domingo, 5 de diciembre de 2010

Shining Force - The Legacy Of Great Intention (Megadrive)

De un tiempo a esta parte, desde que trasteo el mundillo de los blogs, he conocido a mucha gente que me ha recomendado fervientemente jugar a algún titulo de la saga Shining Force, concretamente al segundo de ellos. Mi experiencia práctica en RPG para Mega Drive / Genesis se centra en Soleil, Light Crusader (ambos disponibles en español, por cierto) y poco más, así que un buen día decidí darle la oportunidad a esta saga de entrar en El Pequeño Rincón de los Grandes RPG. Y puestos a hacerlo… ¿porque no comenzar por el principio? Pues bien, después de terminarlo, tengo la sensación de necesidad de jugar próximamente a la tan recomendada segunda parte. Y explico el porqué. Con la coletilla de “The Legacy of Great Intention”, el primer Shining Force da el pistoletazo de salida a la saga en la consola de 16 Bit Mega Drive, para convertirse en una de las sagas RPG más prolífica y duradera en el tiempo de Sega, más concretamente, del equipo Sonic! Software Planning (que con el tiempo pasarían a llamarse Camelot Software Planning, artífices de juegazos de la talla de Golden Sun), que fueron sus desarrolladores. Posteriormente han aparecido diversas entregas, hasta 15 en total hasta el momento, pasando incluso por la DS de Nintendo.

Una de las cosas que hace perfectamente reconocible a esta saga es su mecánica de Tactical RPG, detalle que, no voy a mentir, me echó hacia atrás en varias ocasiones hasta que hice un acto de fe al ponerme a los mandos. Desde los inicios, el sistema de enfrentamientos se presenta como un campo de batalla dividido en cuadriculas, que serán una referencia para que nuestros personajes realicen sus movimientos. A cada turno moveremos a uno de ellos de forma intercalada con los enemigos que maneja la propia consola, hasta que se produzca el enfrentamiento y en este momento, pasaremos a ver
una pantalla de uno contra uno, en el que el atacante desarrollará un movimiento o magia ofensiva. De la misma forma, si es el enemigo quien toca a cualquiera de nuestros personajes, será él quien tenga la iniciativa sin posibilidad de contraataque por nuestra parte. Como podremos ver tan solo pasadas unas pocas batallas campales, la estrategia es un aspecto fundamental si queremos llevar la guerra a buen término. Al principio tan solo contamos con unos pocos luchadores, pero dicha plantilla irá aumentando conforme vayamos visitando ciudades o viviendo nuevas batallas. Cada personaje tiene unas
habilidades muy concretas, que representan sus ataques, su defensa, su rapidez, su capacidad de usar magias… también, debido a la clase de cada uno (magos, lanceros, luchadores, sanadores…) encontraremos gran variedad de armas que podremos asignar a cada uno dependiendo de su nivel y su oficio. Es por esto que posicionar perfectamente a cada uno de ellos en el lugar que le corresponde será decisivo para evitar que falle la estrategia. Este detalle, que al principio podemos tomar a la ligera y dejar pasar un poco, se tornara muy importante en batallas más avanzadas. Precisamente
algo que me ha gustado mucho es la cantidad de personajes, cada uno con una personalidad definida, con los que podremos contar en la aventura, cifra que se aproxima a la treintena, pero tan solo con la posibilidad de mantener a 12 en nuestro equipo, incluyendo al protagonista. Será en nuestro cuartel general, situado en cada una de las ciudades, donde podremos determinar quien nos acompaña y quien no.

Los programadores parece que se tomaron muy en serio el asunto de ajustar perfectamente la dificultad del juego. Al principio será un juego de niños ganar las batallas, puesto que nuestras posibilidades de cambiar personajes son más limitadas y también las estrategias a cumplir. Pero poco a poco los campos serán mas grandes, los enemigos mas fuertes y resistentes, y comenzaremos a pelear contra final bosses muy duros (especialmente el último, Dark Dragon) que nos pondrán las cosas realmente negras. Lo
mejor de todo esto es que tanto al principio como al final, la emoción, la tensión y la épica serán aspectos constantes en cada una de las batallas en las que tomemos parte. No habrá momento de bajón ni de aburrimiento, en todo momento captarán nuestra atención y mantendrán un nivel adictivo muy elevado. Tan solo en las últimas dos o tres campañas notaremos que se ha llevado el nivel de dificultad al límite, todo lo demás, será un disfrute absoluto. A lo largo de
ellas veremos como nuestros personajes van aumentando su nivel de experiencia, junto con los demás atributos. Un consejo: Para mantener un equipo con un nivel óptimo de eficacia, no debemos ignorar a los nuevos luchadores que se nos unan, aunque ya tengamos el equipo formado; siempre encontraremos alguna grata sorpresa, algún personaje que será totalmente devastador si elevamos su nivel de experiencia.

Creo que en un juego de estas características también es casi obligado hacer referencia a la inteligencia artificial de los monstruos con los que combatiremos. Afín a la dificultad general, su inteligencia ira subiendo conforme avancemos, pasando de movimientos casi aleatorios en ocasiones a tirar siempre hacia el más débil o hacia el líder, cuya pérdida supondrá el final del combate y nos obligaría a volver otra vez al último punto de salvado, aunque por suerte, conservaremos la experiencia obtenida en esta última pelea. La jugabilidad, gracias a todos estos aspectos, puede ser
considerada notable-sobresaliente, a pesar de detalles mínimos como el dudoso control sobre nuestro protagonista al manejarlo libremente en ciudades o mapeado, al que tardaremos unas cuantas sesiones en acostumbrarnos, o la pesadez de los menús para hablar, buscar, equipar… aunque realmente esto es algo inherente a la mayoría de juegos de este subgénero.

