miércoles, 5 de enero de 2011

Magi Nation (Game Boy Color)

No quiero comenzar a escribir un nuevo análisis sin felicitar a mis lectores (pocos pero fieles, como siempre) el 2011. En realidad esta entrada debería de haber aparecido antes, pero con las fiestas y el ajetreo, ya se sabe. En cualquier caso, lo dicho, ¡feliz año nuevo a todos!

Esta vez estuve buscando entre el vasto catalogo de RPG que posee Game Boy algo distinto, original, pero también de calidad, por lo que la búsqueda no fue totalmente aleatoria. Dicha búsqueda tuvo sus frutos en este Magi Nation cuyo origen, sin haberlo sabido hasta hace bien poco, no esta en los videojuegos, sino en una colección de cartas de extraños seres que tanto gustan a los japoneses (el ejemplo más claro y conocido: Pokemon) con relativo éxito que se lanzo en el año 2000. Desde entonces, se ha podido disfrutar en varios formatos. El videojuego que nos ocupa data de un año posterior y por supuesto, las criaturas y personajes que en él aparecen están extraídos del juego de cartas original. Por mecánica, y como se podía esperar, el juego guarda grandes similitudes con la saga RPG de Pokemon, también aparecida en la portátil de Nintendo por excelencia. En este caso, podemos disfrutar de una aventura a todo color gracias a la capacidad de Game Boy Color.

Parece que di en el clavo cuando elegí Magi Nation como mi próxima aventura, es justo lo que buscaba, pues nada más empezar, controlamos a un joven cualquiera, que se encuentra con unos chavales que rápidamente le retan a entrar en una misteriosa cueva para que traiga de vuelta el cristal que en ella se encuentra oculto. Por gracia del destino, nuestro joven amigo al tocar el cristal se transporta a otra dimensión, un lugar lleno de magia y aventuras y porque no decirlo, un mundo de lo más bizarro y extravagante en ocasiones. Tarde poco tiempo en encontrar parecido en un juego RPG, el Earthbound, por varias razones, colorido, ligeros toques de humor parecidos y la mezcla de magia y vida cotidiana que en el se presenta, aunque siempre salvando las distancias, pues a este Magi Nation queda a mucha distancia de mi amado Earthbound. En cualquier caso, estamos hablando de un buen juego, adictivo y personal, al que quizá le podrían haber pulido algún detalle.

No solo en el apartado gráfico reside esa brillantez y originalidad de la que antes hablaba (parece que su nombre, Magi Nation, también alude a esas dosis de imaginación) pero sin duda es donde más se aprecia. Los sprites de todos los personajes están muy bien definidos y su animación es simplemente correcta, pero bastante divertida cuando realizan ciertas acciones. El diseño de las criaturas que serán tanto nuestras aliadas como enemigas es bastante extraño, pero nos familiarizaremos enseguida con ellas, aprendiendo casi de carrerilla sus nombres y ataques. Todo ello esta presentado bajo un manto de color que sorprende a primera vista. Algunos de los pasajes con los que nos encontraremos son verdaderas estampas de postal, muy elaborados, coloristas y evocadores, bien sea un puente cortado, un enorme túnel, un precioso fondo marino o la joya de la corona, el último mundo donde los colores literalmente estallan en una mezcla de cientos de tonos suaves. Los interiores también han sido muy cuidados y no encontraremos estancias repetidas ni nada que parezca que los grafistas han dejado de la mano. Además, en la variedad esta el gusto, y Magi Nation nos la ofrece a raudales. Cada mundo tiene una personalidad
muy marcada, desde el subsuelo, el fondo marino o más allá de las nubes en el cielo. Esto le da un aura muy especial a este RPG, perfectamente reconocible y difícil de olvidar al poco tiempo, siempre con el surrealismo por bandera, o si no, echad un vistazo sobre todo al segundo mundo o a algunos tramos de las mazmorras, como la habitación con el destornillador gigante.

Y atentos, porque a pesar de que en la pantalla de título (la cual, por cierto, cambia conforme vamos acabando la aventura) escuchemos una música machacona y de escasa calidad, poco o nada tiene que ver con el resto de banda sonora que posee este juego. Tampoco se puede decir que sea el elemento mas destacado y seguramente en gran parte quedara como algo secundario, pasando desapercibida. Pero al menos a mi me ha pasado que, conforme avanzamos, hay melodías que se meten en tu oído y son bastante pegajosas. Si, son algo simples en su mayoría, pero muchas tienen (una vez más) ese ligero toque Earthbound de extrañeza y singularidad, digamos, música con sentido del humor y con un halo muy positivo en conjunto. En la parte referente a los efectos sonoros, no hay demasiado que decir, pues parece que hayan recortado bastante en este aspecto. En
general son escasos y de una calidad bastante normalita. Las batallas presentan muy escasos efectos, tan solo los golpes y muy poco más, y en nuestro deambular no encontraremos nada que nos sorprenda o nos llame excesivamente la atención. Como curiosidad, comentar que me han gustado bastante algunos efectos muy graves que si uno se fija, tienen bastante calidad.

