viernes, 4 de junio de 2010

Final Fantasy XIII (XBoX 360)

Hablar de evolución es hacerlo de un concepto que afecta a todo en la vida y, como no, al mundo de los videojuegos. Cada genero, con el paso del tiempo, ha buscado la innovación y el cambio, bien sea para captar mas fieles, bien para dar nuevos aires a una formula muy desgastada. Sin embargo, no siempre hablar de evolución es hacerlo de mejora o progreso. Vengo hoy con un análisis que, a pesar de que desentona un poco con el estilo clásico de mi blog, me ha parecido interesante escribir. Que Final Fantasy es la saga de RPG por turnos para consola mas conocida del mundo es algo que a nadie se le escapa. Una serie que ya va por su 13ª entrega (y eso contando los capítulos de la saga principal, sin Mystic Quest, sin Crystal Chronicles…) y es el juego que nos ocupa. La introducción anterior, obviamente, iba en alusión a este Final Fantasy XIII.

Hasta ahora, la saga ha tenido numerosos cambios, en el sistema de lucha, de inventario, de nivel, incluso la parte XI fue creada exclusivamente para jugar en línea. En esta ocasión, parece que hablar de evolución se queda incluso corto, y de ello nos daremos cuenta transcurridos unos pocos minutos de juego. Ya no se nos recibe con la melodía “Prelude”, el diseño gráfico de menús, personajes, etc., ha sido notablemente retocado, y ante todo, el desarrollo de la aventura se ha tornado 100% lineal y ha abandonado casi por completo el componente de exploración a campo abierto. La compañía que ha desarrollado el juego, ha sido Square-Enix, por supuesto, no obstante, entre los miembros del Staff ya no vemos ni a Hironobu Sakaguchi encargado de la producción / dirección (desde que dejara la compañía allá por 2004), ni de Nobuo Uematsu, maestro compositor de todas las anteriores entregas. Evidentemente, todo esto se
nota, y mucho. Mucha gente ha salido decepcionada con la experiencia Final Fantasy XIII y las puntuaciones en revistas especializadas han sido más bajas que en otras ocasiones. Y a pesar de todo esto, a pesar de que el espíritu original de la saga se ha desvanecido en su mayor parte, me ha parecido un juego que realmente vale la pena jugar y dejarse atrapar por sus numerosas virtudes.

El asunto que mas tinta ha hecho correr, sin duda es el de su lineal desarrollo y poca posibilidad de elección en general. Yo opino que esto es mas una cuestión de gustos personales que otra cosa, pues incluso habrá gente que prefiera un desarrollo mas predefinido y marcado a estar dando vueltas sin parar ni saber que hacer, como ocurre en algunos juegos. Yo me mantengo en un punto medio, pero no se puede negar que este aspecto destaca mucho, para bien o para mal, al menos hasta llegado un punto bastante avanzado del desarrollo en el cual se nos sugiere resolver unas sencillas misiones secundarias en campo abierto que pueden alargar considerablemente la vida del juego, la cual ya de por si, es bastante larga, sobre unas 80-85 horas de juego real, en las que es necesario, como es habitual, combatir hasta que te salgan callos en las manos en pos de
aumentar el nivel de experiencia de los personajes. Para ello, de forma similar a lo que ocurría en Final Fantasy X, tenemos una especie de “mapa” (llamado Crystarium) en donde se nos muestran los atributos y habilidades que podemos aumentar repartiendo los puntos de experiencia ganados en combate, siendo en ocasiones elección nuestra el camino a seguir.

El nivel de dificultad se ha mantenido asequible durante toda la aventura (salvo algunos Final Boss que nos darán la lata más de lo normal). En lo referente a los combates, por turnos, decir que harán las delicias de aquellos que gusten del sistema tradicional de lucha. En este aspecto en concreto es donde aprecio yo una mejora real respecto a anteriores partes, pues se ha impuesto un sistema en el que se ha dado prioridad a los Jobs y que hace que los combates sean mucho más dinámicos y llevaderos, y como añadido, les incorpora un ligero toque de estrategia. En el menú, debemos elegir los 3 personajes que llevaremos en el grupo y establecer, de forma manual o automática, las combinaciones de Jobs que mejor se adapten a
nuestra estrategia de lucha. Cada personaje dispone de 6 Jobs, y será elección nuestra cuales evolucionar y a quien asignar cada uno de ellos en combate, todo resuelto de la forma mas sencilla e intuitiva posible para que la frecuencia de estos se haga lo menos pesada posible. Y mientras, disfrutando del entorno, y es aquí donde empieza lo bueno.