Sin duda lo mejor del juego acaba de ser comentado, pero veamos los otros aspectos, que desafortunadamente es lo más flojo del cartucho. Tampoco se puede considerar como algo negativo, pero sencillamente se ha dejado el aspecto gráfico, y sobre todo el sonoro como algo secundario.
El aspecto visual de los pueblos es aceptable, pero no es nada que no se haya visto muchas veces en otros títulos de sagas mucho menos prestigiosas. Encontraremos casas, gente, animales, y alguna sorpresa como una enorme carpa de espectáculos, un teatro o ríos y lagos con tamaños
aceptables todos ellos, pero cuyas animaciones (en el caso de seres animados) son bastante pobres. Aunque los sprites en general gozan de cierta variedad, tampoco es su fuerte. El colorido es patente, pero escaso en diversidad, limitándose el juego a repetir los mismos patrones una y otra vez. Los mapeados en los que se desarrollan las luchas no son nada del otro mundo, salvo contadas ocasiones como el combate en el poblado y las últimas fases, todo parecerá repetirse. Pero si hay un detalle que realmente destaque en este apartado, son los fondos en los que se desarrollan las batallas al tener encontronazo con el enemigo. Aunque parezca absurdo, ya que suele ser algo que pasamos por alto siempre en este tipo de juegos, cada lugar, cada borde, cada pared… al luchar en cualquiera de estos sitios, y
en cada una de las misiones, se nos presentara un fondo de lo mas bonito, colorido y detallado, que podremos disfrutar con cada contacto enemigo, siendo un aliciente que da variedad a la pelea en sí. El ending esta bastante bien y nos muestra vistosas secuencias de animación nuevas entre varios de los personajes ya conocidos, se alarga bastante y además, tiene sorpresa final (me gustan mucho esta clase de finales ;D)

La bonita música estilo nana que nos acompaña en la introducción, donde una niña-hada nos narra la historia que precede al argumento del juego y nos invita a participar en él, es de lo más destacable de un apartado bastante limitado y que queda por debajo de la media de otros. En los pueblos tan solo podremos escuchar una melodía, siempre la misma, y que para colmo se torna repetitiva a los pocos minutos de juego. Además, tiene un aire extraño, como si fuese del estilo de un circo o algún espectáculo similar, para nada acorde con el espíritu de la aventura, que requiere de algo épico y rimbombante. Mucho más acertada es la melodía que nos acompaña en las legendarias batallas, que evoca caballeros, dragones y armas en continua batalla, aunque a decir verdad, tampoco es nada del
otro mundo, simplemente cumple y ameniza ligeramente el desarrollo, sin ser tan repetitiva como el resto. Un par de canciones tristes y un poco mas dramáticas cuando se dan situaciones concretas completan la oferta de Shining Force en los instrumental, y de pasada, comentar que los efectos de sonido son escasos y de poca calidad, pero es algo tan secundario que no emborrona el resultado final de lo que realmente importa.

Ahora ya se como se las gasta Shining Force y sus míticas batallas, y por las ganas que tengo, creo que no tardará demasiado en aparecer por estas páginas su segunda parte, que promete darle una vuelta de tuerca a casi todo lo mencionado anteriormente, a tenor de lo escuchado entre los amantes y aficionados a tan fantástico género.

- Lo Mejor del Juego: Siempre estaremos esperando entrar en nuevas batallas, largas y emocionantes. Se viven con un nivel de epicidad magnífico.

- Lo Peor del Juego: El argumento queda en un segundo plano. La música es bastante discreta y el desarrollo un tanto lineal, sin historias paralelas.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

hola como va muy buen analisis yo juge shibbibf force 1 y me gusto pero el segu7ndo esta mejor jugalo cuando puedas...muy bueno el blog..aguanten los rpgs clasicos

Hector Gutierrez Moyano dijo...

hola, qué tactical RPG recomiendas al que siempre se echa atrás en este subgénero? para empezar, claro

JaviMetal dijo...

Que tal, Hector.

No soy especialmente experto en este sub-género, pero te hago unas recomendaciones basandome en mi experiencia o en otras recomendaciones fiables. Si quieres algo sencillo, puedes empezar precisamente por este Shining Force, pero más recomendable aun su segunda parte, para mí el mejor de la saga de los que he jugado. La saga Fire Emblem, también cuenta con grandes exponentes, todos ellos son tactical rpg clásicos, sin más florituras y relativamente sencillos. Otra recomendación encarecida: Ogre Battle: March of the Black Queen para Snes es toda una "delicatessen" del género, un juego sublime. Por aquí mismo me han recomendado Vandal Hearts 2 para Psx, todavía pendiente de probar. También puedes probar algún Final Fantasy Tactics o Advance Wars. Espero haberte ayudado, un saludo.

Hector Gutierrez Moyano dijo...

seguro que si. a ver si puedo verlo con otros ojos. gracias

JaviMetal dijo...

De nada, para eso estamos. Quizá es un género que me ha calado menos debido a que la historia suele ser menos profunda y con menor carga emotiva que los j-rpg convencionales, pero también pueden ser juegos muy intensos en cuanto a habilidad y con muchas posibilidades estratégicas que te mantienen pegado al mando durante horas.

Hector Gutierrez Moyano dijo...

vaya, que parecidos que somos

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