miércoles, 3 de febrero de 2010

The Legend Of Zelda: Majora's Mask (Nintendo 64)

¡Hola de nuevo a todos!

Me gustaría comenzar este nuevo análisis de otro Action RPG clásico felicitando el año nuevo a mis lectores, que aunque se que son pocos, también son fieles. Espero que sigáis disfrutando de mis reviews por mucho tiempo :)

Esta vez la consola elegida ha sido mi añorada Nintendo 64, y el juego una aventura tan fantástica como infravalorada como The Legend Of Zelda: Majora’s Mask. Ya sabéis que me gusta escribir sobre este tipo de juegos que nunca tuvieron el reconocimiento merecido, que incluso dieron la impresión de ser un capricho de los programadores para intentar reinventar e innovar en una saga por la que no pasan los años. No es, sin embargo, el momento de hacer una retrospectiva para nombrar todos los juegos que componen la serie, si bien lo haré en un futuro.

Bien es sabido que en la existencia de las sagas que se han hecho con un gran nombre en el mundo de los videojuegos, siempre hay un punto en el que dicha saga da un paso más allá e intenta ofrecer algo diferente y totalmente original. Es aquí, dentro de la saga The Legend Of Zelda, donde Majora’s Mask entra en juego. Un juego que, tanto argumentalmente, como en desarrollo, como en situación, se aleja diametralmente de todo lo conocido hasta ese momento en la saga. Termina es el lugar donde transcurre la acción, empezando por la Ciudad Reloj. La historia del lugar es muy particular desde el momento en que un niño roba una mascara la cual lo posee y lo utiliza con toda la maldad de esta.

Link, que en esta ocasión se trata del mismo niño que ya tuviéramos la ocasión de manejar en Ocarina Of Time, se topara con este niño, con desastrosas consecuencias, y así se verá inmerso en esta gran aventura, obteniendo máscaras que le ayudaran a superarla (aparte de los clásicos corazones, armas, llaves, mapas…). Para ello, debe seguir el hilo de ciertas “vidas”, cada una de un personaje distinto, y hacer que dichas historias terminen con final feliz. Esto, que ya suena totalmente alejado de la típica mecánica de los Zelda, es tan solo la punta del iceberg; la base del juego. Claro que por otro lado, que nadie se lleve a engaño, la esencia, es 100% Zelda, aparte de los clásicos ítems que antes he mencionado, no faltan los enormes templos, 4 en total, que nos darán mas de un quebradero de cabeza. A alguno tal vez le pueda parecer que son pocos en numero, pero la historia puede llegar a
tener unas 35-40 horas de juego, lo cual no esta nada mal, además de una dificultad creciente (perfectamente equilibrada, como en cada producto de Nintendo) con el nivel justo de dificultad, ya que siempre habrá tareas que completar, ayudar a unos, participar en carreras, atrapar arañas... y todo ello con la sensación de misterio que solo el maestro Shigeru Miyamoto sabe imprimir a sus obras.

Otra de las particularidades de este juego, es que la acción transcurre a lo largo de 3 días, 72 horas (minutos, en realidad) que habrá que aprovechar y a los que sacar el máximo provecho del tiempo, pudiendo manipularlo y volver al primer día antes de que caiga la malvada Luna sobre Termina. En conjunto y a primera vista, todo esto puede parecer lioso, complicado y enrevesado. Pero nada más lejos de la realidad, ya que en con unas pocas horas de juego ya dominaremos las acciones básicas y sabremos en que momento aplicarlas.

El juego utiliza el mismo motor gráfico que su antecesor, Ocarina Of Time, pero más optimizado si cabe. Así, podremos disfrutar de todo tipo de efectos gráficos, y aunque el efecto blur es a veces un poquito más intenso de lo que uno desearía, el juego esta lleno de detallazos visuales, aparte de moverse con una soltura que da gusto. Mueve sin problemas templos descomunales, habitaciones abiertas gigantescas, sin perder estabilidad y sin privarnos de ningún detalle. Todo en general, tiene un aspecto 100% Zelda, siguiendo el camino de su antecesor, como digo, pero aportando una nueva esencia, un toque quizá mas oscuro y evocador, con unos paisajes sublimes, como el pantano, la montaña nevada o el cementerio de Ikana, alucinantes. Destacar, por último, que a lo largo del juego Link podrá
transformarse en 4 distintos personajes, cada uno con sus propias habilidades, imprescindibles para terminar el juego. Deku, Goron y Zora son las tres primeras (correspondientes a las tres razas que habitan Termina, aparte de humanos), y la que queda, la dejo en incógnita para no chafarle a nadie el magnífico final si logra recoger todas las mascaras. Pocas veces en un juego he vivido una batalla final tan épica y tan monstruosa, de las que se recuerdan toda la vida.

A la música, de nuevo, el maestro Koji Kondo, siempre de la mano de Nintendo, nos hace llegar unas composiciones absolutamente deliciosas, como es norma general en él. Por la campiña de Termina, nos acompaña el tema clásico de Zelda, inolvidable e incombustible, cien veces escuchado y cien veces disfrutado. Pero las otras composiciones, no desentonan, todo lo contrario, la originalidad y maestría con que han sido compuestas (por ejemplo, la melodía que toca el hombre solitario en el lavadero, es toda una demostración de originalidad de las que no se olvidan) hace de este uno de los apartados mas completos del juego, haciendo que la música forme parte imprescindible del juego, como demuestra la importancia que tiene aprender las melodías con los instrumentos que el valiente Link posee.
Quizá destaca menos el apartado de los sonidos FX, el menos evolucionado desde la anterior entrega, lo que no quiere decir que no tengan una calidad altísima, pudiendo escuchar en Dolby Sorround cada uno de los enemigos dependiendo por donde se acerque. El resto, los pasos de Link, las onomatopeyas que emiten los personajes, las explosiones… todo de muy alta calidad sin duda.