A pesar de que la banda sonora no lleva la firma del maestro Uematsu, Masashi Hamauzu se ha encargado de deleitarnos con maravillosas melodías y ambientaciones que nos meten todavía más si cabe en la historia. Lo mejor es que podemos encontrar de todo, Dance, Jazz, Techno, Rock… incluso una de las que mas me ha gustado, un Jazz Progresivo que no se cansa uno jamás de escuchar. Como curiosidad, decir que el tema principal de la BSO corresponde a la cantante Leona Lewis, titulado “My Hands”. Desconozco si los efectos de sonido son obra del mismo creador, pero sin
duda también ha hecho un trabajo excelente, distinguiendo el sonido de las pisadas en cada tipo de terreno, o ambientando el Gran Paals con toda una sinfonía de sonidos de gigantescas bestias o dotando a cada enemigo de sonidos propios de gran calidad y cristalinidad. Sobre todo cuando se trata de sonidos relacionados con cristales o similares es cuando más se aprecia la claridad y calidad.

Sería demasiado complejo en tan poco espacio resumir la grandiosa historia de la que hace gala este juego. Sorpresas y giros por doquier y una originalidad, ingenio y frescura como ya hacia tiempo que no veía en un RPG, fuera de toda duda. Desde luego, se han dejado las neuronas esta vez, lejos de repetir la clásica historia épica (que tanto me gusta, por supuesto) o situarlo en un futuro y dejarlo tal cual, han creado todo un nuevo mundo con conceptos inimaginables, rebuscados y sorprendentes. También han adaptado la historia para jugar mucho con los sentimientos de quienes
están a los mandos, sentimientos encontrados como rabia, alegría, o tristeza, amor y odio que el desarrollo de la aventura sacara a flote en nosotros, una historia intensa, con mucha capacidad de transmitir, en la que no influye la linealidad del desarrollo jugable, con unos personajes con personalidad muy propia, y encima con una traducción a nuestro idioma soberbia.

Pero por encima de todo, incluso de la tremenda historia que se nos regala, está el apartado grafico, con nuevo motor, nuevo sistema de texturas, un movimiento suave y rápido y algunas de las expresiones faciales mas reales y autenticas que he visto nunca en un videojuego, por eso he dejado este aspecto para el final. ¿Los decorados? Una autentica maravilla, derroche de ingenio y detallismo. De hecho, hay ocasiones que incluso da lastima no poder disfrutar mas detalladamente de todo, da sensación de que te estas perdiendo mucho debido a la majestuosidad de todos y cada uno de los entornos. Si tengo que elegir, me quedo sin duda con el lago cristalizado
que aparece a las pocas horas de juego, de una claridad y detalle asombrosos, que llega hasta donde alcanza la vista, o las praderas y riscos que aparecen al final de la etapa que pasamos en El Nido, sencillamente, un despilfarre de color y vida. Si en algún punto del desarrollo se percibe cierta monotonía, este es sin duda el apartado que nos salva de ella.

Así es, uno de los Final Fantasy más criticados de la historia debido a los muchísimos cambios sustanciales que incorpora, tal vez no todos acaben siendo a su favor, pero repito, es un juego que merece la pena disfrutar con los 5 sentidos, porque además, el final que aguarda tras derrotar al Final Boss es… de película, nunca mejor dicho, colosal. Y si aun quedan misiones de las 64 por resolver, el juego todavía se puede alargar mucho más.

- Lo Mejor del Juego: Muy dramático en general. Los gráficos, increíbles y la música muy variada. La historia atrapa y además el argumento es original.

- Lo Peor del Juego: En su 80%, es excesivamente lineal y en ocasiones puede hacerse un tanto repetitivo. Algunos combates son demasiado largos.

3 comentarios:

Diego Guerrero dijo...

¿Javi crees que vale la pena que me lo compre original para Xbox360? Aun no lo he probado siquiera

JaviMetal dijo...

Yo creo que sí vale la pena, a pesar de ser un FF un tanto distinto, menos orientado a la exploración y con otro sistema de batallas, es un grandísimo RPG, con una historia absorbente como el que más, técnicamente sorprendente y con un final de esos que no olvidas jamás.

Firewings 07 dijo...

Lastima, ese si no creo poder jugarlo pronto, pues no tengo xbox -_-...pero debe ser todo un orgasmo visual disfrutar de este juego a 1080p en una LCD con conexion HDMI. El nivel grafico de Square siempre ha sido de los mas altos, incluso comparable a los que CG's que usan para las peliculas de Hollywood

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