miércoles, 25 de mayo de 2011

Tao: The Way (Famicom)

Enigmático título para este videojuego de rol aparecido solamente en Japón para la Nintendo de 8 bits en 1989. Tan inquietante como la historia que me llevó a parar a él, creando una extraña atracción. Hablaba con mi chica sobre diversos aspectos de religiones y filosofías orientales, clases y tendencias por pura casualidad, sin tener ni idea de que existía un juego que tratara el tema (bastante extraño sería). Casualidades de la vida, al día siguiente en Romhacking.net vi atónito como se publicaba la noticia de que salía a la luz la traducción al inglés de dicho juego.

Yo, por supuesto interpretándolo como una especie de señal, no tuve más remedio que ponerme a los mandos de Tao para descubrir que me deparaba tal curiosidad de RPG. Para quien no lo sepa, el Tao es una idea alrededor de la cual gira una importante corriente filosófica y religiosa china, descrita en el libro Tao Te Ching. Aunque depende de la traducción que leamos, Tao se podría interpretar como el camino, el método, un poderoso flujo en el universo. Es un tema que despierta en mi bastante interés. Siendo así… ¿cómo podría yo negarme a probar, al menos solo para salir de dudas, semejante título y más tratándose de un RPG?

Tao: The Way (así lo han transcrito los autores de la traducción) es un juego bastante extraño, una auténtica rareza. Claramente se puede encuadrar dentro del género de los RPG, de ello no me cabe duda alguna ya que presenta todos los elementos de dicho género. Pero… ¿qué diantres se puede extraer de un juego así? ¿En qué se apoyaron los programadores para crear una historia alrededor de tan místico concepto? En realidad, Tao: The Way tiene un desarrollo extraño, incomparable y que en la mayoría de ocasiones te dejará totalmente descolocado. Aquí no busquemos poderosos y malvados enemigos, ni una historia de princesas en castillo, tampoco elementos épicos, aunque sí fantásticos, de estos los hay a raudales.

Manejamos al personaje protagonista, llamado Tao, que es el elegido por los habitantes de un templo budista para salvar al mundo del caos que se cierne sobre él y recuperar el equilibrio entre el bien y el mal. Un sencillo y agradable pueblo es donde empieza nuestra aventura, pero a partir de aquí iremos visitando muchos más. En verdad, iremos de pueblo en pueblo la mayor parte de la historia, pues salvo al final, no encontraremos mazmorras ni nada parecido. De lo que si nos veremos asaltados es de situaciones extrañas y momentos tan surrealistas como hilarantes. Imaginaos que un meteorito cae en un pueblo budista, se hunde una catedral en el suelo u ocurre un terremoto en un poblado hindú ahuyentando a todos los animales. Y más todavía, pensad que viajaremos entre pueblos montados en un tiranosaurio que se mueve por
vías de tren o un pterodáctilo que surca los cielos. Lo que yo decía… chocante, ¿verdad? De hecho, considero que es uno de los juegos más anacrónicos que he jugado nunca. Visitaremos desde un pueblo católico, uno budista, otro en el que (a mi entender) se practica una especie de cienciología, una moderna Tokio… He llegado a la conclusión de que nuestro héroe protagonista se identifica con el concepto Tao, él es el camino, la guía, el equilibrio, hasta tal punto que, hacia el final, unas religiones comprenden a otras.

El primer contacto es demoledor, por así decirlo. Entablaremos conversaciones de lo más extrañas con personajes de lo más extraño. Nos hablarán de situaciones y objetos que nos sonarán a chino (y nunca mejor dicho) y nos sentiremos absolutamente perdidos, sin entender realmente de que va el asunto o que se nos está pidiendo. Poco a poco el argumento se hace algo más claro, pero tampoco alcanza a ser totalmente entendible en ningún momento, puede que debido a que la traducción al inglés no ha sido del todo acertada (a pesar de que usa un lenguaje bastante técnico, todo hay que decirlo) o puede que así lo quisieron los programadores, lo cierto es que tendremos que usar mucho nuestra intuición para poder avanzar y saber hacia donde hay que dar el próximo paso, pues nunca se repetirán dos situaciones iguales o se nos encomendarán dos misiones similares (aunque la tónica general sigue el esquema de “ve a tal sitio y consigue tal objeto / enseñanza, o habla con tal personaje”. En muchas ocasiones, lo mejor cuando se anda perdido es volver al primer pueblo y comenzar a repasar desde ahí todas las casas y lugares, pues donde en un primer momento no se nos dijo nada relevante, puede que ahora haya guardada una información u objeto vitales para progresar. Este originalísimo desarrollo llega a ser un arma de doble filo, ya que al principio ensalza tu curiosidad por descubrir más, pero llegado a un punto puede resultar bastante cansino y agobiante. Es una idea muy buena, casi brillante, que se podría haber aprovechado mucho mejor
de lo que se hizo. Por si fuera poco, lo que al principio son encuentros muy ocasionales y distanciados con enemigos, al final se convierte en un no parar, con decenas de enemigos iniciando las batallas y algunos absurdamente difíciles. Estas surgen aleatoriamente, con enemigos invisibles y se presentan en una pantalla de forma similar a juegos como la saga Mother, donde tenemos las clásicas opciones para escoger objeto o salir por piernas. Luchar es bien sencillo, tan solo machacar el botón A la velocidad de la luz y nuestro personaje golpeará, sin más, dependiendo del arma que tenga equipada.

