas a diestro y siniestro; la franquicia cayó en manos de la por aquel entonces todopoderosa Rare, quienes tuvieron la genial idea de, aprovechando el tremendo carisma de Fox, convertirlo en el protagonista de un Action RPG en el que pilotar su nave se convierte en una tarea totalmente secundaria, en pos de una gran aventura al más puro estilo de los Zelda más actuales.

Pero no fue este el comienzo de la historia de Starfox Adventures, no nació de esta forma tan sencilla. Cuando la Nintendo 64 daba sus coletazos finales, una de las supuestas últimas estrellas de su catálogo iba a ser un tal Dinosaur Planet, juego que creó no poca expectación, ya que sus imágenes se agolpaban entre las páginas de decenas de revistas de todo el mundo. No estaba Fox, pero la cosa prometía. Un entorno original, unos personajes bastante
carismáticos y unos gráficos que iban a ser, como poco, de lo mejorcito que se había visto nunca en la consola. Pero lo cierto es que la representante de la siguiente generación de Nintendo estaba ya al caer, por lo que se decidió cancelar el juego original para convertirlo en este Starfox Adventures, que llegaría en toda su plenitud al cubo de Nintendo, convirtiéndose por derecho propio en uno de los mejores juegos de todo su catálogo. Y es que, a pesar de ser
uno de los últimos grandes juegos de Rare, esta creación conserva toda la esencia de los juegos de la compañía, esa forma que tenía Rare de decir: somos superiores. Lo demostraron en todas sus creaciones, y fue junto a Nintendo donde cosecharon los mayores triunfos de su historia hasta su total decadencia, cuando Microsoft adquirió la compañía y los hermanos Stamper abandonaron el barco. No es más que un ejemplo de que, muchas veces, solo la unión hace la fuerza.

No creo que en ningún momento este Starfox Adventures trate de esconder, ni siquiera disimular, la enorme influencia que cualquier Zelda anterior en 3D tuvo sobre este y su desarrollo. Controlamos a Fox, cuya aburrida vida y escasez de medios va a cambiar de forma súbita al serle encomendada la misión de salvar un remoto planeta llamado Dinosaur Planet de su destrucción definitiva. Fox, al
que hasta ahora tan solo habíamos visto a lomos de su mítica Arwing, recorrerá ahora las diferentes zonas del planeta sin más ayuda que sus piernas y un bastón mágico que le será de gran ayuda a la hora de acabar con las feroces hordas del tirano Scales, que es quien pretende destruir el planeta, pero además también hará uso de él a la hora de resolver los puzzles que se nos presentarán a lo largo del juego. Todo un elenco de nuevos personajes irá surgiendo a
medida que avancemos, con lo que se puede ver que la renovación es total. Entre todos ellos, Tricky, una simpática cría de dinosaurio, se unirá al protagonista para ayudarle en su tarea y aprender trucos para poder sacarle de más de un apuro. Y para los nostálgicos o los que echen de menos darse una vueltecita por el espacio con el Arwing, decir que también tendremos la posibilidad. Pero tan solo
podremos utilizarla para viajar desde planeta a alguno de sus fragmentos desprendidos tantas veces como queramos, siempre que haya combustible. Y visto lo visto, creo que es un aspecto que se ha desaprovechado bastante, ya que son momentos muy divertidos e intensos pero que tan solo duran unos pocos instantes, con el objetivo casi anecdótico de recoger una cierta cantidad de anillos para poder llegar al destino.

Desde bien pequeño, desde mucho antes de que las modas de la dinosaurio-manía arrasaran, he demostrado una gran atracción y afición por estas bestias prehistóricas, así que esto fue el gancho definitivo que prácticamente me obligó a comprar el juego. Cuando mencionaba antes que el entorno es totalmente distinto a cualquier otro título protagonizado por Fox, es porque esta vez encontraremos enormes extensiones llenas de gigantescos dinosaurios,
enormes plantas y templos ancestrales. Además, para mi regocijo, las especies de dinosaurios que aparecen en el juego están fundamentadas en especies que existieron realmente, como triceratops, pteranodones, tiranosaurios, mamuts, incluso gigantescos brontosaurios. Paisajes que poseen ese clima salvaje y primigenio, tan encantador y natural, que muchos de ellos parecen sacados de algún libro sobre la prehistoria. Los detalles han sido cuidados al máximo,
marca de la casa de Rare, especialistas en exprimir hasta el último circuito de las consolas con las que trabajan. Aunque bastante conocido, es obligado hacer mención a las texturas de todo lo que nos rodea, pero especialmente el pelaje tanto de nuestro héroe como de otros seres que habitan el planeta, de un realismo casi inaudito en la época, realmente impresionantes. Incluso vistos de cerca, la hierba sigue dando imagen de esponjosidad y el pelo que recubre el cuerpo de Fox lo hace parecer todavía más brillante y realista.