Aparte de todas estas virtudes, el control sobre nuestro héroe es una autentica maravilla, apoyado por la fluidez con que todo se mueve. Nunca nos dará la sensación de que la cámara va en contra nuestra, o de que caemos al vacio por fallo en el control, ni nada parecido y pone la guinda al apartado el sistema para luchar o apuntar objetos en general, el Z-Targeting, un método que a raíz
los primeros capítulos de la saga Zelda, fue copiado en muchos otros juegos de todos los sistemas, y que funciona a las mil maravillas para tener siempre fichado tu objetivo. También cabalgar sobre nuestra yegua, Epona, sigue siendo todo un placer para pasar un buen rato tan solo paseando al trote por los extensos campos de Termina. Y en las mazmorras, por muy complicada que veamos la situación, con tacto y paciencia seguro que salimos adelante.

Poco mas que contar… o mucho mas, depende como se mire, pero prefiero que cada uno pruebe esta aventura (el segundo Zelda en 3D, por cierto) y se haga su propia idea. Yo sigo diciendo que, a pesar de las abultadas ventas que tuvo en su país de origen (Japón), es un juego infravalorado, posiblemente debido a que su mecánica tarda más tiempo en enganchar que casi cualquier otro de la saga, lo que a primera vista puede echar atrás. Pero si te pones en serio con él, le dedicas tiempo, lo entiendes y comprendes su
esencia, llegara un momento que no puedes dejarlo, te resulta imposible parar, y si consigues llegar hasta el titánico combate final para después disfrutar con un fantástico final, no lo olvidaras nunca. Le pese a quien le pese, un “pedazo” de Zelda, uno de esos juegos de los que cuesta mucho despedirse, de su banda sonora, de sus personajes, de sus diálogos y su particular humor… y muy importante, todo perfectamente traducido a nuestro idioma. Además, cuenta con muchos guiños a otros capítulos de la saga que si estás atento,
los descubrirás junto con decenas de secretos y curiosidades. Puede que no sea perfecto, al menos no como Ocarina Of Time pero, ¿para que comparar? El Ocarina era perfecto. No había necesidad de una segunda parte directa. Este Zelda propuso una manera innovadora de ver la saga y a los buenos de Nintendo todo les salió genial, todo lo genial que un maestro como Miyamoto es capaz de conseguir.

- Lo Mejor del Juego: Un sistema de juego innovador y adictivo. El apartado gráfico exprime al máximo la potencia de Nintendo 64. El espíritu Zelda sigue intacto.

- Lo Peor del Juego: Debido al sistema de tiempo, algunos pocos momentos pueden volverse tediosos. Algunos retos son un poco crueles. En principio no es tan atractivo como otros Zelda. Cuesta mucho mas de “entrar”.

4 comentarios:

Skeith dijo...

¿Qué puedo decir que no haya sido mencionado ya?

Segunda entrega de The Legend of Zelda en nintendo 64, por primera vez manejamos al mismo personaje que el juego anterior. Tras salvar Hyrule de las garras de Ganondorf Link se aleja de la tierra de Hyrule en busca de grandes aventuras pero acaba en medio de una guerra entre un curioso personajillo (Skull Kid, que aparece en el Ocarina of Time) y la tierra de Términa donde una luna enorme amenaza con destruuirla y la tediosa tarea de encontrar a su compañera (Su yegua Epona).

Personalmente este Zelda fue una revolución no solo a los gráficos (ya que se precisaba el expansion pack) sino que también el manejo y la necesidad de cambiar de raza por medio de las máscaras. Para mí uno de los grandes juegos de la historia.

Dany dijo...

muy buen análisis hablaste de todo, para mi el mejor zelda es majora mask, seguido por ocarina of time, y realmente majora mask esta infravalorado espero que alguna vez se le de el reconocimiento que se merece, me gusta por que es un zelda distinto a los otros y con una trama mas oscura y ni hablar de las canciones todas eran espectaculares.

Firewings 07 dijo...

Lo que no me gusto son las vueltas inutiles y lo tedioso que eran algunos calabozos, como aquel donde tenias que tocar una melodia a cada momento para crear una estatua de link y avanzar, y mas si querias conseguir los 15 fragmentos de hada, hacian cada calabozo muy pesado.

Lo que mas me gusto son las historias alternas, una de las mas conocidas era la boda de anju y kafei. O aquel amigo que te pedia a gritos algo de papel higienico o un sustituto en la posada.

La musica nunca deja de brillar, y el tono oscuro de esta historia lo hacian tener un aire muy especial, como una sensacion gotica o mistica que en Ocarina era mas bien calida y agradable

JaviMetal dijo...

Lo mismo que de Wind Waker puedo decir de este, un juego que para mí ha mejorado con el tiempo. Su original mecánica, el uso tan intenso de las capacidades de N64... y esos momentos inolvidables, como los que citas. Y totalmente de acuerdo en lo que dices sobre el aura oscura que rodea este imprescindible juego.

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