Algunos temas de su banda sonora, sin que sea muy variada, si son destacables. Ya nos atraerá el de la primera pantalla, muy psicodélico, usando recursos como sonidos y notas inarmónicas. El de las ciudades (casi siempre el mismo con alguna excepción) es interesante, pero los que más me han llamado la atención son los que suenan cuando deambulamos por los alrededores de cada villa o la particular melodía de órgano que suena en el interior de la iglesia, bastante conseguido, aunque puede acabar resultando algo enervante si se tiene el volumen alto. La mejor de todas, sin duda alguna, la escucharemos en los sitios donde más acecha el peligro y el misterio, como por ejemplo la montaña de la bruja. Los encontrareis en mi sección de música. Nada que objetar en el tema de los efectos de sonido, no hay demasiados y son de una calidad muy normalita, pero al menos es de agradecer que no suene nada al caminar, como sucede en muchos títulos, algo que me ha desquiciado siempre bastante.

Los gráficos no están nada mal para ser un juego de 1989, el primer pueblo ya llama la atención por sus detalles y verdaderamente va mejorando conforme avanzamos, la última ciudad es muy bonita, por ejemplo. Cuando nos desplazamos entre ellas, como ya he dicho antes a lomos de un dinosaurio, el efecto de scroll y sensación de profundidad es realmente bueno. Los alrededores se plantearon de una forma muy original aunque son muy poco extensos. Variado plantel de enemigos el que nos encontraremos, seres extraños y sorprendentes (¿hay algo en este juego que no lo sea?) que no dejarán de hacernos la puñeta y que irán subiendo de dificultad al mismo tiempo que nosotros subamos de nivel (incluso en algunos casos se puede observar una evolución entre ellos). Esto no se consigue precisamente a base de luchar como en gran parte de los juegos de esta clase, sino a base de aprender técnicas como el arte del masaje, cultivar el espíritu o aprender meditación budista, todo ello en diversas casas que iremos encontrando en el camino.

Como veis, todo rodeado de un aura muy filosófica, dejando de lado la acción frenética en un juego en el que es muy importante leer y comprender, incluso entre líneas, para visualizar el objetivo siguiente. Para el final, sorpresa, una laberíntica, larga y dificultosa mazmorra a oscuras que nos pondrá de los nervios y que, gracias a Dios, a Buda, a Ganesh o a quien quiera que haya que darlas, no es todo lo enmarañada que podría llegar a ser y pronto nos veremos las caras con la verdadera encarnación del mal. Mirando atrás en el juego, a modo de resumen, se observa que superficialmente poco tiene que ver con el Taoísmo, pero mucho con las religiones y de algún modo, la relación entre ellas. Hay que armarse de paciencia y voluntad para poder terminarlo, pero es algo distinto que no se ve todos los días, quizá solo por ello ya valga la pena intentarlo.

- Lo Mejor del Juego: Todo en general está tratado con una gran dosis de originalidad. Algo distinto, sin duda muy distinto al resto. El ambiente tan filosófico.

- Lo Peor del Juego: El desarrollo puede hacerse insufriblemente aburrido si no sabes a donde ir, cosa que ocurre con mucha frecuencia. Los diálogos son demasiado ambiguos.

2 comentarios:

Calos de Windows Live dijo...

vaya, pero si tienes tu sitio en blogspot, diablos! creo que me cambiare a blogspot tambien, aca parece que el manejor d elos formatos es mucho mas facil que el wordpress en el que stoy ahora. Saludos Javier.

John Mistery Doe dijo...

Hola Javi!

Enhorabuena por este fantástico blog, yo también tengo un blog sobre juegos, hasta ahora solo publicábamos trucos, guías, logros y trofeos pero al sumarse nuevos colaboradores vamos a crear nuevas secciones, entre ellas una de las que mas ilusión me hace es una que llamaremos Zona Retro y nos gustaría mucho que participases en ella. Que te parece?
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