A decir verdad, son unos gráficos que aun hoy en día siguen siendo perfectamente válidos. Texturas en una resolución y definición altísima, sorprendentes, llenas de luz y color, acompañadas de unas animaciones suaves y totalmente creíbles amparadas por un motor gráfico increíblemente potente, que se mueve de una forma más que fluida sin el más mínimo signo de ralentización ni siquiera en las zonas más espaciadas y abiertas. De hecho, como nota curiosa, hay que decir que el juego no se sirve de
pantallas negras para pasar de un escenario a otro, prácticamente todo está generado en tiempo real, y eso tiene mucho mérito cuando el mundo es de un tamaño mastodóntico (nunca mejor dicho). Es un placer bañarse en sus enormes lagos de agua cristalina, recorrer sus antiguos templos, luchar usando distintos movimientos, mientras gozamos del colorido y detalle con que se ha creado el mundo de Starfox Adventures. Por no mencionar los jefes finales, auténticas bestias de un tamaño que no cabe en pantalla y que además
serán tremendamente divertidas de matar, dado que el patrón a seguir es de lo más ingenioso ¿Qué más puedo decir? No solo el propio desarrollo de resolver puzzles y aniquilar lagartos enemigos es un placer, lo es simplemente recorrer de un lado a otro los extensos mapas del juego, visitando una variedad enorme de paisajes que van desde los climas más helados y extremos hasta los terrenos más llenos de vida y paradisíacos que nos dejarán cautivados. Algunos de ellos cobran especial belleza cuando anochece.

Sorprendente. No hay mejor adjetivo que pueda describir las distintas piezas musicales que componen la banda sonora del juego. Debido a la naturaleza prehistórica y salvaje de los lugares que recorreremos, y viniendo de la mano de Rare, uno ya se puede imaginar las melodías más espectaculares y con una calidad de etiqueta. Pero aun así es complicado acertar con el tipo de melodías que cuenta cada uno de los bellos parajes e intrincados templos del juego.
Más que confiar en mi descripción, os invito una vez más que os paséis por la sección de música del blog para darles un tiento. Sí, por supuesto que también hay melodías de acción, de esas que transpiran tensión y peligro a raudales. Pero estas se limitan a saltar cuando la situación es de esta índole, cuando son absolutamente necesarias. Hay otros temas que son totalmente ambientales, tanto, que casi pasan desapercibidos, pero ayudan en parte a relajarnos.
Pero los temas que verdaderamente representan la esencia de la aventura son aquellas que nos encontramos en los poblados, en las zonas tranquilas, donde prima más la exploración y las conversaciones que la acción desenfrenada. Estas composiciones son calmadas, llenas de sosiego e incluyen entre sus virtudes flautas andinas, melodías tribales, cantos rituales en
coro… La mayoría de ellas se basan en la percusión, unos tambores rítmicos y envolventes cuya intención es hacer la música totalmente afín a la tierra que pisamos. Y no hay duda de que lo consigue, nos insta a descubrir más cosas y nos invita a permanecer más tiempo en cada lugar disfrutando de su naturaleza. También marca de la casa, los efectos de sonido son magníficos, totalmente originales. La compañía siempre fue innovadora en
este aspecto, continuamente siguieron sorprendiéndonos y sacándose de la manga sonidos como el crujir de las plantas explosivas al crecer, la solidez de los golpes del bastón o la tranquilidad del fluir de las gélidas aguas. Tan solo me he dado cuenta de algún pequeño bug en este sentido, referente a que muchas veces el efecto no suena cuando ha de hacerlo, por ejemplo, al golpear algunas cajas, o ciertas voces fuera de lugar.