Hablar de las batallas es algo obligado, porque un 75% del juego, sin exagerar, lo pasaremos lidiando con nuestros enemigos y además, es quizá lo que más dificultad imprime al juego. Son lentas y tediosas y la lentitud de los menús no ayuda en absoluto. Por suerte, en su mayoría no son excesivamente difíciles, pero no reside ahí la cuestión, sino en la excesiva frecuencia con la que estas se presentan cuando son totalmente aleatorias. Porque hay partes (en el exterior de los Geysers, mazmorras en este caso) en las cuales veremos unos puntos de luz en el suelo que podemos tocar (en
cuyo caso se desencadenaría una batalla) o no. Sin embargo, cuando estemos sumidos en la ardua tarea de terminar el laberinto de turno, nos avasallaran con luchas totalmente aleatorias e “invisibles”. Y estas mazmorras, no son precisamente moco de pavo, ya que, aparte de ser tremendamente laberínticas y confusas en su diseño, nos plantearan unos puzles (sobre todo las primeras, curiosamente) que son para tirarse de los pelos. Si a esto le sumamos las constantes batallas antes mencionadas, puede acabar con la paciencia del mas pintado, por lo que califico a este juego NO apto para principiantes en
el género, casi de forma paradójica, ya que el juego de cartas del que proviene esta orientado a edades infantiles. Tan solo algunas de las peleas presentaran elevada dificultad, algunos final bosses contados, el resto no tiene mayor complicación. La pantalla es bastante sosa y simplona y se compone de un tablero donde hay 8 cartas boca abajo, cuatro nuestras y cuatro de nuestro oponente. Una vez metidos en el ajo, Tony, nuestro personaje, pierde protagonismo en pos de sus Dream Creatures, o monstruos que posea en ese momento, que aparecerán en nuestras cartas conforme los vayamos invocando. Es importante hacer una correcta selección de nuestras criaturas para la batalla y subirlas de nivel tanto como podamos. La forma de obtenerlas es primero derrotándolas y obteniendo determinado numero de ellas, y por otra parte, consiguiendo suficiente
animite (material que en el juego significa dinero, entre otras cosas) para poder forjar el correspondiente anillo que permita invocar a nuestra nueva criatura. Como se puede observar y ya he comentado, el parecido con Pokemon en varios aspectos es incontestable, aunque hay que aclarar que en este caso el sistema no esta tan desarrollado como la famosa saga de Pikachu y compañía, no hay tantas bestias ni tienen tantas posibilidades.

Es difícil encuadrar este juego en un sub-genero, pero el J-RPG creo que es el que más se ajusta. Su aspecto, desde luego, es totalmente action hasta el punto de que puede engañar. La forma de entrar en batalla cuando no se esta en un Geyser también puede dar indicios de otra cosa. Nuestro personaje, por su parte, tiene una tremenda versatilidad. No solo le veremos recorriendo complicados laberintos a pie, sino también nadando en las profundidades de un bonito mar azul o surcando las nubes gracias a dos angelicales alas que le son concedidas por extraños seres. También me refiero a detalles de estos cuando hablo de su singularidad, detalles que raramente habremos visto en algún otro juego del estilo.

No he podido evitar la tentación de darle un vistazo a los análisis que de él se han hecho por la red, en las webs más conocidas. Se podría decir que estoy de acuerdo en la mayoría de aspectos que se comentan en ellas, pero creo que las notas que se le han concedido son excesivamente hinchadas en su gran mayoría. No es un juego que vaya a decepcionar, tampoco tiene ninguna esquina demasiado grande por pulir, pero creo que se debería de haber puesto mucha mas atención en el tema de la dificultad, me refiero a equilibrarla mas y que la curva de subida fuese un poco mas suave.

Repito, no es un juego para noveles en el género, pero estoy seguro de que cualquiera con algo de experiencia puede disfrutar de una aventura que engancha con una original historia y entorno, que entra por los ojos a primera vista y sobre todo, imagino que si has hecho tus pinitos con el juego de cartas le podrás sacar mucho mas jugo a la historia en la que Tony se ve envuelto por un mundo extraño que no conoce ni entiende y su único deseo es volver a casa. Pero eso es tan solo al principio…

- Lo Mejor del Juego: La brillantez de sus gráficos, algunas pantallas son muy bonitas. La relativa originalidad y el continuo sentido del humor son sus principales características.

- Lo Peor del Juego: La lentitud y pesadez de las miles de batallas que libraremos. La curva de dificultad no esta del todo bien ajustada.

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