La mecánica es sencilla y matemática. El objetivo es encontrar las runas mágicas en cada uno de los pedazos de planeta, llevarlas al punto de fuerza correspondiente (la clásica mazmorra llena de puzzles y enemigos, a cada cual más retorcido) para abrirnos paso con su ayuda hasta conseguir el espíritu correspondiente, al que deberemos acompañar hasta el templo Krazoa, donde se liberará. Coger esta fórmula y repetir varias veces. Sin embargo, aunque
pueda parecer que es un ciclo bastante repetitivo, gracias a la belleza de sus múltiples y distintos entornos, lo divertido de los retos de inteligencia, los final boss y distintos eventos que irán apareciendo paralelos a la historia principal, como liberar a los Thorntail de las molestas bestias voladoras, hacen que el juego se nos termine en menos de un suspiro. Otra gran ventaja
“made in” Rare es que la dificultad ha sido minuciosamente equilibrada. Habrá momentos que nos pondrán de los nervios, otros en los que echaremos en falta un poquito más de sagacidad en los puzzles, pero en general todo está perfectamente programado para que podamos avanzar poco a poco, sin que todo sea un camino de rosas, pero también sin tener que pasar días atascados sin saber que hacer. Ya aviso que el juego no es demasiado largo, de hecho,
yo mismo recordaba bastante más horas de juego, pero nos tiene tan absortos que en cuanto nos descuidemos, ya estaremos camino de conseguir el último espíritu, para enfrentarnos con un jefazo de lo más conocido pero no por ello más esperado. Puede que incluso nos quedemos con ganas de más, pero eso sí, nunca el personaje de Fox McCloud fue tan profundamente explotado en uno de sus videojuegos.

- Lo Mejor del Juego: El entorno salvaje, prehistórico y ancestral. La ambientación con que todo se ha creado es perfecta. Paisajes de auténtica postal. El control de Fox es sublime.

- Lo Peor del Juego: Se desaprovechan bastante las posibilidades de los viajes con el Arwing. Muchas músicas pasan desapercibidas.

5 comentarios:

peta dijo...

ultimamente ando retomando los juegos de play 2 y gamecube que se me quedaron pendientes (en esa epoca compraba mas juegos que tiempo tenia pa jugarlos xd)

este lo tengo en la estanteria y me has puesto ganas de volver a jugarlo y terminarlo por fin

a ver si acabo el kingdom hearts 2 y lo retomo

JaviMetal dijo...

Que tal, Peta.

El catálogo de Play 2 en verdad cuenta con un gran número de títulos excepcionales. El de GameCube es mucho más limitado, pero joyas como este Starfox Adventures o el grandioso Baten Kaitos lo hacen brillar. Me alegro de haberte metido el gusanillo de Starfox :)

Me tienes que recomendar algun juego de las saga Kingdom Hearts, que nunca he probado ninguno, aunque no tengo PS2, pero tengo planes de hacerme con una.

Un saludo.

peta dijo...

pues yo solo e jugado al kingdom heart 1 y ahora al 2 que lo tengo a mitad,
de momento me parece mejor juego el 2, pero si que es cierto que como poco te has de leer algun resumen de la historia del primer kingdom heats y del kh chain memories (gba) porque si no expecialmente al inicio no te vas a enterar de nada

tambien tengo pendientes el final fantasy 12 y el skies of arcadia legend, no se de donde voy a sacar el tiempo jeje

JaviMetal dijo...

Pues en ese caso, mejor empezaré por el principio, como me gusta a mí, con el 1 y con el de GBA.

El FFXII también lo tengo pendiente yo, hace tiempo que lo voy rondando. El Skies of Arcadia es un RPG increible y apasionante, yo jugué a la versión original de Dreamcast cuando salió, y después otra vez hace un año y poco para hacer el análisis aquí. Es un juego bastante largo, así que búscate un buen hueco jejeje.

¡Un saludo!

peta dijo...

un año despues por fin me lie con el starfox, y de momento me esta gustando bastante :)

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